Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María

lunes, 30 de marzo de 2026

LOS FRUTOS QUE PODEMOS OBTENER DE LA MEDITACIÓN EN LA CRUZ Y EN LAS VIRTUDES DE JESUCRISTO

 


P. Lorenzo Scupoli – Combate espiritual

 

Lo primero que podemos obtener al meditar en la cruz y en las virtudes de nuestro Salvador es un profundo arrepentimiento de nuestros pecados que fueron los que ocasionaron su Pasión y su Muerte, un deseo grande de desagraviarlo por las ofensas que le hemos hecho y un esfuerzo continuo por conseguir la conversión de los pecadores.

Lo segundo que debemos hacer al meditar en la pasión y cruz del Redentor es pedirle confiadamente perdón de todas nuestras faltas, convencidos de que fue por obtenernos el perdón que sufrió tan atroces tormentos. Al recordarlos deberíamos sentir un verdadero odio y asco hacia nuestras maldades, y un gran amor hacia quien tanto ha sufrido por salvarnos.

Lo tercero debe ser esforzarnos con toda la voluntad en alejar del corazón y sofocar en nuestra vida las indebidas inclinaciones que nos llevan al pecado.

Lo cuarto que nos propongamos imitar las admirables virtudes de Jesús, el cual según dice san Pedro "sufrió por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas" (1P 2, 21).

 

UN MODO PRÁCTICO PARA HACER CON FRUTO ESTA MEDITACIÓN

 

Recordemos un método que produce buenos frutos cuando se hace la meditación acerca de este tema tan importante. Consiste en cuatro puntos:

¿LA REFORMA DE LA REFORMA LITÚRGICO/TEOLÓGICA CON LA TECNOLOGÍA DE THIEL/PALANTIR?

 


por DON CURZIO NITOGLIA

 

Introducción

La bajada del autodenominado Katèkon (= “qui detineat”, es decir, “aquel que retiene al Anticristo” …? “Kyrie eleison”!), Peter Thiel, a Roma, en marzo de 2026, en la que ha mezclado como en una ensalada americana: el Katèkon, el Anticristo, el control más la masacre universal – mediante su Palantir – y la Misa tradicional (naturalmente en forma oficial, es decir “Ecclesia Dei”, incluso con las “rúbricas de Pío X” y muchos tricornios, encajes y puntillas) podría tener también un propósito teológico/litúrgico, como ocurrió en 1943/1966 con la “Misa-beat”.

No olvidemos que Thiel es licenciado en filosofía (= un nabo) con René Girard (“quae non dat sanguinem”), de quien fue un íntimo discípulo en la Universidad de Stanford en los Estados Unidos…

René Girard

Girard nació en Aviñón el 25 de diciembre de 1923 y murió en Stanford (EE. UU.), el 4 de noviembre de 2015.

Ahora bien, Girard es el ideador de la filosofía del “pensamiento mimético”… (cf. “Mentira romántica y verdad novelesca”, Milán, Bompiani, 1961; “La violencia y lo sagrado”, Milán, Adelphi, 1972; “De las cosas ocultas desde la fundación del mundo”, Milán, Adelphi, 1978); es decir, el hombre no desea nada de manera autónoma, sino que es esencialmente heterodirigido (hoy, según Thiel, lo somos positivamente solo si estamos orientados por la tecnología altamente avanzada de “Palantir”), imitando el deseo de los otros, pero todo ello provoca rivalidad y guerra.

Ahora, para evitar la autodestrucción, la humanidad siempre ha descargado su propia violencia sobre un chivo expiatorio. El cristianismo fue el primero en ponerse del lado de este último, haciéndolo una “divinidad”, a diferencia de otros sistemas de pensamiento que han buscado muy a menudo encubrir la culpabilidad de las masas y de la multitud. Hoy, el sacrificio de un chivo expiatorio ya no funciona como en el pasado. Por ello, la humanidad se encuentra ante una encrucijada: o la violencia incontrolada y la autodestrucción apocalíptica (guerra nuclear mundial) o la conversión a la “no-violencia”, volviendo a colocar en el pedestal la figura del chivo expiatorio. En resumen, “el cretino” (el profesor universitario de “filosofía”) está siempre al acecho…



Peter Thiel.


Ratzinger y la “reforma (neocon) de la reforma (teodem)” montiniana

El pontificado de Benedicto XVI estuvo totalmente centrado en la conciliación spinoziana de los inconciliables (Tradición apostólica y Vaticano II); por ejemplo, la Liturgia progresista montiniana, más la conservadora (concebida a partir de la “hermenéutica de la continuidad” benedictino/ratzingeriana – corregida con una pizca de rubricismo de san Pío X en función anti-pacelliana, para contentar a los supertradicionalistas estetizantes –, mezclada con la Misa de Tradición apostólica), podría dar lugar a un híbrido o un “trans” que desagrade a “Dios y a sus enemigos” (Dante, Infierno, III, 63).

En resumen, hacer aparentemente o exteriormente menos repugnante el “NOM” y ensuciar al mismo tiempo también la Misa tradicional.
Tesis (Misa tradicional), antítesis (Cena montiniana), síntesis (Cena/Misa ratzingeriana). Peor que Montini, solo Ratzinger.

Thiel, ¿un neo-Morlion?

Para entender lo que está ocurriendo en Roma con la llegada de Thiel, neo-Katèkon, es necesario remontarse a 1943/44, con la invasión de Roma por parte de los EE. UU. (4 de junio de 1944), acompañada por un “capellán militar” muy ambivalente: el padre dominico Felix Morlion.

