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Por P.
ALEJANDRO DÍAZ
25/07/17
Las operaciones satánicas están
dirigidas al intento de destruir toda la obra de Dios. Particularmente al ser
humano. Ahora bien, como todo lo que hace el ser humano no queda en la pura
individualidad, porque somos seres “sociales”, tenemos que las acciones
individuales tienen efectos sociales y políticos.
La historia es el lugar en el cual
se desarrolla la rebelión del demonio contra el Reino de Cristo. Por lo tanto,
toda manifestación social o política debemos analizarla teniendo en cuenta este
principio.
La aparición de la Virgen
Santísima en Fátima, teniendo en cuenta lo antedicho, se inscribe dentro de las
intervenciones divinas en la historia humana, intervenciones que se dirigen
hacia un fin sobrenatural, en primer término, pero con incidencias en lo social
y político, como efecto buscado y querido.
La Virgen nos invita a la conversión
personal, al rezo del Rosario, a la devoción a su Corazón Inmaculado… pero
advierte que si esas “obras” no se realizan, acontecerán guerras, habrá
persecuciones, y hace especial mención a un país: Rusia.
Una prueba más de la incidencia
social y política de las intervenciones divinas y de las acciones religiosas
individuales. Con respecto a la historia humana tres aniversarios tienen lugar
este año 2017:
1º) la Revolución
Protestante, con la publicación en el año 1517 de las 95 Tesis en la Puerta
de la Catedral de Wittenberg, Alemania, por Martín Lutero; con sus ideas y sus
acciones, esta Revolución busca negar –por primera vez en mil quinientos años
de Cristianismo– la necesidad de la Iglesia Católica para la Salvación.
2º) La fundación de la
Gran Logia de Londres, en el año 1717, (la masonería tuvo fuerte
intervención en la independencia de Estados Unidos y, luego, a instancias del
embajador “americano” en Francia, Benjamín Franklin, en la Revolución
Francesa); con sus ideas y sus acciones, esta Revolución busca negar ya no sólo
la Iglesia sino también la Divinidad de Cristo, apenas refiriendo la existencia
de una “deidad” impersonal o “gran Arquitecto universal”.
3º) y, por último, la Revolución
Soviética del año 1917, que, con sus ideas y sus acciones, buscó negar
directamente a Dios y borrar su nombre de la faz de la tierra.
Pío XII, en su discurso a los
hombres de la Acción Católica el 12 de octubre de 1952, resumió así:
«Cristo sí, la Iglesia no (la
Revolución Protestante contra la Iglesia); después: Dios sí, Cristo no (la
Revolución Masónica); finalmente, el grito impío: Dios ha muerto; mejor dicho:
Dios jamás ha existido (la Atea Revolución Comunista). Y aquí –concluye Pío
XII– tenemos el intento de construir la estructura del mundo sobre fundamentos
que no vacilamos en señalar como los principales responsables del peligro que
amenaza a la humanidad».
Sin embargo, este año hay un
cuarto aniversario: 2017 es también el primer centenario de las
apariciones de Fátima.
El secreto de
Fátima: Rusia dispersará sus errores en todo el mundo
El término “errores” es
preciso: el error es la negación de la verdad. La verdad entonces existe y sólo
hay una verdad: aquella que hemos recibido de los Apóstoles. Los errores de
Rusia son los de una ideología que se opone al Orden Natural y cristiano.
Este complejo de errores tiene
un nombre: Marxismo. Y tuvo en la Rusia soviética (no así en la actual) su
centro universal de difusión.
El anticomunismo del siglo XX ha luchado contra el Marxismo con las armas de la política y de la guerra. Y por eso ha fracasado: un mal espiritual debe ser enfrentado con armas espirituales.
Por MONS. RICHARD WILLIAMSON
1 de junio de 1998
Queridos amigos y benefactores:
El último día de este mes será el décimo
aniversario de las famosas consagraciones episcopales realizadas por el
arzobispo Marcel Lefebvre y el obispo Antonio de Castro Mayer en Ecône, Suiza,
el 30 de junio de 1988. ¿Cómo se ve aquel acontecimiento heroico diez años
después? ¡Más heroico que nunca! Recordemos su lugar en la historia.
Había una vez, en la llamada Edad Oscura, la
Iglesia Católica reinaba suprema como la indiscutida señora de la civilización,
y toda la Cristiandad era católica. Luego, al final de la Edad Media, el mundo
moderno comenzó verdaderamente con la ruptura de la Cristiandad por Martín
Lutero. Media Europa se volvió protestante, pero la otra mitad recompuso su ser
católico en la llamada Contrarreforma, y la Iglesia cruzó los océanos para
formar muchos nuevos pueblos católicos que reemplazaran a aquellos que habían
caído.
