martes, 15 de agosto de 2023

ÚNICA ESPERANZA

 


¡Oh, Virgen, tú, nimbada por los rayos del sol, ciñendo en tus sienes una corona de doce estrellas, y teniendo a la luna por escabel de tus pies, resplandeces de hermosura!

Tú, la dominadora de la muerte y del castigo del infierno, estás sentada junto a Cristo, para ser protectora nuestra, y la tierra y el cielo te aclaman Reina poderosa.

Mas la serpiente cruel continúa amenazando males a la humanidad que un día te fue confiada; Tú, Madre, asístenos clemente, y quebranta la cabeza del maligno enemigo.

Defiende a los seguidores de la fe divina, conduce a los desertores al aprisco sagrado, y atrae de todas partes a aquellos que las sombras de la muerte tiene envueltos ya largo tiempo.

Tú, propicia a pedir el perdón para los pecadores, única esperanza de salvación para todos en las adversidades de la vida, ayuda a los afligidos, a los indigentes y a los enfermos.

Alabanza imperecedera sea dada a la Trinidad excelsa, que a ti, ¡oh Virgen!, te coronó, y próvida te constituyó reina y madre nuestra. Amén.

 

(Himno de Laudes, Asunción de Santa María Virgen)