Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María

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jueves, 8 de octubre de 2026

EN MEMORIA DE UN MODERNISTA: JOSEPH RATZINGER – BENEDICTO XVI

 


¿Quién fue realmente Benedicto XVI?

 

“El sistema teológico de Joseph Ratzinger, aunque expresado en un lenguaje aparentemente respetuoso de la Tradición, es inaceptable para quienes pretenden permanecer fieles a la doctrina inmutable de la Iglesia, tal como es conservada y definida por el Magisterio auténtico e infalible, y debe ser rechazado como contrario a la fe católica.

Las conclusiones expuestas aquí no son una tesis entre otras, sino una constatación teológica obligatoria: el sistema ratzingeriano pertenece al modernismo; la fe católica pertenece a la Revelación inmutable. No hay continuidad ni mediación posible entre estas dos visiones: aceptar una significa rechazar la otra.

Ratzinger fue el más peligroso de los modernistas, porque dio al veneno del neomodernismo posconciliar el perfume de la Tradición. Y mientras esto no sea reconocido, la Iglesia permanecerá prisionera de la ambigüedad”.

 

 

Bulletin des Amis de saint Francois de Sales

N° 238 Janvier-février 2026, Suisse.

 

El 31 de diciembre de 2022, Joseph Ratzinger entregaba su alma a Dios para recibir el juicio sin apelación del divino Redentor.

Como muchos, yo también había terminado por idolatrar a Benedicto XVI, llegando a considerarlo como una especie de nuevo santo Tomás de Aquino de nuestro tiempo, frente al desastroso pontificado del papa Francisco. Sin embargo, posteriormente me pregunté si la crisis en la Iglesia había comenzado realmente en 2013 y, dejando de lado toda toma de posición ideológica y estudiando la sana doctrina, el Magisterio perenne y la verdadera teología católica, la conclusión a la que llegué (¡si se es sincero e intelectualmente honesto, es la única conclusión a la que se puede llegar!) es que Joseph Ratzinger no puede de ningún modo ser considerado como el más grande teólogo de la historia o de nuestra época contemporánea, ni ser identificado con el katechon bíblico (del griego “Tò, Katèxov”, “el que retiene”), como sostienen algunos, en referencia a la figura que, según 2 Ts. II, 6, retrasaría el advenimiento del Anticristo y el fin de los tiempos. Por el contrario, representó un paliativo: no el médico que cura, sino aquel que oculta la enfermedad con bálsamos preciosos.

Alabarlo únicamente porque llevaba la mozzetta, la piel de armiño, el camail, el fanón, vestiduras “gloriosas”, etc. (como algunos lo hacen hoy con respecto al papa León) demuestra una profunda ingenuidad. ¡Una revolución también puede hacerse con tiara y capa pluvial! Quizá allí reside su mayor responsabilidad con respecto a los demás. Frente a un mal profundo y sistémico, no basta con cubrirlo de bellas palabras o de un lenguaje refinado: hay que erradicarlo.

Su teología presenta posiciones y orientaciones problemáticas, neomodernistas (ya reconocidas por su profesor M. Schmaus, quien al principio había rechazado su tesis de habilitación). Entre los excelentes críticos se encuentran Mons. Antonio Livi, Mons. Francesco Spadafora, Mons. Bernard Tissier de Mallerais (“La extraña teología de Benedicto XVI. ¿Hermenéutica de continuidad o ruptura?”, Ed. du Sel, 2013); Carlo Di Pietro (Joseph Aloisius Ratzinger. L'altra teologia del “papa emerito”, Edizioni Radio Spada, 2015), Enrico Maria Radaelli (“En el corazón de Ratzinger. En el corazón del mundo”, Éditions Pro Manuscrit, Aurea Domus, 2017); Don Andrea Mancinella (“Golpe de Estado en la Iglesia”, Radio Spada, 2023); Aldo Maria Valli (en “Don Daniele Di Sorco”, ed.); (“Palabras claras sobre la Iglesia”, Radio Spada, 2023); Danilo Quinto (“El trigo y la cizaña”, Controvento, 2025); don Curzio Nitoglia (“Contra ciancias”). (1)

En su “Introducción al cristianismo” (1968) —que se impone a todos los estudiantes de teología de primer año— Ratzinger ya había enunciado las premisas de una fe incierta, marcada por la duda, describiendo al creyente como suspendido «por encima del océano de la nada», condenado a vivir en la tensión entre la duda y la fe, en una «prisión lúgubre» (Introducción al cristianismo, p. 37).