Pero, por supuesto, el Diablo no iba a dejar en paz
a las antiguas o nuevas naciones católicas. A partir de la yuxtaposición de la
verdad católica y el error protestante desarrolló un nuevo y virulento error:
el liberalismo (¿Qué es la verdad? ¿Quién lo sabe? ¿Qué importa?), con el cual
infectó la política tanto en las naciones católicas como protestantes,
generando una serie de Revoluciones desde finales del siglo XVIII que
destruyeron altares católicos y derribaron tronos católicos. La Santa Madre
Iglesia vaciló, pero nuevamente reunió su fe y su energía, e hizo incluso del
liberal siglo XIX uno de los más grandes siglos misioneros de todos los
tiempos.
Para entonces el Diablo estaba decidido a penetrar en la propia Iglesia, pero naturalmente sólo podía hacerlo mediante el engaño. Así inventó otro error, tan antiguo como las colinas pero que parecía nuevo, una reedición del protestantismo y del liberalismo, mediante el cual se mantendrían todas las apariencias católicas, pero la sustancia sería cambiada o “actualizada” para alinearse más con el mundo moderno; de ahí el nombre del error: modernismo. Este atrapó a varios sacerdotes que deseaban continuar pareciendo católicos mientras se volvían mundanos, ¡una combinación atractiva para el hombre pecador!
Por ANTONIO CAPONNETTO
El
Nacionalismo Católico y la realidad histórica
El pasado 17 de abril del corriente año, en el marco
del Curso Anual: Resistencia Católica a
la Revolución Anticristiana, impartido por el benemérito y querido Centro
Pieper,el profesor Claudio Mayeregger dictó una conferencia titulada: “¿Qué es
la Revolución?” (Versión disponible en https://www.youtube.com/live/8XdkskFy4ik?si=sUw2izGMDp6Q1iBa).
Se trata de una enjundiosa y meritoria exposición, tanto por el extenso tiempo
dedicado al análisis como por la hondura de los contenidos abordados y la
versación desplegada en distintos ámbitos del saber. Quienes nos hemos
beneficiado en ocasiones anteriores de otras lecciones suyas, sabemos cuán
provechosas suelen ser y estamos prontos a manifestar nuestra gratitud.
Sin embargo,
hay algo, sobre todo en los momentos finales del discurso mentado, ante lo cual
nos vemos obligados a disentir, con dolor cuanto con energía. En general se
trata de su visión del proceso independentista hispanoamericano; en particular
se trata de su opinión injustísimamente despectiva y tergiversadora respecto
del Nacionalismo Católico Argentino. Sobre ambos tópicos repite –como si jamás hubiesen sido respondidos-
los argumentos de los que se viene valiendo el Carlismo para agredir sin mesura
ni genuino conocimiento a esta escuela nuestra identificada con el nombre de
Nacionalismo Católico. Escuela que ha dado (sin mengua de los humanos defectos
de toda obra terrena) desde pensadores insignes hasta mártires, desde varones
de alta vara académica hasta modelos de vida testimonial; desde humanistas de
nota y relieve hasta celosos defensores de nuestra identidad hispano-criolla.
Del párrafo precedente subrayamos la expresión: “como
si jamás hubiesen sido respondidos”, porque hiere a la inteligencia por un
lado, pero desmerece el rigor científico por otro, constatar que en un tema
naturalmente polémico no se respeta el status
quaestionis, encarándoselo incluso con calculada displicencia. Es como si abordáramos la controversia
De Auxiliis desconociendo las
recientes discusiones planteadas en espacios como Catholic Answers o Catholic
Philosophy, o las posiciones de Stephen Brock ; o como si quisiéramos
discutir sobre Pearl Harbor ignorando los estudios más recientes de Steve
Twomey o Eri Hotta. Cuando un tema es de naturaleza controversial, se tome la
postura que se tomase, el rigor intelectual exige no desconocer ninguna de las
posiciones actuales en litigio, sopesándolas según recto saber y entender.
Incumpliendo esta norma necesaria, Mayeregger
desacredita al Nacionalismo Católico por “la necesidad de rescatar como
próceres cristianos a los próceres de la Revolución en Argentina. Y en la
medida en que eso implica una operación de distorsión de la historia es algo
completamente insano y ajeno a la verdad. Negar que hombres como Belgrano o
José de San Martín tienen una ideología liberal profundamente arraigada en su
mente, es negar una evidencia...”.
Curioso criterio éste y extrañísimo desconocimiento de los vaivenes de la historiografía nacional. El Nacionalismo Católico –principalmente a través de una de sus capitales aportaciones que fue el Revisionismo Histórico- tuvo el honor y el mérito de probar, contra viento y marea y a pesar de abrumadores pesares, que nuestro pasado había sido falsificado intencionalmente, con “errores a designio” y por una banda de orates cuanto de mentirosos seriales, encabezados entre otros por la tríada maldita de Mitre, Sarmiento y Vicente Fidel López. Fueron ellos y sus secuaces los que durante larguísimo tiempo hilvanaron un relato ficto e ideológico “completamente insano y ajeno a la verdad”. Fueron ellos, liberales y masones, los que escamotearon “las evidencias” que probaban exactamente lo contrario de la imagen que querían transmitirle a la posteridad de hombres como Belgrano o San Martín. Un verdadero desquiciado mental cual lo fue Sarmiento (lo demostró entre otros el afamado psiquiatra Nerio Rojas), unos inescrupulosos como Mitre y López que se jactaron de haber fabricado nuestro pretérito con la crueldad de “un despotismo turco”, más una recua de personajes secundarios, como Agrelo, Albarellos o Félix Frías, que se gloriaron de proponer la falsificación histórica como política de Estado, quedan libres de culpa y cargo. Inventaron, entre otras cosas, que Belgrano y San Martín eran liberales y masones; y lo impusieron como dogma a multitud de generaciones.