En efecto, el padre Felix Morlion es un personaje muy importante, que conviene estudiar bien, veamos por qué.

El padre Felix Morlion llega a la península con el ejército americano el 10 de julio del ‘43, luego – del ‘43 al ‘44 – sube por media Italia (entre bombardeos y violaciones) en dirección a Roma (pasando por el destruido Monte Cassino y Anzio, quedándose allí bloqueados seis meses) y, finalmente, el 4 de junio del ‘44 los Americanos entran en Roma; Morlion llegó incluso con una carta de presentación (no queda bien decir “recomendación”, la mayor democracia del mundo estas cosas no las hace…) de Alcide De Gasperi y de Don Sturzo y no sin la de monseñor Giovanni Battista Montini.

Morlion era un experto en técnicas de guerra psicológica y de propaganda de masas, era un agente operativo de los servicios secretos militares americanos O.S.S.; con el placet de monseñor Montini fundó en Roma en el ‘46 “La Universidad Internacional de Estudios Especiales” (LUISS), entonces todavía no la “LUIS”; de hecho se llamaba “LUISS”, que luego se convertirá en la “LUIS” de la Confindustria; la LUISS era llamada también “Pro Deo”; Morlion la fundó junto con Vittorio Valletta, que llegó a ser director de la Fiat en tiempos de Giovanni Agnelli. Valletta era un célebre masón.


El Padre dominico Morlion.


Estos también tuvieron la protección del ministro Scelba, el famoso jefe de los policías antidisturbios anticomunistas…

Por lo tanto, la Universidad “Pro Deo” fue un proyecto de la CIA y de la O.S.S., es decir, de los servicios secretos militares americanos.

Hoy la LUISS se llama “Luis-Guido Carli”, y es la Universidad de la Confindustria, habiendo pasado de Cristo (aunque “democristiano”) a Mammón. Morlion se convirtió luego en presidente de la “Pro Deo” (un cargo honorífico) hasta el ‘75, año en que murió, y luego se convirtió en jefe efectivo y real de esta Universidad Guido Carli, que fue no solo ministro, sino también Presidente del Banco de Italia: la alta finanza, el comunismo, la masonería, el modernismo son realidades aparentemente distintas pero que en realidad se cruzan; no por casualidad san Pío X llamaba al modernismo “foedus clandestinum”; es decir, una “secta secreta”).

No puede pasar desapercibida la analogía entre el “ascenso” de Morlion a Roma (pasando por Sicilia, viniendo ex América) y la “bajada” de Thiel desde América directamente a Roma.

En 1943/44 Morlion infiltró, con la ayuda de la CIA, el ambiente católico romano y, mediante la Misa-beat (1966), abrió el camino a la Misa montiniana (1969).

Thiel, que se presenta humildemente como “el Obstáculo” o el “Katèkon”: es decir, nada menos que “aquel que retiene al Anticristo”, mediante el antinomismo (doctrina de la violación cabalística de la Ley natural y divina, practicada a gran escala por los cabalistas polacos Jacob Frank y Shabbatai Zevi); es decir, se detiene al Enemigo de Dios y de Cristo (la “Bestia 666”), haciendo el mal moral y violando los Diez Mandamientos por principio, no por fragilidad.

En resumen, parecería que él quiere llevar a su extremo cumplimiento la obra disolutiva iniciada por la CIA a través de Morlion, que infiltró el Vaticano, después de la muerte de Pío XII, y arruinó la Liturgia de Tradición apostólica con el “Novus Ordo Missae” de 1969 y la doctrina católica con los 16 Decretos del Concilio Vaticano II (1962/65).

No es casualidad que Thiel, “casado” con un hombre (en tiempos del papa Sixto V lo habrían quemado en la plaza pública)… fundador de “Palantir” (la agencia que – mediante satélites e informática – observa todo y a todos, literalmente, como ocurre en “El Señor de los Anillos” de Tolkien); quizá baje a Roma 82 años después de Morlion para abrir, en realidad, las puertas al Reino del Anticristo (haciendo bien el mal y mal el bien, mediante la cábala o magia sexual antinomista; invirtiendo el principio especulativo de identidad: “sí = sí, no = no; sí ≠ no” y la sindéresis moral: “bien = bien, mal = mal; bien ≠ mal), pero solo aparentemente presentándose como el “Obstáculo” o el “Katèkon” que detiene al Anticristo, mientras que en realidad es un “lobo vestido de cordero” (Mt., VII, 15).

Lo que está sucediendo a nuestro alrededor: la Pandemia (2020) con el confinamiento, el encierro de medio mundo en sus casas, el salvoconducto para salir y el toque de queda nos han preparado para la guerra en Ucrania (2022), en Palestina (2024), en Irán (2026) y quizás (Dios no lo quiera) en todo el mundo; tal vez todo esto sea un “unicum” que tiene la tarea de prepararnos para la venida del Anticristo, con la reconstrucción del tercer Templo de Jerusalén. No es descartable. Thiel/Palantir tendría, así, muy probablemente la función de “Precursor Antichristi”.

Lo que precede y está en la base de la “Reforma litúrgica montiniana” de 1969, había sido ya planeado por la CIA en los años treinta/cuarenta, cuando había comprendido que los católicos estaban convirtiéndose en mayoría en EE. UU. (hasta el pontificado de Pío XII, 1958), como sucedió en Ginebra (la “Roma” de los calvinistas).