Pero san Pablo enseña: «Lo que puede conocerse de Dios es manifiesto para ellos [...] por lo tanto, son inexcusables» (Rm. I, 19-22). La Escritura es clara, y la Iglesia enseña infaliblemente que la existencia de Dios puede ser conocida con certeza por la razón, y que negarla conlleva el anatema.

miércoles, 20 de mayo de 2026

“JUDEO/CRISTIANOS” Y “JUDAIZANTES”

 



por DON CURZIO NITOGLIA

 

Introducción: un problema de máxima actualidad

 

El tema de este artículo podría parecer cronológicamente superado. Sin embargo, tanto 1.º desde el punto de vista teológico (después del Concilio Vaticano II, con la Declaración Nostra aetate del 28 de octubre de 1965; luego con la teología claramente judaizante de Juan Pablo II desde 1978 hasta 2005; retomada y continuada por Benedicto XVI desde 2005 hasta 2013); como 2.º desde el punto de vista hegemónico cultural/político/económico (con la Religio holocáustica, el único dogma que no puede ser puesto en discusión ni siquiera en la posmodernidad); como 3.º desde el punto de vista bélico (con el nacimiento del Estado de Israel en 1948 hasta el genocidio de los gazatíes y cisjordanos desde 2024 hasta 2026…), el problema del Judeo/Cristianismo y de los Judaizantes ha vuelto al primer plano con una enorme fuerza y actualidad.

Por ello, para ser comprendido en toda su importancia y gravedad —que nos está conduciendo hacia un conflicto universal—, debe ser afrontado primero desde un punto de vista teológico para poder luego ser resuelto políticamente, socialmente, económicamente y militarmente.

En efecto, mientras se siga considerando que Israel es el “Mesías militante” de los Goyim, que (según el Talmud) son una especie de “animales parlantes” al servicio de Israel, no habrá paz sobre esta tierra.

 

LOS JUDEO/CRISTIANOS:

 

Cristianos de religión, pero de etnia hebrea.

El término Judeo/Cristianismo se aplica —en sentido estricto— a los “Cristianos nacidos judíos, los cuales sostenían que la Ley ceremonial del Antiguo Testamento no había sido abolida y entraron así en conflicto no sólo con san Pablo, sino con el Cristianismo mismo”.

 

Complot contra la Iglesia de Cristo

 

Ellos, desde el nacimiento mismo de la Iglesia de Cristo, que perfeccionaba la Antigua Alianza, comenzaron a sembrar errores doctrinales y cizaña práctica entre las filas de los Cristianos, presumiendo ser una “raza superior” ante la cual debían inclinarse incluso Cristo y el Evangelio.

No satisfechos con haberlo crucificado, al constatar el nacimiento de una numerosa comunidad de Cristianos, intentaron matar al Cristianismo, ya no de manera cruenta, como hicieron el Viernes Santo en el Gólgota, sino de modo incruento, mediante el complot secreto y la infiltración subterránea, para transformar el Evangelio de Cristo desde dentro y devolverlo al viejo fariseísmo talmúdico y cabalístico.

Esta infiltración en el seno de la Iglesia de Cristo (como lamentó san Pío X, hasta el punto de llamar al Modernismo “secta secreta”) nunca ha cesado, así como tampoco el complot contra la Roma de los Papas, que —en la Nueva Alianza— ha tomado el lugar de la Jerusalén deicida, la cual había renegado no sólo de Cristo, sino también del Antiguo Testamento, que está enteramente referido al Nuevo y Eterno.

 

miércoles, 5 de noviembre de 2025

HUMILITAS - POR MONS. CARLO MARIA VIGANÒ

 


Homilía en la fiesta de San Carlos Borromeo.

 

Una vez que el fundamento es destruido, todo lo que fue construido sobre él se derrumba y cae en ruinas.

En las últimas semanas, los acontecimientos que afectan al cuerpo eclesial nos han llenado de gran dolor, porque aquello que temíamos desde los primeros discursos de León se ha materializado muy por encima de nuestras peores expectativas. Hemos sido testigos de la “peregrinación jubilar” a la Basílica de San Pedro de activistas LGBTQ, promovida por su capellán, el jesuita James Martin, y celebrada por el vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Francesco Savino. Hemos visto a Prevost bendecir un bloque de hielo y predicar la conversión ecológica para ratificar y hacer propaganda de la fantasmagórica emergencia climática. Hemos visto al jefe de la Iglesia de Inglaterra recibido en el Vaticano con todos los honores —y con su “esposa” concubinaria— para dar nuevo impulso al compromiso con los objetivos sostenibles de la agenda globalista. Durante esa visita, la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pablo Extramuros fueron profanadas mediante la communicatio in sacris con pseudo-ministros de una secta cismática y herética, carente de Sucesión Apostólica. Hemos sido testigos de la Misa Pontifical Tridentina de Summorum Pontificum, con los cardenales Zuppi y Burke aclamados por conservadores y pseudo-tradicionalistas, mientras que la Conferencia Episcopal Italiana publicaba un documento promoviendo a las personas LGBTQ y normalizando la sodomía. Hemos escuchado a León pronunciar una homilía para la peregrinación jubilar de los “equipos sinodales y organismos de participación” (nótese la terminología propia del Komintern) en la que afirmaba que “nadie posee la verdad completa”, desautorizando de hecho al Papado Romano y a la Iglesia Católica. Y aún hay más: nuevamente a la estela del ecumenismo conciliar —que nunca ha sido suficientemente deplorado—, el 28 de octubre León participó en el “Encuentro Internacional por la Paz” organizado por la Comunidad de Sant’Egidio en el “espíritu de Asís”, ante el Arco de Constantino, precisamente en el día en que, en el año 312 d. C., el Emperador obtuvo la victoria sobre los paganos en el Puente Milvio, después de haber puesto la cruz de Cristo en sus estandartes. Esa misma tarde, León asistió en el Aula Pablo VI a un evento conmemorativo de la Declaración Conciliar Nostra Aetate que incluyó dos horas más de abominables actuaciones paganas, esotéricas y cabalísticas.