Por MONS. CARLO
MARIA VIGANÒ
Homilía
en la Aparición de San Miguel Arcángel, día de la Súplica a la Reina del
Santísimo Rosario de Pompeya
Non est, inquit, vobis
opus hanc,
quam
ædificavi, dedicare ecclesiam:
ipse
enim, qui condidi, etiam dedicavi.
Vos
tantùm intrate, et, me adstante patrono,
precibus
locum frequentate»
«No os corresponde a vosotros consagrar
esta iglesia que Yo he edificado;
Yo mismo, que la he fundado, también la he consagrado.
Vosotros debéis solamente entrar y, bajo mi protección,
frecuentar en oración este lugar».
Aparición de San Miguel Arcángel en el
Monte Gargano
En este día compartimos la alegría de los
queridísimos Giuseppe y Cristina, Claudio y Tina, quienes celebran
respectivamente el vigésimo séptimo y el segundo aniversario de Matrimonio.
Damos gracias al Señor y a la Santísima Virgen por las gracias que les han sido
concedidas, por el camino recorrido y por la ayuda prodigada por la Divina
Providencia durante estos años. Ofrecemos por ellos esta Santa Misa invocando
sobre ellos abundantes bendiciones, por intercesión de la Virgen de Pompeya y
de San Miguel Arcángel.
Hoy, 8 de mayo, la Santa Iglesia celebra
tres apariciones del glorioso Arcángel San Miguel ocurridas entre los años 490
y 493 en el Monte Gargano, en la Apulia.
La primera aparición, conocida como el
«episodio del toro», se sitúa en el año 490, bajo el Pontificado de Félix III y
el Imperio de Zenón, en la ciudad de Siponto (la actual Manfredonia). Un rico
señor de Siponto llamado Gargano, habiendo perdido un toro que estaba pastando,
reunió un gran número de siervos y organizó búsquedas en los lugares escarpados
del monte, encontrándolo en la cima, detenido frente a la entrada de una gruta
inaccesible. Preso de ira, Gargano tomó el arco y disparó una flecha envenenada
contra el animal rebelde. Pero el dardo invirtió inexplicablemente su
trayectoria y golpeó al propio Gargano, hiriéndolo gravemente.
Asombrado por el prodigio, Gargano acudió
al Obispo de Siponto, San Lorenzo Maiorano, para pedir consejo. El Prelado,
discerniendo una intervención sobrenatural, ordenó un triduo de ayuno y de
oración pública para que fuera revelado el significado de lo sucedido. Al
finalizar el tercer día (tradicionalmente el 8 de mayo), el Arcángel Miguel
apareció al Obispo y pronunció estas palabras:
por DON CURZIO NITOGLIA
LA “INTELIGENCIA ARTIFICIAL” CON ROSTRO HUMANO
(Elon Musk) Y LA DESHUMANA (Bill Gates/Sam Altman)
Prólogo
En la entrega anterior (primera sección de la sexta parte) vimos cómo
existían en la dirección de la Inteligencia Artificial dos corrientes: una más
radical y menos humana; la otra más filantrópica; finalmente, después de varias
peripecias, llegaron a cierto entendimiento.
Primeros
desacuerdos entre Musk y Altman
Ahora, (segunda sección de la sexta parte) veamos cómo en 2018 comenzaron
los primeros desacuerdos entre Elon Musk y Sam Altman (Cf. Tiziana Alterio, Padroni
nell’ombra. La nuova élite ebraica che governa il mondo. Chi sono e come
operano, autoeditado, 2025, p. 134). En efecto, mientras 1°) Altman tenía
la intención de transformar Open AI de organización “sin fines de lucro” a
sociedad también “con fines lucrativos” (p. 134); por otra parte, en cambio,
2°) Musk no estaba de acuerdo con esta línea de “pensamiento”. Imposible, pero
parecería que existía entonces también una IA con “rostro humano”... el de Elon
Musk.
Entonces, Musk se movilizó para tomar el control total de la sociedad;
según The New York, habría propuesto a los otros fundadores de Open AI
financiar él mismo la mayor parte de los costos futuros de la sociedad, pero
con la condición de que le entregaran el control exclusivo de ella. En resumen,
bajo apariencia de filantropía, él no hacía una simple oferta de compra, sino
un verdadero intento de absorber la organización (no exactamente desinteresado)
bajo su sola dirección, lo cual es típicamente y americanamente filantrópico,
al estilo de la Masonería conservadora, Rotary y Lions.
