Por GABRIEL PINEDO
Hace casi un par de semanas, el 27 de junio, el
padre Javier Olivera Ravasi publicó un video que ataca duramente a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX). En él, vierte
argumentos falsos que parecen creíbles y que tuvieron un impacto muy
significativo. La interacción pública y privada en redes sociales demuestra que
el video surtió efecto: confundió a algunos simpatizantes de la FSSPX y puso
radicalmente en contra de esta congregación a quienes dudaban de si simpatizar
o no con ella.
En honor a la verdad y atendiendo al enorme daño
que hizo el video, cabe destruir los mitos presentados por el sacerdote, quien
destaca por su larga trayectoria haciendo un enorme bien a las almas con sus
enseñanzas históricas y doctrinales, pero opaca su reputación con argumentos
tan bajos, impropios de un consagrado. Como aclaración, valga decir que,
sabemos que su primer apellido es Olivera, pero para referirme a él, usaré el
segundo, Ravasi, que es por el cual se le conoce más, y que es más distintivo.
Antes que nada, es recomendable ver la réplica que hicieron José Plascencia y César Sánchez al padre Ravasi. Su respuesta constituye una refutación al menos parcial.