Finalmente, como si se quisiera sellar esta serie de ataques sistemáticos a la Santa Iglesia con la marca inconfundible del Adversario, León y Tucho Fernández (el pornógrafo) han promulgado hoy un documento que define el título de Corredentora, atribuido a la Virgen Madre de Dios, como “inapropiado”. Tucho y Prevost no hacen sino confirmar su coherencia con los subversores del Concilio Vaticano II, quienes impidieron que el dogma de la Corredención fuera proclamado durante la asamblea solemne, a pesar de la amplia petición del episcopado mundial. Y aquí vemos cómo los herejes revelan su naturaleza anti-mariana, no por casualidad vinculada a su naturaleza anti-católica, porque María Santísima es Madre y Reina de la Iglesia precisamente en virtud de su copasión y corredención. Y Satanás sabe muy bien que su derrota final será sellada por Aquella que aplastará —con su talón virginal— su cabeza rebelde.

Todo esto ha atravesado el corazón de los católicos como la afilada hoja de un puñal; porque ver a nuestra Santa Madre Iglesia desfigurada y humillada por sus Pastores es un espectáculo desgarrador que nunca imaginamos ver, y que muchos se engañaron creyendo que había terminado al concluir el largo “interludio” bergogliano. Pero la evidencia de los hechos ahora nos vuelve a hacer tocar tierra y nos muestra que el Papado Romano ha sido transformado en la función de presidencia de un parlamento sinodal, modelado según las democracias posrevolucionarias, y el Papa en líder de la Religión Universal masónica. La sinodalización de la Iglesia —como he dicho en diversas ocasiones— pretende ser el instrumento de su destrucción, intentando fundir a la Iglesia Católica en el único recipiente de la Religión de la Humanidad, así como la parlamentarización de las naciones fue concebida como el instrumento de su desestabilización, cuyas desastrosas consecuencias estamos viendo con nuestros propios ojos. Por ello, y dada la continuidad de la línea de gobierno de Prevost con la de Bergoglio, no podemos hacernos ilusiones de que las decisiones que ha tomado y las declaraciones que ha publicado sean fruto de la inexperiencia o de la ingenuidad. Constituyen una declaración de intenciones subversivas que no puede ser ignorada.

martes, 4 de noviembre de 2025

LA TEORÍA JUDAIZANTE DE BENEDICTO XVI

 


por DON CURZIO NITOGLIA

Introducción

En este artículo se examinan los desarrollos más recientes del diálogo judeo-cristiano, y la cuestión de la mutación ocurrida de la doctrina de la “sustitución” a la doctrina de las “salvaciones paralelas”, en referencia a la más que significativa visita del Papa Benedicto XVI a la Sinagoga el 17 de enero de 2010 y al ‘meollo’ de las palabras que allí fueron pronunciadas tanto por Benedicto XVI como por el rabino Riccardo Di Segni, así como a los acontecimientos más recientes que se han sucedido.

IDENTIDAD ÉTNICA DE ISRAEL, IDENTIDAD ESPIRITUAL DEL CRISTIANISMO

Rabí Riccardo Di Segni

Durante la visita de Benedicto XVI al Templo Mayor de Roma, fue hecha por parte del Rabino Jefe de Roma, Riccardo Di Segni, una lección de exégesis sobre “Israel-Pueblo-Tierra”.

En la conciencia judía, dijo Di Segni, es «fundamental e irrenunciable» recordar que la tierra santa «es la tierra de Israel» por «la promesa hecha repetidamente por el Señor a nuestros Patriarcas de darla a sus descendientes». Una promesa, subrayó el rabino, que «se basa en la Biblia» la cual para católicos y judíos tiene, «aun en las diferentes lecturas, un significado sagrado».