Sam Altman e Ilya Sutskeyer rechazaron su propuesta y Musk dimitió, al
no haber obtenido el control total y exclusivo de la sociedad. Se decía que él
no estaba dispuesto a compartirla con otros, porque no quería convertirla en
una entidad con fines de lucro y, como verdadero “filántropo”, habría deseado
una organización de IA al servicio de la humanidad, de la colectividad y no del
lucro o la ganancia (p. 135), lo cual no le impidió convertirse en el hombre
más rico del mundo...
Primera
parte de la ruptura
Altman siguió adelante y a comienzos de 2019 se formalizó el giro: Open
AI se convirtió en una sociedad con fines de lucro o de “beneficio limitado /
capped-profit”, una especie de híbrido; en parte “sin fines de lucro” y en
parte controladora de una estructura subsidiaria y dependiente “de beneficio
limitado”. En resumen, una “no-profit” (Open AI Inc.), que aun manteniendo el
ideal originario (ningún lucro); sin embargo, lo “replanteaba” y controlaba una
estructura subsidiaria “for-profit / con fines de lucro”, pero... “limitado /
capped” (Open AI LP); en resumen, puede lucrar, pero sin exagerar ni sobrepasar
un techo máximo; en breve: “La usura moderada y con rostro humano”.
Segundo acto
de la partida
Hacia finales de 2019 concluyó el segundo acto de la partida final: la
asociación de Open AI junto con Microsoft (fundada por Bill Gates en 1975), que
invirtió mil millones de dólares en Open AI (de Sam Altman, pues Musk ya había
dimitido), convirtiéndose así en el socio exclusivo de Open AI para su
comercialización.
En resumen, Microsoft permitía, sí, que Open AI ampliara su
investigación, pero convirtiéndose, al mismo tiempo, en su socio único para
vender sus productos. En definitiva, una especie de soga al cuello
(“filantrópica”, ciertamente...) de Open AI por parte de Microsoft... al estilo
camorrista: yo te permito seguir gestionando tu negocio, si tú me garantizas
gestionar al menos el 60 % de las ganancias.
Musk criticó la operación de Open AI, tanto en su primera etapa
(“for-profit”), como en la segunda (con y bajo Microsoft de Bill Gates).
La nueva era
de la Inteligencia Artificial
Fue el inicio de la nueva era de la Inteligencia Artificial generativa
utilizable por todos (GPT 3.5). A esas alturas, Altman y Gates estaban en
sintonía respecto al objetivo lucrativo de la IA.
Noviembre de
2023: ¿último acto? Altman es despedido...
Sin embargo, asistimos a otro golpe de escena: en noviembre de 2023 el
Consejo de Administración de Open AI (dirigido por unos pocos científicos,
entre los cuales sobresalía Ilya Sutskeyer) anunció públicamente que su
cofundador Sam Altman había sido removido de su cargo (p. 137). También Greg
Brockman (cofundador y presidente de Open AI), siendo solidario con Altman,
dejó la empresa.
Parecería que el principal autor de la maniobra fue Ilya Sutskeyer, de
quien se decía que estaba preocupado por la rapidez con la que Altman
“aceleraba” sobre los productos comerciales.
Sin embargo, el shock por el “golpe de Estado o de... Empresa” fue fuerte tanto para los empleados de Open AI como para los de Microsoft (p. 138).
Por JUAN MANUEL DE PRADA
Mientras el
fantoche Trump lanza calumnias groseras contra León XIV, los adeptos más
alienados de las sectas ‘evangélicas’ han lanzado en las redes sociales una
campaña iconoclasta, en la que mientras destruyen imágenes religiosas de
escayola invocan versículos del Éxodo que condenan la idolatría. Ambas
melonadas se inscriben en la más pura tradición protestante, que en puridad no
es otra cosa sino antirromanismo, odio a la fe católica, aliñado con
pretensiones de purismo bíblico. Desde sus mismos orígenes, la exégesis
protestante, aprovechando la mundanidad de la corte papal renacentista, ha
calumniado encarnizadamente el Papado, considerando que la visión apocalíptica
de la Gran Ramera se refiere a Roma, convertida en sede del Anticristo; y el
fantoche Trump, asegurando que León XIV desea que los iraníes tengan bombas
atómicas y otros dislates por el estilo, no hace sino inscribirse –en versión
cerril y australopiteca– en esa tradición furiosa. También la vesania
iconoclasta –que es odio a la Belleza y a su encarnación máxima, la Virgen
María que sostiene al Niño Dios– es elemento constitutivo del protestantismo,
que al negar a María el título de Madre de Dios negó a sus adeptos la
posibilidad de criar a Dios en su regazo. De ahí que, como escribe Foxá, con Lutero
se secaran «todos los lirios simbólicos de la Edad Media». Naturalmente, estas
delicadezas estéticas, expresión máxima de la civilización católica, los
zoquetes ‘evangélicos’ que han lanzado esa campaña en redes sociales no pueden
ni siquiera vislumbrarlas; pues su pensamiento ha dejado de ser simbólico, para
chapotear en las literalidades más zafias y maniqueas.