En efecto, los católicos/romanos (Italianos, Hispanos, Irlandeses, Polacos, Latinoamericanos …) eran prolíficos y el número de los católicos pronto habría superado al de los calvinistas o “wasp” (white / anglo-saxon / protestant). Por lo tanto, era necesario intervenir.

Sí, pero ¿cómo? ¿Exterminándolos, como a los pieles rojas? ¡No! Los tiempos habían cambiado, por desgracia estaba la TV. Era necesario, por tanto, infiltrar el catolicismo romano y cambiarlo desde dentro, destruyendo su sustancia, pero manteniendo las apariencias; exactamente como había hecho el modernismo.

Esto se hizo gracias a la Liturgia ye-ye (1966), a la Nueva teología teilhardiana (1930/2000) que triunfó con el Vaticano II (1962/65), al NOM (1969), a la contracepción (1962/65).

He aquí que el catolicismo, aun manteniendo el nombre, comenzó poco a poco a perder su sustancia y a convertirse en neo/modernismo. Comenzó así el declive vertiginoso del catolicismo romano, de la Europa una vez cristiana y el Americanismo comenzó a convertirse en la nueva religiosidad del mundo entero.

Morlion (1904–1987) en 1943/44 llevó a término la “pars destruens” de su misión, con la “guerra de liberación…”, para la cual ya había sido preparado desde 1930, e inició la “pars construens”, con la fundación de la “Pro Deo” (1946), regalándonos la Misa-beat en 1966.

Después de haber “esterilizado” (no solo espiritualmente) a los católicos americanos y europeos, he aquí que se podía comenzar a cambiar su Fe, mediante la Liturgia, que es “la Fe rezada”, y la Nueva teología teilhardiana, penetrada hasta dentro de la cúspide del Vaticano con Juan XXIII.

Por lo tanto, no me parece absurdo el hecho de que Thiel/Palantir – viendo desde su globo/smart-tecnológico (como Fëanor del “Señor de los anillos” de Tolkien desde su globo de piedra) lo que está sucediendo y lo que podría muy pronto suceder en el mundo entero, espiado atentamente por “Palantir” – haya decidido precipitar los acontecimientos (mediante el antinomismo), viniendo a Roma, tratando de contaminar también la Misa de Tradición apostólica, la teología dogmático/escolástica, la ascética y mística católicas, mediante su Americanismo tecnológico/neocon. Donde no llegó Montini, se lanzó Thiel…

Ahora, 1°) si los Institutos “Ecclesia Dei”, a pesar de la buena fe de sus fieles y jóvenes clérigos y sacerdotes, están ya coludidos con la Nueva Teología del Vaticano II, hasta el punto de acoger en su parroquia – para la celebración de la Misa tradicional – a los seguidores antinomistas de Thiel (“contra factum non valet argumentum”); 2°) queda – sin embargo – un obstáculo relativamente grande real y objetivo (a pesar de los límites que toda institución humana pueda tener): la “Fraternidad San Pío X”, la cual – después del desvío que sufrió bajo la dirección del Psdre Franz Schmidberger y monseñor Bernard Fellay (1983–2018), pero que ha sido corregido por el nuevo Superior general (Padre Davide Pagliarani, elegido el 11 de julio de 2018) – podría convertirse en el próximo objeto de las apetencias de “Palantir/CIA & compañía”.

En efecto, este obstáculo molesta al mundialismo religioso pan/ecumenista (como Rusia e Irán lo hacen al mundialismo temporal) y este, mediante los servicios secretos (especialmente neocon americanos y británicos) y los infiltrados neo/modernistas, con sotana y birrete, podría ser el objetivo de las tramas del complot contra Cristo, que es urdido por la “contra Iglesia” o por la “Sinagoga de Satanás” (Apoc., II, 9; III, 9).

La lucha actual desde la Pandemia (2020) hasta la agresión contra Irán (2026) no es solamente contra “la sangre y la carne” (Efes., VI, 12 ss.), sino contra los principados que infestan el aire, es decir, los demonios que están desatados, porque saben que les queda solo poco tiempo antes de ser aplastados totalmente por Cristo y precipitados para siempre en el Infierno sin más el poder de tentar a los santos.

“¡Estad preparados! ¡Los males previstos hieren menos!”. Si escribimos esto no es por pesimismo derrotista, sino para prepararnos para la última batalla que la “Ciudad de Satanás” está moviendo contra la “Ciudad de Dios” (S. Agustín, De civitate Dei).

“¡Si quieres la paz, prepara la guerra!”, sobre todo la “guerra oculta” contra la “paz eterna”.

 

d. Curzio Nitoglia

 

1 La autonominación (hacerse Dios, Papa, Katèkon… por sí mismo) se ha convertido en una moda o mejor, una manía, entre los “peces gordos” estadounidenses (y no solo, véase Minutella); por ejemplo, Donald Trump (de quien Thiel ha sido uno de los mayores patrocinadores para las elecciones presidenciales) se ha propuesto (lo ha hecho todo por sí mismo) como “Nobel de la paz”, habiendo desencadenado siete u ocho guerras simultáneamente y se ha ofendido bastante por no haberlo obtenido, aun habiendo estado en “pole position”… quizá no han sido suficientes… no se sabe si llorar o reír.