ATRIBUCIÓN DE ALCANCE TEOLÓGICO A LA SHOAH
QUE PARA EL CRISTIANISMO NO ES NI LUGAR TEOLÓGICO NI DOGMA DE FE

Benedicto XVI

Por desgracia, en su discurso en la Sinagoga el Papa afirmó: “La shoah” marca “la cumbre del camino del odio”, que quería “matar a Dios” (1).

Ahora bien, todo esto no puede quedar sin consecuencia sobre la tendencia actual – que se va generalizando cada vez más – de conferir alcance teológico y “neo-dogmático” a un hecho histórico como la shoah, en cuanto “nuevo Holocausto”, que parece incluso haber querido reemplazar al de Cristo. En efecto, el odio de satanás movió a unos hombres (el Sanedrín con el pueblo judío sometido a él y con la connivencia de los dominadores romanos) a matar a Jesucristo, en su naturaleza humana. Este es el verdadero vértice del odio contra Dios.

La shoah no es ni un “lugar teológico” – que, en la metodología de Melchor Cano, es un criterio de prueba teológica – ni un dogma de fe, porque los dogmas de fe tienen por objeto exclusivamente verdades reveladas. Ningún cristiano está, por tanto, autorizado a enfatizaciones engañosas.

miércoles, 17 de septiembre de 2025

BENEDICTO XVI JUDAIZANTE – SEGUNDA PARTE

 


Por DON CURZIO NITOGLIA

 

La shoah es el fruto del Antisemitismo cristiano, de ella nacen “Nostra aetate” y el “Estado de Israel” (Benedicto XVI)

 

En la página 39 del libro Judíos y Cristianos (Cinisello Balsamo, San Paolo, 2019) se encuentra la primera conferencia de JOSEPH RATZINGER – BENEDICTO XVI, Gracia y Llamada sin arrepentimiento. Observaciones sobre el tratado de Judaeis.

Ratzinger comienza, de inmediato, con la shoah, escribiendo:
“Desde los tiempos de Auschwitz, está claro que la Iglesia debe repensar la cuestión de la naturaleza del Judaísmo. El Vaticano II – con su Declaración Nostra aetate – ha dado, al respecto, las primeras indicaciones fundamentales” (Judíos y Cristianos, cit., p. 39).

Por lo tanto, la shoah, según Ratzinger, es el principio y fundamento de la teología judaizante de Nostra aetate y del Vaticano II.

Ratzinger vuelve varias veces sobre la cuestión de la shoah y pone de relieve su importancia no solo “teológica”, sino también geopolítica; por ejemplo, en la página 65 escribe: “Los acontecimientos de la shoah hicieron aún más urgente la existencia de un Estado para los Judíos”.

Así pues, la shoah no es importante solo teológicamente, siendo el terminus a quo de Nostra aetate, sino que reviste una importancia política y social tan grande que justifica el expolio super-liberal, a partir del 15 de mayo de 1948, por parte de los Sionistas de la mitad de Palestina, que estaba habitada por “no/judíos” desde el 135, hasta llegar actualmente al ulterior expolio de otro 30% de la tierra palestina. Finalmente, la shoah haría lícito incluso el actual genocidio (2024), que se está perpetrando contra los Palestinos de la franja de Gaza y de Cisjordania.

¿Cómo justificar tal “expropiación plutocrática”?

Ratzinger lo intenta en la página 66, escribiendo: “El pueblo judío en base al derecho natural, como cualquier otro pueblo, tiene derecho a un propio territorio”, pero no me parece que pudiera robarlo a los legítimos propietarios que vivían allí desde hacía unos 1900 años: los Palestinos, que en gran parte han sido expulsados de sus casas desde 1948 y en muchos casos asesinados brutalmente. Sin embargo, el derecho a robar y a matar no está contemplado por la Ley natural y divina, que es decididamente preconciliar.

sábado, 30 de agosto de 2025

CONTRA CHARLATANERÍAS

 

Benedicto XVI Judaizante

 


por DON CURZIO NITOGLIA


Primera parte

INTRODUCCIÓN

La época actual es la de las charlatanerías. Una de ellas consiste en presentar a Benedicto XVI como el campeón de la ortodoxia católica. Para hacer esto se insiste en ignorar lo que ha escrito el mismo Joseph Ratzinger desde los años cincuenta hasta 2023 y, en cambio, se buscan artículos escritos por algunos ensayistas sobre Ratzinger.

Normalmente los escritos de Ratzinger nos hacen entender de manera mucho más fundamentada la naturaleza de su pensamiento que todos los ensayos que se han escrito sobre Joseph Ratzinger.

En una serie de artículos me basaré, como siempre he hecho hasta ahora, en los escritos de Ratzinger para demostrar, negro sobre blanco, su heterodoxia.