Habría que empezar
a señalar que catolicismo y protestantismo son como agua y aceite; jamás podrán
cuajar una civilización conjunta (de ahí el fracaso constitutivo de engendros
como la Unión del Pudridero Europeo). Pues la idea fundante de la cultura
católica es el concepto escolástico de la unidad universal de todos los
hombres, su igualdad esencial sin negar el valor de sus diferencias; mientras
que la idea fundante de la ‘cultura’ (que en realidad es barbarie) protestante
es el concepto de ‘designio’, de élite o pueblo elegido, que alcanza su
paroxismo en la doctrina del ‘Destino Manifiesto’, que proclama a los Estados
Unidos una «nación ungida» por Dios a la que todos los demás pueblos y naciones
deben pleitesía, en una suerte de continuidad fatua con las promesas de la
Antigua Alianza. De ahí que todas las sectas ‘evangélicas’ sean fervientemente
sionistas; en realidad, más allá de todas las objeciones teológicas y morales
que podríamos aducir contra ellas, debemos reconocer que las sectas
‘evangélicas’, en puridad, son una plataforma para la hegemonía geopolítica del
anglosionismo en los países de tradición católica.
Que la
introducción de las sectas ‘evangélicas’ en la América hispánica, allá por los
años setenta, fue una operación diseñada y financiada por la CIA es algo
sobradamente demostrado. Ya en el Informe Rockefeller (1969), se advertía al
presidente Nixon que la Iglesia católica no era un «aliado confiable» y que
muchos sectores católicos se estaban volviendo «fuerzas de cambio social»
peligrosas para los intereses gringos. Así que se decidió reemplazar la
influencia católica, siquiera entre las clases populares, por una religiosidad
más ‘conservadora’ y ‘apolítica’ que centrase su mensaje en la ‘salvación
personal’. Ahora empezamos a asistir, en volandas de la avalancha inmigratoria,
a la eclosión de las sectas ‘evangélicas’ también en España, que sirviéndose de
nuevo de un mensaje de ‘salvación personal’ esconden una exaltación de la
prosperidad y el individualismo. Resulta especialmente indecente que desde la
derecha española se aplauda esta proliferación de sectas ‘evangélicas’,
presentándola como una nueva forma de Hispanidad y haciendo creer a las masas
cretinizadas adscritas a su negociado ideológico que los ‘evangélicos’
comparten ‘nuestra cultura’ y ‘nuestras formas de vida’.
Desde luego, una
inmigración procedente de la América hispánica (es decir, de la América
católica) es mil veces más deseable que una inmigración musulmana; pero una
inmigración protestante será tan disolvente del ‘ethos’ católico como la
musulmana. Escribía Leonardo Castellani con su habitual perspicacia que «la
mentalidad actual del protestantismo degenerado es mahometismo cultural y
religioso»; y lo documentaba leyendo las novelas que entonces triunfaban en
Yanquilandia, desde Ayn Rand a Sinclair Lewis, donde descubría «que ese pueblo
vivaz, poderosísimo y temible» profesaba una moral profundamente anticatólica,
lo que se percibía tanto en aspectos dogmáticos (sustitución de la mística por
el emotivismo, antisacramentalismo, naturalismo, etcétera), como en su culto a
la riqueza, en su consideración de las guerras injustas que convienen a sus
intereses económicos como ‘guerras santas’ o en su exaltación bárbara del
‘struggle for life’ y el ‘self-made man’. No sé si este cóctel puede
calificarse exactamente de ‘mahometismo’ (aunque conviene resaltar que
Castellani consideraba que el ‘mahometismo’ es un judaísmo simplificado
explicado a pastores de cabras); lo que resulta evidente es su vocación
anticatólica y disolvente del ideal de la Hispanidad.
Podría decirse sin
exageración que las sectas ‘evangélicas’ que se promueven insensatamente desde
la derecha de rompe y rasga son un subproducto cultural ‘yanqui’, exactamente
igual que la ideología ‘woke’ que promueve la izquierda caniche.
Paradójicamente, el activista ‘queer’ y el predicador pentecostal son, como
Aureliano y Juan de Panonia en el cuento de Borges, una misma persona; y ambos
desempeñan la misma misión, aunque se dirijan a públicos diversos que
ingenuamente se creen antípodas (pero que están al servicio del mismo amo, el
imperialismo anglosionista). Es, desde luego, abyecto querer convertir España en
una versión degradada de California, como pretenden la izquierda caniche, pero
igualmente abyecto es querer convertir España en una imitación casposa de
Miami, como pretende nuestra derecha de rompe y rasga, promoviendo
desnortadamente una parodia siniestra de la Hispanidad donde las sectas
‘evangélicas’ hacen su agosto entre los hispanoamericanos más pobres, mientras
los más ricos acaparan los pisos de los barrios pijos, inflando el mercado
inmobiliario.
https://noticiasholisticas.com.ar/hispanidad-y-sectas-evangelicas-por-juan-manuel-de-prada/
AÚN SOBRE EL INTRIGANTE “CASO MORLION”
PRIMER CAPÍTULO
INTRODUCCIÓN
Ya he escrito sobre el “caso Morlion” y
especialmente sobre cómo (como agente del OSS) habría infiltrado la Iglesia
romana – por obra de Estados Unidos – para destruir su Liturgia de Tradición
apostólica, mediante la introducción de la “Misa beat” (cf. Antony Chester, “La
monstruosa progenie de Babilonia la Grande”. En las raíces del anticatolicismo
americano, Rímini, Il Cerchio, 2026).