2 El padre Reginald Garrigou-Lagrange solía decir en sus lecciones en el Angelicum que Spinoza tenía “Satanas suggerentem”…

 

https://doncurzionitoglia.wordpress.com/2026/03/29/la-riforma-della-riforma-liturgico-teologica-con-la-tecnologia-di-thiel-palantir/

 

¿EXISTE EL PELIGRO REAL DE CISMA EN LOS CATÓLICOS TRADICIONALISTAS QUE NO SON SEDEVACANTISTAS?

 


El cisma existe cuando se niega la autoridad del Papa, es decir que no se le reconoce como el Vicario de Cristo teniendo el poder supremo, directo e inmediato sobre la Iglesia universal. La desobediencia a las órdenes del Papa si no comporta la negación de su Primacía de jurisdicción, sino que sólo es hecha para no cumplir lo que es mandado no es un pecado de cisma, sino de desobediencia (cfr. L. Billot, De Ecclesia Christi, Roma, Gregoriana, V ed., 1927, vol. I, Thesis XII, p. 310 ss. ; S. Tommaso d’Aquino, S. Th., II-II, q. 39; Cajetanus, In Summ. Th., in IIam-IIae, q. 39).

Ahora bien, la herejía rompe el vínculo de la fe, mientras que el cisma el de la caridad, pero la unidad de la fe precede y presupone el de la caridad (León XIII, Enciclica Satis cognitum, 1896; Pio XI, Enciclica Mortalium animos, 1928). Luego está claro que la unidad de la fe prevalece y predomina sobre el de la caridad. Así que si no se obedece a las órdenes, directivas o exhortaciones que van contra la fe, no sólo no es cisma, sino que es necesario porque obedecer dañaría la fe.

Véase también S. Tomás de Aquino, S. Th., II-II, q. 10, a. 10.  El Doctor Angélico se plantea la cuestión “si se pueden tener superiores infieles" y contesta que "no debe ser permitido de ningún modo" ya que sería peligroso para la fe de los subordinados. Además, enseña (S. Th., II-II, q. 12, a. 1 e 2) que seguir un jefe que se ha desviado de la fe es muy peligroso para el alma de los subordinados. Ahora, si quien manda también tiene una autoridad espiritual que no tiene a ningún superior humano, como es aquel del Papa, a mayor razón la subordinación es peligrosa si su enseñanza no está conforme a la doctrina tradicional de la Iglesia, como ocurre en el entorno eclesial a partir de Juan XXIII y especialmente hoy con Francisco I. Así que tenemos que "hacer lo que la Iglesia siempre ha hecho, si se encuentra en un período de crisis y confusión que ha invadido toda la Iglesia" (San Vicente de Lerins, Commonitorio, III, 15) y esperar hasta que vuelva a la tranquilidad y entonces el acuerdo se llevará a cabo de forma espontánea. Si se camina por la noche en la montaña y se tropieza y cae en un barranco, necesita, por tanto, esperar que amanezca y retomar la marcha. San Ignacio de Loyola en sus Ejercicios Espirituales (Reglas del discernimiento de los espíritus n° 318) aconseja no cambiar nunca de propósito durante el tiempo de oscuridad espiritual, sino permanecer fuertes y constantes en la determinación y en los propósitos en que se encontraba antes de la oscuridad, ya que como en la luz nos conduce el espíritu bueno, así en la oscuridad nos conduce el espíritu maligno.

Rechazar hoy por un cierto período de tiempo, hasta que vuelva la luz, un acuerdo con los ultra-modernistas no es, por lo tanto, una actitud cismática, porque se basa en graves motivos de fe y moral, que nos obligan a no seguir el curso eclesial actual. Se debe saber esperar todo el tiempo que Dios quiera permitir que la crisis en la Iglesia persista. No hay que desalentarse, ni desviarse a la izquierda: con un acuerdo intempestivo y acelerado, ni a la derecha: declarando herético al Papa reinante y considerándolo depuesto ipso facto. Estos son los dos caminos que algunos tradicionalistas (y en algunos casos son paradójicamente el mismo) están tomando hoy. El grave riesgo que corremos hoy no es el del cisma, que es agitado por el mundialismo masónico y modernista como un espantajo para inducirnos a dar un paso en falso. ¡No! El peligro real es el naufragio de la fe, “sin la cual es imposible agradar a Dios” (Hebr., XI, 6).

 

D. Curzio Nitoglia

 

De acá: https://syllabus-errorum.blogspot.com/2016/11/don-curzio-nitoglia-el-modernismo-es.html

 

 

DEL LIBERALISMO A LA APOSTASÍA

 


Ante la pérdida de la fe es irrisorio que una jerarquía liberal pretenda imponer el error invocando la obediencia. El error, el mal no deben ser obedecidos. La verdad nos ense­ña a obedecer. El Camino de la obediencia es el camino de la verdad. No se debe obedecer en nada que disminuya nues­tra fe católica, obedecer en tal caso es pecado.

Vale más obedecer a Dios que a los hombres, por esto San Pedro dijo: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hom­bres” (Hechos 5, 29). Sabemos que Dios no se contradice, por lo cual no puede haber oposición entre la obediencia a los que en su nombre mandan y la voluntad divina.

Un ministro de Dios, cuando manda algo mal, no manda en nombre de Dios, sino en su propio nombre, luego no hay que obedecer, este es el significado de la palabra de San Pe­dro.