 “JUDÍOS Y CRISTIANOS” (2019)

Recientemente, han surgido discusiones sobre el modernismo del papa Bergoglio y el presunto apego a la Tradición apostólica de Benedicto XVI.

En realidad, si se estudia el tema, se evidencia que Ratzinger – incluso poco tiempo antes de dejar este mundo – mantuvo sus posiciones modernistas.

Para no aburrir al lector, me detengo en un aspecto de su teología modernizante y en ruptura con la Tradición: el de las relaciones entre Cristianismo y Judaísmo post/bíblico.

El libro Judíos y Cristianos (Cinisello Balsamo, San Paolo, 2019) redactado por el “papa emérito” BENEDICTO XVI junto con el rabino jefe de Viena ARIE FOLGER, que es perniciosamente judaizante pero de manera oculta, de modo que pueda dañar más, como “la serpiente que se esconde entre la hierba”, es más peligrosa que aquella bien visible en medio de un camino.

A partir del contenido doctrinal de este libro, se evidencia claramente:

  1. Que en el origen de la teología del Concilio Vaticano II está la doctrina judaizante de la Declaración Nostra aetate del 28 de octubre de 1965, la cual cabalísticamente abre el camino al antropocentrismo que impregna la doctrina de los 16 documentos conciliares;
  2. Que el Concilio pastoral, la Declaración conciliar Nostra aetate y la enseñanza postconciliar, desde Pablo VI (1963-1978) hasta Francisco (2013-2025), están en ruptura o en oposición de contradicción con la doctrina católica bimilenaria (desde Jesús hasta Pío XII), revelada por Dios, definida por el Magisterio dogmático y constante de la Iglesia, sostenida por la Tradición apostólico/patrística y por la enseñanza de los Doctores escolásticos desde Santo Tomás de Aquino hasta la primera mitad del siglo XX.

Por lo tanto, es más que oportuno estudiar y refutar los principios expuestos en el volumen citado.

sábado, 26 de julio de 2025

LA DEMOLICIÓN DEL PAPADO POR ETAPAS

 

La demolición del Papado por etapas

 


 

Por P. FLAVIO MATEOS

 

Capítulo de nuestro libro “FATIMA Y EL MILAGRO DEL SOL. LA GUERRA DEL ANTICRISTO CONTRA EL PAPADO”, Ediciones Reacción, 2024. Lo actualizamos.

 

Puede verse una lógica en las acciones y actitudes de los revolucionarios que tomaron la Iglesia en el Vaticano II (“la Revolución de octubre pacífica en la Iglesia”, como lo llamó el dominico Congar). La intrusión de la democracia (influencia sobre todo del americanismo, pero llevada a cabo con particular habilidad por los neo-teólogos subjetivistas alemanes) ha debido desacralizar paulatinamente el Papado, mientras iban democratizando cada vez más la Iglesia, que de conciliar está pasando a ser ahora sinodal. En una palabra: protestante.

Podemos establecer algunos de esos hitos en este camino de deformación del Papado:

 

1.- Colegialidad y bicefalismo en la Iglesia, en la constitución dogmática Lumen Gentium (1964). [1]

2.- Pablo VI visita la sede de las Naciones Unidas (ONU). Se presenta como un hombre igual a los demás, que ha de ponerse al servicio de las Naciones (cuando las Naciones deben estar al servicio de la Iglesia). Hace una “ratificación moral y solemne de esta augusta Organización” (nacida de la Revolución anticristiana y merced al triunfo masónico-liberal-comunista tras la Segunda Guerra Mundial), y afirma que “Los pueblos se vuelven a las Naciones Unidas como hacia la última esperanza de concordia y paz” (¡!) (1965).

3.- Pablo VI entrega su anillo, símbolo de la autoridad papal suprema, al herético, cismático y falso arzobispo de Canterbury, en la basílica de San Pablo extramuros (1966).

4.-Declaración de Pablo VI: “el Papa es el más grave obstáculo en el camino hacia el ecumenismo” (1967).

5.- Deposición de la tiara por Pablo VI (1969). La Iglesia adopta la democracia, el Papa deja de ser un monarca.

6.- Actitudes populistas, adopción de sombreros, gorras o cascos grotescos y hasta bailes de música moderna por parte de los papas conciliares (desde el posconcilio hasta la actualidad).

7.- Reunión interreligiosa de Asís. El Papa (Juan Pablo II) es uno más entre todos los líderes de las falsas religiones. (1986)

8.- Juan Pablo II es el primer Papa en visitar una sinagoga (1986). El Papa en pie de igualdad con el Rabino de Roma, como dos amigos. Los Papas posteriores seguirán su ejemplo.

9.- Redefinición ecuménica del Papado, proyectada en la encíclica Ut unum sint de Juan Pablo II (1995).

10.- Benedicto XVI quita la tiara de su escudo papal (2005).

