El 13 de
marzo de 1999, durante el recorrido de las reliquias de Santa Teresita por
Moscú, miembros de la Guardia del Kremlin transportaron solemnemente el
relicario por la zona de Lubianka, delante del antiguo edificio del KGB, antes
de su llegada a la iglesia de Saint-Louis-des-Français.
Santa Teresa del Niño Jesús se tomó en serio
su misión de ser protectora de los pueblos de Rusia, labor que le encomendó en
1929 el papa Pío XI. Fue el mismo año en que Nuestra Señora de Fátima transmitió
a la Hermana Lucía el solemne pedido de Dios para que se consagre Rusia a su
Inmaculado Corazón.
Parece que la santísima Virgen, entonces, ha
querido asociar a su obra de la conversión de Rusia, a la santa mas grande de
los tiempos modernos y patrona de las misiones.
Así fue como en 1999 las reliquias de Santa Teresa del Niño Jesús pudieron hacer
una gira por Rusia, lo cual constituyó un acontecimiento extraordinario.
Formó parte de la gran peregrinación internacional de sus reliquias iniciada en
1994. ¿Quién lo hubiera pensado, poco tiempo antes, cuando gobernaba aquel
inmenso país el comunismo soviético?
Los hechos se encuentran documentados en el
libro Comment Thérèse visita la Russie et le Kazakhstan: journal de voyage
des reliques de sainte Thérèse de Lisieux, du 24 février au 5 juillet 1999, de Hna. Tamara Teuma, por las
ediciones del Carmelo.
Allí se explica que las reliquias llegaron a
Rusia el 24 de febrero de 1999,
permaneciendo hasta aproximadamente el 30 de junio. Después continuaron hacia Kazajistán, donde quedaron durante unas semanas. El recorrido ruso
alcanzó aproximadamente 30.000 km.
llegando hasta Siberia y el Extremo
Oriente ruso.
Una fuente contemporánea de agosto de 1999
describe el recorrido como un auténtico «tour
de Russie». Señala específicamente lugares muy alejados como Magadán y Sajalín, además de Astracán
y la región del Volga.
Lo particularmente interesante es que no se limitó a las grandes ciudades.
Las reliquias fueron llevadas a parroquias; pequeñas comunidades católicas; hospitales;
prisiones; orfanatos; personas enfermas y aisladas.
Uno de los hechos más notables, en el hasta
hace poco bastión del comunismo ateo, fue que el 13 de marzo de 1999 el
relicario fue llevado por cadetes de la Guardia del Kremlin en Moscú, delante de un antiguo edificio del KGB.
La fotografía aparece en el artículo
académico de Claude Prudhomme,
«Thérèse, patronne des missions, au service de l’indigénisation», publicado en Histoire
et missions chrétiennes, n.º 15, 2010.
En el siguiente enlace se puede ver un
reporte fotográfico de la gira por Rusia:
En los lugares más remotos se transportaban pequeños relicarios, acompañados de
una hermosa iconografía bizantina de
Santa Teresita, realizada por el archimandrita Zenón.
Las comunidades locales se preparaban
previamente mediante retiros espirituales; traducción de textos de Santa
Teresita al ruso; grabación de cantos de Santa Teresita en ruso; edición de
libros de oración.
Incluso sus Manuscritos autobiográficos
tuvieron una difusión extraordinaria en Rusia, Siberia y Kazajistán y fueron
descritos entonces como uno de los grandes éxitos editoriales religiosos de
aquel verano.
A su salida de Kazajistán
las reliquias de la gran Teresita partieron para Argentina.
Como último dato
significativo, podemos señalar que nueve meses después de la visita de las
reliquias de Santa Teresita, asumió el gobierno de Rusia Vladimir Putin, que
iniciaría la reconstrucción de la Federación de Rusia sobre bases tradicionales
y conservadoras.
Y, como acabamos de
ver en otro artículo de nuestro blog, ha entrado al Kremlin la estatua de
Nuestra Señora de Fátima.
¿Se acerca el tiempo de la conversión de
Rusia?