Quisiera volver sobre el tema para profundizar
varios aspectos de su personalidad, doctrina, acción política y de espionaje, a
la luz de los últimos desarrollos (véase Peter Thiel & Palantir en Roma, 15
de marzo de 2026).
De hecho, el trabajo que Morlion comenzó ya en 1937
hoy no solo no ha cesado, sino que es llevado adelante (con mayor ímpetu) por
los mismos ambientes teo/conservadores americanistas, dirigidos a distancia por
la CIA, el FBI y el OSS; en suma, por la Administración del Presidente
estadounidense de turno, que – más o menos – debe hacer lo que le dice la
Dirección – más o menos oculta – de su Administración (Deep State o Estado
profundo), que a su vez es dirigida por varios gurús del calvinismo/carismático
americanista radical y filosionista y, sobre todo, por los rabinos lubavitcher
de Brooklyn y por los ideólogos/dirigentes de la Entidad sionista,
impropiamente llamada “Estado de Israel”; por la nueva élite judía de
científicos tecnológicamente avanzados, que se proponen (cf. Tiziana Alterio, Amos
en la sombra. La nueva élite judía que gobierna el mundo. Quiénes son y cómo
operan, autoeditado, 2025) llegar realmente al transhumanismo teorizado
filosóficamente por Noah Harari.
Me serviré principalmente de cuatro trabajos:
1°) Antonella Beccaria – Giacomo Pacini, Divo Giulio, Roma, Nutrimenti
Editore, 2012;
2°) padre Riccardo Lufrani, Padre Felix Morlion: el servicio de Dios entre
universidad, cine y misiles, Conferencia pronunciada en Santa Maria sopra
Minerva, 18 de enero de 2020;
3°) Luigi Montuori, Felix A. Morlion y el servicio secreto vaticano Pro Deo,
Chieti, Solfanelli, 2023;
4°) Mario Caligiuri (ed.), El Vaticano y la Inteligencia, Soveria
Mannelli, Rubbettino, 2026 (el más interesante de todos).
d. Curzio Nitoglia
continúa
AÚN SOBRE EL INTRIGANTE “CASO
MORLION”
SEGUNDO CAPÍTULO
EL “DIVO GIULIO” Y EL PADRE
MORLION (2012)
En este capítulo me serviré principalmente del
libro: Antonella Beccaria – Giacomo Pacini, Divo Giulio. Andreotti y sesenta
años de historia del poder en Italia, Roma, Nutrimenti Editore, 2012.
El libro consta de aproximadamente trescientas
páginas y en la página 217 aborda el tema que estamos tratando: el padre Felix
Morlion.
Los autores (Giacomo Pacini: investigador y periodista;
Antonella Beccaria: periodista) nos explican que el periodista Mino Pecorelli
(1928-1979), ocupándose sobre todo de Andreotti, alrededor de 1967 llegó al
padre Morlion (p. 217), fundador de la Universidad internacional de estudios
sociales “Pro Deo”, que “tenía algunos aspectos poco claros” (ibid.).
En efecto, el nombre del padre dominico habría surgido, algunos años después, de los Archivos – situados entonces en Uruguay – de Licio Gelli, Gran Maestro de la Logia masónica P2, en un expediente encabezado por Federico Umberto D’Amato, jefe de la Oficina de Asuntos Reservados del Ministerio del Interior italiano.
Primera y Segunda parte
por DON CURZIO NITOGLIA
“Hoy (2026), el “Caballo de Troya” en el
ambiente católico fiel a la Tradición apostólica (dogmática, moral, exegética,
ascética y litúrgica) es la labor oculta:
1°) no solo del Modernismo, de la Masonería, del Judaísmo talmúdico (que son
los enemigos de siempre), sino especialmente 2°) de la Inteligencia sionista y
estadounidense, que están llevando adelante desde 1943 un complot que desembocó
en la “Misa beat” (de Morlion, en 1966), en el Concilio Vaticano II (del Bené
Berith, de Roncalli y Montini, 1962/65), en el posconcilio “moderadamente
progresista” (especialmente con Wojtyla y Ratzinger), que alcanzó su cúspide
“radicalmente modernista” con Bergoglio y que, lamentablemente, continúa
sustancialmente idéntico aún hoy bajo León XIV, aunque revestido
(exteriormente) con una mozzetta “estéticamente conservadora”, tan querida por
la «Ecclesia Dei adflicta».”
¿UNA
DOBLE PERTENENCIA IMPOSIBLE?