11.- Tras su renuncia (2013), Benedicto XVI se convierte en “papa emérito” (viejo proyecto suyo, en connubio con Karl Rahner). Permanece en Roma, donde hay ahora “dos Papas”.

12.- Francisco se dedica sistemáticamente a derruir la imagen de Papa, bajo capa de “humildad”. Hasta llegará a colocarse una nariz de payaso.

13.- Documento de estudio del Dicasterio para la promoción de la unidad de los cristianos: “El Obispo de Roma. Primacía y sinodalidad en los diálogos ecuménicos y en las respuestas a la encíclica Ut unum sint”, tendiente a establecer una “Iglesia sinodal”, donde el Papa pasaría a ser no ya un primus inter pares con los obispos católicos, sino también con los de otras denominaciones o sectas cristianas. Así lo explicita el cardenal Koch (modernista y, desde luego, “sinodal”): “el primado debe ejercerse de manera sinodal […] poniéndonos a la escucha de las diferentes tradiciones cristianas con respecto a la sinodalidad y al primado, como contribución al proceso sinodal”.

14.-Francisco, hacia el penoso final de su pontificado, aparece públicamente sin la sotana blanca, con un grotesco pijama.

15.-León XIV, promotor de la iglesia “sinodal” o “democrática, afirma indirectamente en un discurso a una “Peregrinación ecuménica ortodoxa-católica de los Estados Unidos” que Roma (es decir, el Papa) no tiene la primacía respecto de las otras denominaciones cristianas. El Papa ya no es “un obstáculo en el camino al ecumenismo”. La doctrina católica es arrojada al cesto de la basura.

 

Última reflexión: aunque los modernistas, herejes y masones hagan todos los esfuerzos que su perversa sinuosidad les aconseje, aunque conjuren y arbitren asambleas y nuevos documentos, todo va a un final fracaso: el Papado seguirá en pie puesto que la palabra de Dios no pasa: “Y Yo, te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia, y las puertas del abismo no prevalecerán contra ella” (Mt. XVI, 18).

 

[1] “¿Cómo introduce esta constitución la bicefalia en la Iglesia? Tras recordar que el Papa «tiene la potestad plena, suprema y universal sobre la Iglesia [...]», LG añade inmediatamente que «el orden de los obispos [...] constituye también el sujeto de la potestad suprema y plena sobre toda la Iglesia» (§ 22). Mientras que hasta entonces la Iglesia había sido una monarquía con un único poder supremo, el del Papa, LG afirma de repente un doble poder supremo, una Iglesia bicéfala. Junto al Papa, el colegio episcopal (incluido el Papa) también está sometido al poder supremo. Este cambio de doctrina fue tan considerable que el Papa Pablo VI consideró que debía intervenir y redactar una «nota explicativa prævia» (nota explicativa preliminar) que debía adjuntarse a la Constitución, en la que matizaba este cambio: «Para no poner en tela de juicio la plenitud del poder del Romano Pontífice, [...] el colegio está siempre y necesariamente de acuerdo con su cabeza, que en el colegio conserva íntegramente su oficio de vicario de Cristo y pastor de la Iglesia universal». Esta nota impide, pues, que el colegio ejerza por sí solo el poder supremo en la Iglesia, lo que constituye una herejía condenada, pero no suprime la «bicefalia». El nuevo Código de Derecho Canónico de 1983 ratificó esta doctrina de la doble potestad suprema en el canon 336: «El colegio episcopal, cuya cabeza es el sumo pontífice y del que forman parte los obispos [...] está también, en unión con su cabeza y nunca sin ella, sometido a la suprema autoridad de la Iglesia”. (Petit catéchisme du concile Vatican II, Le Sel de la terre No 93, ÉTÉ 2015).

sábado, 19 de julio de 2025

LA NEORELIGIÓN HOLOCÁUSTICA

 


“No hay negocio mejor que el negocio de la Shoá”.

 

Una contra-religión en un mundo al revés

por DON CURZIO NITOGLIA

 

Abraham H. Foxman, director de la Anti-Defamation League del B’nai B’rith, dijo: “El Holocausto no es simplemente un ejemplo de genocidio, sino un ataque casi logrado contra la vida de los hijos elegidos de Dios, y por lo tanto contra el mismo Dios” (citado en Peter Novick, Nach dem Holocaust, Stuttgart, Deutsche Verlags-Anstalt, 2011, p. 259).

Para el judaísmo talmúdico, la shoah tiene un valor religioso, puesto que Israel es el “dios” de la humanidad y Jesús un impostor. Por eso, el cristiano no puede dejar de interesarse por este falso “dogma”, que destruiría la Fe del Evangelio. Rehusarse a hacerlo significaría renegar implícitamente de la unicidad del Holocausto de Cristo, único Redentor de toda la humanidad.