El golpe maestro de Satán como bien lo dice Monseñor Le­febvre, consiste en llevar a la desobediencia por la obedien­cia, es decir desobedecer a Dios a través de una falsa obe­diencia. En definitiva, en materia doctrinal, cuando se aten­ta contra la fe y la moral, el argumento fundamental no es en última instancia el de la obediencia, sino el de la tradi­ción, como nos advierte San Pablo: "Aun cuando nosotros mismos o un ángel del Cielo os predicare un Evangelio dis­tinto del que os hemos anunciado, sea anatema (Galatas I, 8). A esto agrega Monseñor Straubinger: 'El Evangelio no debe ser acomodado al siglo so pretexto de adaptación. La verdad no es condescendiente sino intransigente. El mismo Señor nos previene contra los falsos Cristos, lobos con piel de oveja y también San Pablo, contra los falsos apóstoles de Cristo y los falsos doctores con apariencia de pie­dad”. - Nota al versículo 8 de Galatas 1.

La Sagrada Escritura nos alerta sobre todo esto previnién­donos sobre la pérdida de la fe, hasta culminar en la gran apostasía universal, así en Tesalonisenses II -Capítulo 2, versículo 3, San Pablo nos previene de esa apostasía que debe acontecer: "... nadie os engañe de manera alguna, porque primero debe venir la apostasía y hacerse manifiesto el hombre de iniquidad, el hijo de la perdición, el adversario, el que se ensalza sobre todo lo que se llame Dios o Sagrado, hasta sentarse él mismo en el templo de Dios ostentándose como si fuera Dios.

Es nuestro deber conservar la fe y seguir siendo católicos. Esa fe que desaparecerá: ¿el hijo del hombre cuando vuelva hallará por ventura la fe sobre la Tierra? (San Lu­cas, cap. 18, vers. 8). Al respecto comenta Monseñor Strau­binger: "Este impresionante anuncio que hace Cristo no obstante haber prometido su asistencia a la Iglesia hasta la consumación de los siglos, es el gran Misterio que San Pa­blo llama de iniquidad y de apostasía".

Si hablamos de apostasía o de misterio de iniquidad, no ha­cemos más que seguir las Sagradas Escrituras que nos advier­ten para nuestro bien; Santo Tomás, comentando a San Ma­teo 24, 25, descifra el significado de lo que será la gran tribulación. Nos advierte que se tratará de la perversión de la doctrina cristiana, por la falsa doctrina. Y si no fueran abre­viados los días, no se salvaría nadie, pues todos caerían en el error. Más adelante en el versículo 29: "... el Sol se oscu­recerá”.  Por el Sol se designa a la Iglesia, que por las tri­bulaciones que pasará no se la verá lucir.

En el mismo sentido, San Cipriano advierte: "no os deis afán para edificar templos materiales en los cuales al fin y al cabo sabéis que un día se sentará el anticristo; edificad la fe en los pechos, templos que nadie puede quemar".

Y San Hilario considerado el Atanasio de occidente, hace la siguiente reflexión: "hacéis mal en amar tanto los mu­ros, en fincar así en los edificios vuestro respeto por la Iglesia y cubrirnos de este pretexto para invocar una preten­dida paz, ¿puede dudarse que el anticristo se sentará en los mismos lugares?”.

Para concluir adviértase lo que nos dice San Pablo sobre la actitud a guardar ante quienes combaten la verdad, en II Ti­moteo (2 - 24): "... el siervo del Señor no debe ser litigio­so, sino manso para con todos, pronto para enseñar a su­frir, que instruya con mansedumbre a los que se oponen por si acaso Dios les concede arrepentimiento para que conoz­can la verdad y sepan escapar del lazo del Diablo, quien los tenía cautivos para someterlos a su voluntad".

Pidamos a Nuestra Señora mediadora de todas las Gracias, la Gracia de la fidelidad a Nuestro Señor Jesucristo, para no de­jamos arrastrar por el misterio de iniquidad, el cual está obrando ya y que culminará con el advenimiento del anti­cristo para hacerse adorar en lugar santo junto con Satanás, después de arrastrar la humanidad a la apostasía.

 

Boletín de la Tradición Católica. Editado por la Comisión de Cultura de la Capilla San Pío V, Córdoba - Argentina. Diciembre de 1988.

 

"LA GUERRA DE LOS CONTINENTES"

 


—La guerra es un fenómeno místico —dijo Benjamín Benavides, dejando caer el diario sobre las rodillas. Estábamos en el Club de la Unión, y el Coronel se puso rojo como un tomate.

—¿Místico? —rugió—. ¡La guerra es un fenómeno de artillería, de intendencia y de cojones, con perdón de la palabra! Benjamín sonrió con esa paciencia de santo que a veces ponía furioso al Coronel.

—Todo eso es la cáscara, Coronel. La pólvora es el síntoma; la causa es el espíritu. Usted cree que la guerra la hacen los cañones, y yo le digo que los cañones son simplemente los instrumentos de una decisión que ya se tomó en el cielo, o en el infierno. La guerra es el flemón de una infección interna que se llama injusticia. Cuando la injusticia llega a un grado de saturación, el flemón revienta.

—¡Bah! —dijo el Coronel—. ¡Teología de sacristía! La guerra es la política por otros medios, como dijo Clausewitz.

—Clausewitz era un genio de la cáscara —replicó Benya—. Pero San Juan es el genio del meollo. Fíjese usted en el Jinete del Caballo Bermejo. No dice que Dios mande la guerra; dice que "le fue dado quitar la paz de la tierra". ¿Se da cuenta? Dios no empuja a los hombres al matadero; simplemente retira Su mano. Retira la Gracia, que es el único cemento que mantiene unidos a los hombres. Y cuando el cemento se retira, los ladrillos se caen y se aplastan unos a otros por su propio peso.