PRIMERA PARTE
Introducción
El libro
de Antony Chester
En
diciembre de 2019, Antony Chester pronunció un discurso (en la asociación
cultural “Amici della Chesterton Society” de Maryland) titulado The roots of
Anti-Catholicism in the United States of America.
En 2026
fue retomado, revisado y ampliado en una traducción italiana a cargo de Roberto
Manfredini, publicada por la editorial “Il Cerchio” de Rímini, bajo el título
«“La monstruosa progenie de Babilonia la Grande”. En las raíces del
anticatolicismo americano».
El libro
es un ensayo histórico/filosófico/teológico que estudia los orígenes profundos
del prejuicio anticatólico/romano en los Estados Unidos de América desde el
siglo XVII hasta hoy.
La obra
cuenta con 91 páginas y está acompañada de 89 notas, muy serias y precisas, que
prueban todo lo que se ha escrito. El lector que desee profundizar en la
cuestión puede consultar el libro; de hecho, para no sobrecargar demasiado la
narración, no incluyo las citas, remitiendo al texto original, traducido y
publicado por “Il Cerchio” de Rímini.
Este
libro trata —sed aliter et aliter— el mismo tema que estamos estudiando
respecto al “Caso Morlion” y al “Caso Thiel”; es decir: “La infiltración judeo/masónica dentro del ambiente eclesial”. Por
ello, me parece oportuno abordar el tema del “Complot actual de la Sinagoga de
Satanás contra la Iglesia de Cristo” en varios artículos, que se acompañan y se
suceden, completándose unos con otros.
El
peligro de la hora presente es la Inteligencia israelí/estadounidense
infiltrada en el ambiente católico conservador
Hoy
(2026), el “Caballo de Troya” en el ambiente católico fiel a la Tradición
apostólica (dogmática, moral, exegética, ascética y litúrgica) es la labor
oculta:
1°) no solo del Modernismo, de la Masonería, del Judaísmo talmúdico (que son
los enemigos de siempre), sino especialmente 2°) de la Inteligencia sionista y
estadounidense, que están llevando adelante desde 1943 un complot que desembocó
en la “Misa beat” (de Morlion, en 1966), en el Concilio Vaticano II (del Bené
Berith, de Roncalli y Montini, 1962/65), en el posconcilio “moderadamente
progresista” (especialmente con Wojtyla y Ratzinger), que alcanzó su cúspide
“radicalmente modernista” con Bergoglio y que, lamentablemente, continúa
sustancialmente idéntico aún hoy bajo León XIV, aunque revestido
(exteriormente) con una mozzetta “estéticamente conservadora”, tan querida por
la «Ecclesia Dei adflicta».
por el HERMANO
CASIANO MARÍA O. F. M. CAP.
Este pertinente análisis de los inicios del
pontificado de León XIV apareció en el boletín Crónica de Asís n.º 8 (noviembre de 2025 – Convento San
Francisco, 78 Passage de la Morcille, Morgon – 69910 Villié-Morgon). Lo
reproducimos con la amable autorización del autor.
Le Sel de la
terre n° 135.
Entendámonos bien: no está en
nuestra intención emitir un juicio sobre el conjunto del pontificado del papa
actual; además de que tal análisis superaría las dimensiones de un breve
artículo, es imposible juzgar prudentemente un pontificado que apenas tiene
algunos meses. Nuestro objetivo es más modesto: queremos dirigir una mirada
crítica a Dilexi te, la
primera exhortación apostólica de León XIV, firmada el 4 de octubre de 2025, en
la fiesta de nuestro seráfico padre san Francisco. Este escrito trata del «amor
hacia los pobres» y toma como modelo y guía al Poverello de Asís, «figura
luminosa que nunca dejará de inspirarnos [1]»; «el impulso que él ha dado no
deja de animar los corazones de los creyentes y de numerosos no creyentes [2]».
Como podremos comprobar por las consideraciones que siguen, san Francisco continúa
siendo instrumentalizado; Dilexi te lo presenta como modelo del
humanitarismo moderno.
El pontífice
reinante eligió su nombre en recuerdo de León XIII, el papa de Rerum novarum,
la gran encíclica que trata de la cuestión obrera y resume la doctrina social
de la Iglesia; mediante esta elección quiso significar que las cuestiones
sociales en general, y el problema de la pobreza en particular, estarían en el
centro de su pontificado. En el contexto actual de crisis de la Iglesia y de
infidelidad de su jerarquía, es totalmente legítimo plantearnos la siguiente
cuestión: por su primera intervención escrita, ¿el papa se revela más bien
sucesor de León XIII o de Francisco? Es evidente que Dilexi te contiene
un cierto número de afirmaciones verdaderas y pertinentes [3]; en el marco de
la presente reflexión, consideraremos únicamente los pasajes que se oponen a la
tradición.