La teología católica enseña que el judaísmo es responsable de la muerte del Verbo Encarnado, verdadero Dios y verdadero Hombre. Todos los Padres de la Iglesia (Tradición), basándose en la Sagrada Escritura y en el Magisterio (cf. Pío XI, Mit brennender Sorge, 1937), lo afirman.

El Doctor Oficial de la Iglesia, Santo Tomás de Aquino, explica: “Aunque los judíos no pudieron matar la divinidad de Cristo, sí mataron su humanidad, que subsiste en la Persona divina del Verbo. Por tanto, el pecado de los judíos es de deicidio intentado” (In Symbolum Apostolorum, a. 4, n. 912).

Por eso concluye: “Entonces, los judíos pecaron no solo contra la humanidad de Cristo, sino como crucificadores del Dios encarnado / tamquam Dei crucifixores” (Suma Teológica, III, q. 47, a. 5, ad 3), y añade: “Judei Deum crucifixerunt / crucificaron a Dios-Hijo en cuanto que hacía subsistir en sí la naturaleza humana y la divina” (Suma Teológica, III, q. 47, a. 5, in corpore).

El neo-modernismo, a partir de la Declaración Nostra aetate (1965), ha intentado negar la doctrina del deicidio, contenida en la Escritura y la Tradición (Revelación divina) y enseñada por el Magisterio tradicional de la Iglesia (oficio de la recta interpretación de la Revelación divina).

Una estudiosa de patrística, de origen israelita, Denise Judant, escribió: “El tono de Nostra aetate es muy diferente al de los Padres. […] Los Padres eclesiásticos, unánimemente y por lo tanto infaliblemente, acusaron al conjunto del pueblo judío de haber condenado a muerte a Jesús” (Judaisme et Christianisme, París, Cèdre, 1969, p. 87).

El católico que quiera conservar la Fe íntegra y pura, sin la cual es imposible agradar a Dios (San Pablo, Rom., X, 9; San Atanasio, Símbolo Quicumque), por el principio de no contradicción, no puede adherirse al mismo tiempo y en el mismo sentido tanto a Nostra aetate como a la Revelación divina contenida en la Sagrada Escritura y en la Tradición, interpretadas por el Magisterio tradicional.

La Revelación, la Fe, la Doctrina católica o se acepta íntegramente como es —y entonces ella abre el camino al Cielo si está acompañada de las Buenas Obras o la Caridad sobrenatural—, o bien, si se niega aunque sea un solo Artículo o Verdad de Fe, se la rechaza por entero, y entonces se toma el camino del Infierno, pues “sin Fe es imposible agradar a Dios” (Heb., XI, 6).

En efecto, o Jesús es verdadero Dios y verdadero Hombre y, por tanto, el judaísmo rabínico es culpable de deicidio, o bien Israel es Dios y, en consecuencia, todo atentado contra él y sus miembros es un deicidio, y la nueva religión es la de la shoah.

Tertium non datur —no hay una tercera posibilidad—. No puede ser verdadera la tercera tesis del “judeocristianismo”, según la cual Jesús es Dios, Israel también, y solo la shoah es el Mal absoluto. “¡Porque la contradicción no lo consiente!” (Dante).

Cuando Benedicto XVI, en 2009, dijo que para ejercer el sacerdocio y el episcopado en la Iglesia es necesario creer en la shoah, no solo cometió un grave abuso de poder, sino que tomó de forma aún más radical el falso camino del judaísmo talmúdico, que diviniza a Israel y niega la divinidad de Cristo.

El mundo católico no quiso entender el alcance anticrístico del caso Williamson (independientemente de la persona del obispo en cuestión), evaluando únicamente la doctrina que subyace en él.

No se trata de estar por una persona u otra, sino por Cristo (verdadero Dios y verdadero Hombre) o contra Cristo. “El que no está conmigo, está contra mí” (Mt., XII, 30).

Ahora bien, sin Jesucristo no se entra en el Reino de los Cielos. No es una cuestión personal, sino doctrinal.

Si, por ingenuidad y de buena fe, se ha caído en la trampa que lleva a la negación implícita del Cristianismo, hay que levantarse humildes, contritos y confiados, recurriendo a la Misericordia de “Aquel a quien han crucificado” (Jn., VII, 31), y refutar el falso dogma de la “religio holocaustica”.

