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León
XIV enseña que la Virgen no es corredentora y que no tiene ningún mérito.
Se
dispone a construir la «Gran Iglesia» de Ratzinger: Osservatore Romano
08.10.2000, reuniendo a ortodoxos y anglicanos.
No deja de repetir que hay
que prepararse para «lo Nuevo que Dios nos reserva». El papa Francisco anunció
«las sorpresas de Dios». Todo está a punto de cumplirse con la superiglesia
preparada desde el Vaticano II, desde Asís hasta la apertura de la Puerta Santa
en 2000 con los ortodoxos y los anglicanos.
León XIV anuncia: «El movimiento ecuménico… Redescubrir la
única y universal comunidad de los discípulos de Cristo en todo el mundo.» «Las
Iglesias hermanas de Roma y de Constantinopla.» «Un culto común allí donde sea
posible.» «La comunión, hasta la Iglesia universal.» «Esperar lo que aún no se ha
visto.» «Convirtámonos en un solo pueblo.» «Allí donde los contrarios se unen
para formar la unidad.» «La unidad en la diversidad legítima.» «Entramos como
exploradores en el nuevo mundo del Resucitado.»
León XIV: «Una sinodalidad cada vez más intensa.»
«Conversión sinodal.» «Expreso el deseo de decidir juntos.» «Newman, doctor de
la Iglesia.» «El derecho a la libertad religiosa.» «El hermanamiento
"Trinidad-deporte".»
Capítulo
I. La Revolución antimariana
Los
papas del Concilio Vaticano II enseñan la doctrina protestante según la cual la
Virgen y los hombres no pueden tener mérito y, por consiguiente, ella no es
Corredentora.
El papa León XIV, en el
O.R. del 04.11.2025: «La Madre del pueblo
fiel no es Corredentora… Siempre es inapropiado utilizar el título de Corredentora…
y ello se vuelve inconveniente... Ratzinger... estaba en contra de la
proclamación de este dogma… es una terminología incorrecta… Benedicto XVI… la
fórmula "Corredentora" genera malentendidos.»
En
este documento, León XIV niega ante todo que la Virgen pueda tener méritos: «n.º 33: Todo esto no a causa de sus méritos».
Es el primer documento que niega oficialmente los méritos de la Santísima
Virgen. [Y todo ello "por"]: «n.º
18: por razones ecuménicas», para que sea aceptable para los protestantes. La
Virgen, sin embargo, continúa teniendo méritos porque todo el Magisterio
tradicional lo enseña, y León XIII
lo resume definitivamente el 08.09.1892, citando a santo Tomás, dice: «Solo
dos personas han adquirido tanto mérito que pueden salvar a todos los hombres,
Nuestro Señor Jesucristo y la Virgen».
León XIV, O.R. 06.09.2025:
«La misión de la Madre del Señor. Como
mujer "del jubileo", María se nos aparece… como mujer
"sinodal"… la jerarquía de las verdades de la fe… derribando los
muros… en la armonía de la diversidad.» [¿unidos con diferencias en la Fe?]
Los protestantes escriben y se alegran en O.R. 08.11.2025: «Esto abre caminos valientes y sólidos para una teología mariana ecuménica en los espacios protestantes y católicos… esto nos da esperanza.»