—Pero, Benjamín —intervine yo—, ¿usted cree que esta guerra que viene es la última?

—No lo sé —dijo Benjamín poniéndose serio—. Pero sé que es una guerra de continentes. Ya no son naciones las que chocan; son bloques de humanidad. Es como si el mundo se estuviera simplificando para el duelo final. Las naciones pequeñas desaparecen o se vuelven satélites. Al final quedarán dos, y después uno, y después... el que tiene que venir.

—Usted siempre con su manía del Anticristo —dijo el Coronel, un poco más calmado—. Pero explíqueme eso de la guerra de los continentes.

—Mire, Coronel: antes las guerras eran como pleitos de familia. Se peleaban por un límite, por una corona, por una herencia. Eran guerras humanas, con reglas, con honor, con treguas. Pero ahora la guerra es ideológica y técnica. La técnica ha suprimido las distancias, y la ideología ha suprimido la piedad. Ya no se trata de conquistar una provincia; se trata de imponer un sistema de vida a todo el planeta. El mundo se ha vuelto chico y el odio se ha vuelto grande. Los continentes se miran por encima de los océanos como dos boxeadores que ya no tienen dónde retroceder.

—¿Y quién ganará? —pregunté.

—Ganará el que tenga más fe, aunque sea una fe falsa —respondió Benjamín—. Porque la técnica es igual para todos. Los tanques son los mismos, los aviones son los mismos. Lo que decide es el "plus" espiritual. Pero cuidado: el "plus" espiritual del Mal es muy poderoso cuando el Bien se ha vuelto tibio. La guerra de los continentes es la preparación del escenario para el Gran Engaño. Cuando los hombres estén hartos de matarse por los continentes, pedirán a gritos un pacificador mundial. Y ese pacificador... ya saben quién es. El Coronel se quedó pensativo, mirando el fondo de su vaso.

—Usted dice que la guerra es un castigo —dijo al fin—. Pero mueren inocentes.

—La inocencia es un concepto relativo en una sociedad solidaria en el pecado —dijo Benjamín con tristeza—. Cuando una ciudad se incendia, se queman los templos y los prostíbulos. Pero no se engañe: la muerte no es lo peor que le puede pasar a un hombre. Lo peor es vivir en una paz podrida, en una paz que es una mentira continua, donde el alma se deshace en la molicie y el egoísmo. La guerra es un cirujano cruel, pero a veces es el único que puede extirpar el cáncer de la soberbia humana. La guerra devuelve al hombre a su dimensión real: una criatura frágil que hoy está y mañana no, y que tiene que rendir cuentas a Alguien.

—¿Entonces usted es partidario de la guerra? —preguntó el Coronel con una sonrisa irónica.

—Soy partidario de la Verdad —dijo Benjamín levantándose—. Y si la Verdad no puede reinar por el amor, acaba imponiéndose por el dolor. La guerra de los continentes no es más que el grito de la creación que gime por la Justicia que los hombres le niegan."

 

Leonardo Castellani - "Los Papeles de Benjamín Benavides" – 1954.

 

NOTAS SOBRE LA GUERRA DE LA OTAN CONTRA RUSIA EN UCRANIA Y OTROS ESCENARIOS DE LA GEOPOLÍTICA MUNDIAL

 

PRIMERO TE DESTROZAMOS LA VIDA Y LUEGO TE MATAMOS COMPASIVAMENTE

 


Por JUAN MANUEL DE PRADA

 

Convendría que reparásemos en las vicisitudes de la existencia de Noelia, esa joven recientemente asesinada por el Leviatán. Según nos relatan los cronistas sistémicos, Noelia padeció una infancia horrenda, con padres endeudados o alcohólicos o ambas cosas a la vez, que no la atendieron como merecía o descuidaron su crianza. No dudo que fuese la suya una infancia sufriente y que la actitud de los padres le dejase muy hondas heridas. Pero seguramente no fueron heridas tan hondas como las que sufrió Beethoven, cuyo padre alcohólico le propinaba bestiales palizas y lo encerraba en un sótano durante días enteros. O como las que padeció Dickens, que tuvo que ponerse a trabajar con apenas 12 años en una fábrica de betún, después de que su padre fuese encarcelado por deudas, condenando a su familia a la mendicidad. O, en fin, como las heridas sufridas por Chaplin, cuyo padre alcohólico abandonó a la familia antes de morir cirrótico perdido, dejando a los hijos en manos de una madre inquilina asidua del manicomio.

Para fortuna de Beethoven, Dickens o Chaplin, no existía un Leviatán ‘protector’ que se hiciese cargo de ellos; y el sufrimiento que amasó sus días infantiles fue fecundo y los convirtió en genios. Para desgracia de Noelia, la Generalitat de Cataluña decidió «evitar sus sufrimientos», para lo cual retiró la custodia a sus padres endeudados o alcohólicos o ambas cosas a la vez y la internó en un centro de menores, erigiéndose en su «protectora». La idiotez imperante tiende a considerar que las instituciones públicas son nuestros ángeles custodios; pero se trata de una premisa por completo errónea, una distorsión cognitiva grave. Las instituciones públicas, en un régimen político inicuo como el que sufrimos, están al servicio del Leviatán; y su propósito primordial es convertir la familia en un campo de Agramante. El Leviatán moderno odia la familia porque sabe que es un bastión de resistencia contra sus injerencias (de ahí que haya adelgazado la protección del matrimonio y fomentado el divorcio, de ahí que haya alentado la competencia entre los sexos y la ruptura entre las generaciones, de ahí que haya exaltado las formas más caprichosas de convivencia y encumbrado el aborto como derecho); y odia muy especialmente la patria potestad, porque le impide ejercer una tutela completa sobre los niños (de ahí que repitan con monomanía psicopática que «los hijos no son de los padres»).