Una verdadera continuidad con el papa Francisco
Algunos signos o indicios
Las primeras
palabras de la exhortación —«te he amado»— están tomadas del libro del
Apocalipsis. El Señor dice a la Iglesia de Filadelfia, por medio de san Juan:
«Conozco tus obras. He aquí que, porque tienes poca
fuerza, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre, he puesto delante
de ti una puerta abierta, que nadie puede cerrar [4]. He aquí que yo te doy de
los de la sinagoga de Satanás, que se dicen judíos y no lo son, sino que
mienten; he aquí que los haré venir y postrarse a tus pies, y reconocer que yo
te he amado [5].»
Pero el
título de la exhortación también hace referencia a la última encíclica del papa
Francisco, Dilexit nos, del 24 de octubre de 2024:
«La declaración de amor del Apocalipsis remite al
misterio inagotable que el papa Francisco ha profundizado en la encíclica Dilexit nos sobre el amor divino y
humano del Corazón de Cristo. En ella admiramos la manera en que Jesús se
identificó “con los más pequeños de la sociedad” y cómo, por su amor entregado
hasta el final, reveló la dignidad de todos los seres humanos, sobre todo
cuando “son más débiles, más miserables y más sufrientes” [6].»
Por otra parte, la exhortación apostólica del pasado 4 de octubre no es sino la culminación de un proyecto preparado por el pontífice fallecido:
Por MARCELO RAMÍREZ
2 de mayo de 2026
Hubo un dato que
pasó relativamente rápido por los titulares pero que en realidad es mucho más
grave de lo que parece. Ucrania, con drones aparentemente apoyados por
Alemania, volvió a golpear infraestructura rusa y esta vez el blanco fue
Tuapse, una de las refinerías más importantes de Rusia, con un impacto no solo
sobre las exportaciones rusas sino potencialmente sobre el suministro mundial
de petróleo. Un detalle no menor porque una cosa es hostigar posiciones
militares, depósitos tácticos o nodos de campaña y otra muy distinta es empezar
a tocar infraestructura energética estratégica rusa. Ahí ya no se está jugando
solo a prolongar el desgaste y se empieza a cruzar una línea roja real.
En ese contexto
aparece otra cuestión todavía más inquietante y que hoy se discute abiertamente
en ciertos sectores del pensamiento estratégico ruso. No en una periferia
delirante y maximalista, ni tampoco en el comentarismo histérico de televisión,
sino en una zona mucho más seria, más densa y más doctrinaria donde entra Sergey
Karaganov. Conviene entender en primera instancia quién es, y sorpresivamente
no es un funcionario de primera línea del Kremlin pero tampoco es un opinador
cualquiera. Alejado de ser un nacionalista de plató que agita fantasías para
vender humo patriótico, Karaganov es algo distinto, es uno de los intelectuales
estratégicos más influyentes de Rusia en las últimas décadas, especialmente en
todo lo que tiene que ver con seguridad, política exterior, doctrina nuclear y
relación entre Rusia y Occidente. No firma decretos pero instala marcos
referenciales que presionan sobre el gobierno ruso, o que permiten globos que
sondean la predisposición social sobre medidas mas radicalizadas. No da
órdenes, pero sí corre límites y no decide por sí solo, pero habilita que
ciertas ideas dejen de parecer impensables, lo que en política real, vale mucho
más que un cargo pomposo.
Karaganov
representa algo que podría llamarse, simplificando, un realismo civilizacional
ruso en crecimiento. Mira el mundo en términos de poder, de historia larga, de
esferas de seguridad, de identidades civilizatorias y de conflicto entre
bloques. No cree en la moral abstracta como principio ordenador del sistema
internacional y considera que se sostiene en la fuerza, en la disuasión
nuclear, en la multipolaridad y en el derecho de Rusia a impedir que
estructuras hostiles se instalen sobre su periferia inmediata. Asimismo cree
algo que en Occidente cuesta entender porque sigue preso de sus propios
clichés: Rusia debe cortar definitivamente su dependencia psicológica de
Europa, no solo la dependencia económica o diplomática. Es decir, el vínculo
mental de admiración, imitación y subordinación cultural hacia Occidente que
todavía persiste en sectores de la élite rusa, empresarial, cultural y política.
[NOTA DEL BLOG: Se refiere a la Europa liberal, surgida tras la masónica revolución
francesa]
Ese punto es central para entender lo que está pasando porque para Karaganov el problema no es solo externo. No alcanza con que Rusia se rearme si adentro suyo sigue teniendo una élite que sueña con volver a la normalidad anterior, con sus mansiones en Europa, sus capitales refugiados en Occidente y su viejo europeísmo de salón. Por eso vuelve a aparecer en su discurso la cuestión del “blasovismo”, esa idea de traición interna asociada a quienes colaboraron con el enemigo en la Segunda Guerra Mundial. Traducido al presente, Karaganov sostiene que Rusia no puede confrontarse seriamente con Europa si dentro suyo persiste una capa dirigente que sigue pensando como europea, admirando a Europa o esperando reconciliarse con ella. En otras palabras, la doctrina externa necesita una purga interna, tanto civilizatoria, como psicológica y política.
Los “errores de Rusia”: El mesianismo judío anticristiano y naturalista, financiado por los banqueros internacionalistas, implementado por...