Santo Tomás enseña que Jesucristo predicó a los judíos sin temor de herirlos (Suma Teológica, III, q. 42, a. 2): «El Profeta había anunciado que el Cristo sería para las dos casas de Israel piedra de tropiezo y escándalo (Is., VIII, 14). La salvación del pueblo debe preferirse a la paz de cualquier individuo o familia en particular. Por eso, cuando hay hombres que, por su maldad, impiden la salvación de la multitud, el que predica no debe temer ofenderlos con tal de procurar la salvación del pueblo. Ahora bien, los escribas y fariseos eran un gran obstáculo para la salvación del pueblo, tanto porque eran enemigos de la doctrina de Cristo (que era el único medio de salvación), como porque corrompían la vida del pueblo con sus costumbres desordenadas. Por tanto, el Señor, sin temor de ofenderlos, enseñaba públicamente la verdad que ellos odiaban y los reprendía por sus vicios. También nosotros, si realmente queremos el bien de los judíos, debemos predicar la verdad tal como Jesucristo la predicó y como la Iglesia —por medio de sus Doctores— nos propone creer, sin diluirla. En efecto, San Gregorio enseña que “si el escándalo viene de la verdad, hay que soportar más bien el escándalo que abandonar la verdad” (Homil. VII in Ezech.)».

Que el Espíritu Paráclito nos dé la fortaleza para continuar haciéndolo, sin diluciones ni compromisos.

Fuente:https://doncurzionitoglia.wordpress.com/2025/06/27/la-neoreligione-olocaustica/

 

lunes, 17 de marzo de 2025

DEL JUDEO/CRISTIANISMO AL MUNDIALISMO ANTICRISTICO

 


Por DON CURZIO NITOGLIA

 

Preámbulo

 

Hasta Pío XII (1958)

 

ANTES DEL VATICANO II, la distinción y oposición entre el cristianismo y el judaísmo talmúdico o postbíblico era pacífica, como la que existe entre un círculo y un cuadrado. De hecho, el cristianismo cree en la divinidad de Jesús mientras que el judaísmo postbíblico la niega y la considera una blasfemia herética.

 

La revolución teológica judaizante

 

Desgraciadamente, la distinción no sólo se desvaneció lentamente (con JUAN XXIII, † 1963) sino que fue anulada con Nostra Aetate (1965) y el magisterio de JUAN PABLO II (1978-2005) y BENEDICTO XVI (2005 - 2013).

Así, de la distinción se pasó a la confusión y homologación doctrinal y teológica de contrarios (Cristo y la negación de Cristo).

 

Revolución teológica judaizante práctica

 

Sin embargo, quedaba por dar un paso más. Las declaraciones del rabinato y del alto clero a este respecto son de una gravedad sin precedentes, pero son reales y hay que tomar nota de ellas. Una vez concluida la nivelación doctrinal, tenía que llegar la nivelación práctica: sobre todo política (1948, el Estado de Israel / 1993, su reconocimiento por el Vaticano) y económico-financiera (la crisis del dólar y del euro).

 

El nuevo orden mundial.

 

Desde 2001 hasta 2011 hemos asistido al levantamiento constante y progresivo (casi disimulado y no alardeado explícitamente) de la 'Torre de Babel' del 'Nuevo Orden Mundial' con una 'República Universal' (EEUU/Israel) y un 'Templo Universal» (Asís I-III, 1986-2001).

 

De la doctrina de «Nostra Aetate» a la acción conjunta judeo-cristiana.

 

Precisamente en los últimos tiempos se habla abierta y explícitamente de una segunda fase de acción conjunta judeo-cristiana (ya no sólo de conversaciones), que debe preludiar un Nuevo Orden Económico/Político Mundial, todo ello a la luz de la Shoah y de Nostra Aetate, que son tan correlativos como padre e hijo.

Ofrezco al lector las siguientes consideraciones con la esperanza de que los cristianos abran los ojos y no caigan víctimas de la globalización religiosa y económico/política, que es la peor tiranía, disfrazada de «democracia», imaginable.

El siguiente párrafo es un comentario sobre esta segunda fase, para mostrar cómo desde la Shoah y Nostra Aetate hemos llegado ahora a la fase final de la realización económica/financiera del Nuevo Orden Mundial deseado por los rabinos y clérigos neomodernistas.

 

2011 LA SEGUNDA FASE GLOBALISTA DEL GIRO JUDEO/CRISTIANO:

 LA CULMINACIÓN DE LA GLOBALIZACIÓN:

 

PAPA WOYTJLA

 

JUAN PABLO II -en su Discurso al Cuerpo Diplomático del 24 de febrero de 1980- había comenzado a sentar explícitamente las bases para la construcción del Nuevo Orden Mundial al decir:

«La justicia y el desarrollo van de la mano de la paz. Son partes esenciales de un Nuevo Orden Mundial aún por construir. Son un camino que conduce a un futuro de felicidad y dignidad humana».

LA NEGACIÓN DE LA CORREDENCIÓN DE MARÍA, EL MENSAJE DE LA VIRGEN DE FÁTIMA Y “LOS ERRORES DE RUSIA”

  Los “errores de Rusia”: El mesianismo judío anticristiano y naturalista, financiado por los banqueros internacionalistas, implementado por...