TRUMP VA A SACRIFICAR A MILES DE JÓVENES ESTADOUNIDENSES PARA PASAR AL USO DE ARMAS NUCLEARES.

 

viernes, 20 de marzo de 2026

BEATA ELENA AIELLO: RUSIA MARCHARÁ SOBRE ROMA.

 


Rusia marchará sobre todas las naciones de Europa, particularmente Italia, y alzará su bandera sobre la cúpula de San Pedro.

—Bendita Elena Aiello (1895-1961).

 

Como la mayoría de ustedes sabe, la Revelación Pública está compuesta por la Biblia y el Magisterio [la Tradición y la Sagrada Escritura son interpretadas y transmitidas por el Magisterio]. Es necesaria para la salvación porque es la Revelación Divina de la Santísima Trinidad. El hombre, debido al pecado original y al pecado actual, no puede ver a Dios sin la ayuda de Dios. Por eso la revelación pública es absolutamente necesaria para que obtengamos la Visión Beatífica.

La Revelación Privada, por otro lado, incluye visiones místicas y locuciones dadas a personas santas después de la muerte del último Apóstol (San Juan). No es necesario creer incluso en las Revelaciones Privadas aprobadas para salvarse. (Sin embargo, si un católico rechaza una revelación privada tan importante como Fátima, hay que preocuparse por la propia salvación).

Fuera de las visiones oficialmente aprobadas por la Iglesia, la dificultad con la revelación privada es que hoy en día tantos católicos afirman tener muchas visiones y locuciones. Así que, aparte de las apariciones aprobadas de la vieja escuela (como Paray-le-Monial, Lourdes, Guadalupe, etc.), normalmente no doy mucho crédito a nuevas revelaciones privadas.

Sin embargo, concedo mucha más probabilidad a una revelación privada cuando proviene de una persona beatificada como Elena Aiello. Fue una mística italiana del siglo XX que también fue estigmatizada.

Antes de entrar en sus revelaciones privadas, quiero referirme a las revelaciones privadas de un sacerdote del siglo XVII, el Venerable Bartolomé Holzhauser, quien también está en camino a la canonización. Es considerado con razón un profeta que delineó las Siete Edades de la Iglesia. La mayoría de los católicos tradicionales (incluyéndome) cree que actualmente estamos en la Quinta Edad de la Iglesia. Esta edad comenzó con la Revuelta Protestante y probablemente terminará con la herejía del Modernismo saliendo con una explosión. (Literalmente una explosión, como veremos pronto).

El enlace anterior explica lo siguiente sobre la Quinta Edad de la Iglesia: “Dios permitirá este gran mal contra Su Iglesia. Herejes y tiranos vendrán de repente e inesperadamente. Irrumpirán en la Iglesia mientras obispos, prelados y sacerdotes duermen. Entrarán en Italia y devastarán Roma. Quemarán las iglesias y destruirán todo”. Obviamente, estamos allí, incluso si la infiltración fue suave, no violenta. (Y por suave, quiero decir, extremadamente suave).

Nuestra actual Quinta Edad incluye tremendas herejías y oscuridad. Probablemente terminará cuando un Papa consagre correctamente Rusia al Inmaculado Corazón de María. Nuestra Señora de Fátima dijo que esta consagración efectivamente se hará—pero bastante tarde en el juego. Esto daría comienzo a la era de paz, también predicha en Fátima. Esta será la Sexta Edad de la Iglesia.

Pero si la Quinta Edad duró quinientos años, la Sexta Edad (aunque hermosa y pacífica) debería durar solo un corto tiempo. Nuestra Señora de La Salette dijo que la “gran cosecha” de almas que entran en la Iglesia Católica duraría solo 25 años.

Ahora, cambiemos de tema al conflicto actual en el mundo en la primavera de 2026. No hace falta ser un genio para darse cuenta de que si el conflicto de Estados Unidos con Irán se intensifica, Rusia y China apoyarán a Irán. Por supuesto, Estados Unidos, Israel y la OTAN estarían unidos en el mismo lado en un conflicto global así. Esto podría convertirse en un conflicto global de Occidente contra Oriente.

Numerosos profetas católicos e incluso videntes ortodoxos orientales de los últimos mil años han predicho una guerra global de este tipo entre Occidente y Oriente. Todos dicen que Oriente ganará. ¿Podría este conflicto ser el umbral de Holzhauser entre la Quinta y la Sexta Edad de la Iglesia?

"DE LA SECTA NEO-MODERNISTA QUE OCUPA LA IGLESIA CATÓLICA"

 


Volvemos a publicar este esclarecedor artículo, pues si no se hace una distinción cabal entre lo que es la Iglesia católica y los que es la Iglesia conciliar-sinodal (u oficial) no se puede entender y afrontar la crisis en la Iglesia. Mismo esta omisión u ocultamiento por parte de la FSSPX la ha llevado a una grave crisis de la que se cree pretendería salir mediante las futuras consagraciones episcopales. Pero, puesto que se trata de un problema de principios, difícilmente ocurra si no se vuelve a los principios fundacionales que estableció su fundador Monseñor Lefebvre, quien no hizo otra cosa más que seguir a los Papas de antes del Concilio Vaticano II.

 

Publicado en Le Sel de la Terre, Otoño de 2015.

  

Cincuenta años después del Concilio Vaticano II y la subsecuente reacción del movimiento tradicionalista ante la crisis de la Iglesia, se pueden distinguir tres tendencias divergentes sobre la relación a mantener entre la Iglesia Católica y la iglesia oficial. Es decir, entre el Cuerpo Místico de Nuestro Señor Jesucristo y los clérigos y fieles apegados a la Jerarquía y a las reformas posconciliares.

Para algunos, estas son dos Iglesias sustancialmente distintas, absolutamente separadas, y no se puede pertenecer a las dos al mismo tiempo. Estas dos Iglesias tienen una fe diferente, ritos diferentes, una legislación diferente, y es necesario escoger entre una y otra. La lógica lleva también a ya no rezar públicamente por el papa actualmente reinante, pues es el papa de otra iglesia que no es -o ya no es- católica.

Para otros, al contrario, la Iglesia oficial, jerárquica, romana, conciliar no es una iglesia aparte, sino que es verdaderamente la Iglesia católica real, la única, la verdadera, la visible, la Iglesia de hoy, y es inadmisible hacer una distinción real entre la iglesia conciliar, oficial, y la Iglesia fundada por Nuestro Señor Jesucristo. Esta lógica llevará también a pertenecer oficialmente, visiblemente, canónicamente a esta jerarquía, para asegurarse de pertenecer a la única Iglesia, católica y apostólica.

Estas dos concepciones, durante un medio siglo de debates entre tradicionalistas, los han dividido y llevado a formar dos líneas extremas, etiquetadas comúnmente como “sedevacantistas” y “ralliés”.

Nuestro análisis puede parecer sumario, pero la experiencia lo ha probado: cuando un tradicionalista, clérigo o laico, ya no hace distinción entre la Iglesia oficial y la Iglesia católica, termina un día u otro poniéndose al servicio de la primera, y así abandona el combate de la fe exigido por la segunda en este tiempo de apostasía inmanente y general.

De hecho, el problema está mal planteado, como si hubiera un dilema entre sólo dos alternativas. Hay una distinción entre la Iglesia oficial y la Iglesia católica, y ésta ha sido hecha por todos nuestros antecesores del combate de la fe después del concilio. Es suficiente con refrescar nuestras memorias y recordar estas fórmulas bien conocidas: “La Iglesia ocupada”, “Roma ocupada”. La Iglesia conciliar y neo-modernista no es por lo tanto ni una Iglesia substancialmente diferente de la Iglesia Católica, ni absolutamente idéntica, ella misteriosamente tiene de la una y de la otra, es un cuerpo extraño que ocupa la Iglesia Católica. Por lo tanto, es necesario distinguirlas sin separarlas.

Dejamos bien en claro: un “cuerpo” y no una “enfermedad”, “tendencia”, “espíritu”, o “concepción falseada”, como han querido demostrarlo en DICI n° 273 [órgano informativo de la FSSPX], rechazando por principio el considerar a la iglesia conciliar como una “sociedad distinta de la otra” (pág. 8). Esta negación podría ser admitida, tomada rigurosamente, en el sentido, definido más arriba, de una sociedad absolutamente, sustancialmente diferente de la Iglesia católica. Pero nos parece peligrosa en su sentido obvio, y en todo caso contraria a la doctrina de San Pío X, que calificaba a los modernistas de asociación secreta (clandestinum foedus; Motu proprio del 1-09-1910) que se esconde en el mismo seno y en el corazón de la Iglesia (sinu gremioque Ecclesiae; Pascendi, 1907).

Lo que el magisterio enseñó en el origen del modernismo, nuestros antecesores lo recordaron en términos enérgicos respecto al neo-modernismo, calificando a sus jerarcas de “secta”; y no vemos en qué el principio habría cambiado en la actualidad… Que se nos permita por lo menos, incluso si ahora este debate desagrada a algunos en la Tradición, recordar algunas citas lapidarias:

Mons. Lefebvre: “Es una secta que se ha apoderado de Roma, de los puestos de mando de la Iglesia” (Conferencia en Flavigny, diciembre de 1988, Fideliter n° 68, pág. 10).

Padre Tissier de Mallerais: “[…] en las circunstancias de una Iglesia ocupada por la secta progresista […]” (Fideliter n° 53, pág. 38, sept. – oct- 1986).

P. Calmel: “[…] organizaciones ocultas de una falsa Iglesia, de una Iglesia aparente”. (Itinéraires n° 123, pág. 174, de mayo de 1968); “Iglesia aparente en el seno mismo de la Iglesia verdadera […]” (Itinéraires n° 106, pág. 178, de sept. De 1966).

P. Marcille: “[…] la secta en el poder en la Iglesia […] la secta conciliar en favor del poder que ella ocupa […]” (Fideliter n° 96, págs.. 67 y 71, nov.-dic. de 1993).

LA NEGACIÓN DE LA CORREDENCIÓN DE MARÍA, EL MENSAJE DE LA VIRGEN DE FÁTIMA Y “LOS ERRORES DE RUSIA”

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