Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María

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jueves, 22 de octubre de 2026

LAS DIVERSAS ETAPAS DE LA REVOLUCIÓN FILOSÓFICO-RELIGIOSA POSCONCILIAR

 


Por DON CURZIO NITOGLIA

 

La Revolución cultural/teológica del posconcilio

1.º) con Juan Pablo II —de 1978 a 2005— se caracterizó, sobre todo, por el intento de regresar al judeocristianismo, que ya había sido condenado por el Concilio de Jerusalén bajo san Pedro en el año 49;

2.º) con Benedicto XVI —de 2005 a 2013— se distinguió especialmente por el intento de presentar la ruptura dogmática neomodernista real en continuidad ideal con la Tradición divino-apostólica;

3.º) con Francisco —de 2013 a 2025— se caracterizó, ante todo, por la revelación brutal, pero al menos en parte sincera, del alcance teológico y litúrgico revolucionario del Concilio Vaticano II y del posconcilio; y, finalmente,

4.º) con León XIV —2025/2026…— se ha distinguido particularmente por una agresividad sustancialmente modernista, enmascarada bajo apariencias clericales de marca, afectadamente conservadoras y ceremoniosamente apacibles en las formas, pero duras en cuanto a su sustancia despiadada: «Ferociter in re et suaviter in modo» [«Con ferocidad en el fondo y suavidad en las formas»].

La «segunda guerra civil europea» (1939-1945) como ariete para derribar la cultura metafísica de la Antigüedad clásica y de la Patrística y la Escolástica.

Lamentablemente:

1.º) la maniobra iniciada en 1943, con el desembarco «aliado» en Sicilia, que por desgracia no se detuvo en la «línea de playa»…;

2.º) la fundación de Pro Deo en Roma (1944-1946);

3.º) la promulgación del Concilio Vaticano II (8 de diciembre de 1965);

4.º) el «lanzamiento», en Roma, de la «misa beat» de Morlion (1966); y, después,

5.º) la «promulgación» del «Novus Ordo Missae» (1969), han destruido parcialmente la mentalidad metafísico-jurídica de la Antigüedad grecorromana, perfeccionada por la Cristiandad, y la especificidad dogmática del catolicismo romano, para asestarles finalmente el golpe de gracia a partir de la judaización del ambiente eclesial romano, sobre todo:

6.º) con Juan Pablo II (Maguncia, 17 de noviembre de 1980: «La Antigua Alianza nunca ha sido revocada»; Gran Templo o Sinagoga de Roma, 13 de abril de 1986, más el «Te Deum» en la iglesia del Gesù de Roma, el 31 de diciembre de 1986: «Los judíos, hermanos mayores de los cristianos […] / en la Fe de Abrahán»; la jornada panecuménica de Asís, el 27 de octubre de 1986, repetida cada «decenio de la era conciliar», que por desgracia ha durado más de veinte años); llevadas teológicamente al cenit, de manera discretamente oculta, académica y encubierta, por

7.º) Benedicto XVI (bajo la apariencia de una «hermenéutica de la continuidad», siempre afirmada pero nunca demostrada, como decía monseñor Brunero Gherardini) y por

8.º) el papa Francisco, que finalmente se quitó la máscara de la aparente «continuidad» bien educada para mostrar toda la fealdad, descamisada y maleducada, de la «ruptura» con la Tradición divino-apostólica; y, finalmente, continuadas sustancialmente por

9.º) León XIV; quien, aunque vista de «clergyman de marca» y se mueva pomposa y ceremoniosamente como Benedicto, en realidad actúa esencialmente como Francisco («latet in herba anguis», Publio Virgilio Marón, Bucólicas, III, 93).

sábado, 17 de octubre de 2026

«OSS, CIA, WILLIAM DONOVAN, AJC Y VATICANO II»

 


Por DON CURZIO NITOGLIA

 

 

“El aspecto más preocupante del americanismo reside en «sus relaciones con las esperanzas y los proyectos del judaísmo, en particular con las tendencias anticristianas de las leyes del mundo moderno y de la sociedad americana, que aspira a poseer el monopolio del pensamiento revolucionario». Uno de los «elementos distintivos de la “Misión americana” es el retorno a la unidad de todas las religiones, mediante la destrucción de las barreras y las diferencias, que desemboca en un Congreso internacional de la tolerancia entre las religiones, con el fin de luchar juntas contra el ateísmo». El indiferentismo o la tolerancia de principio, hacia los cuales tiende el americanismo, consiste en poner en pie de igualdad «todas las religiones, por ser todas igualmente buenas».

 

“El americanismo es el instrumento del judaísmo liberal y filantrópico-humanitario, que ha sustituido la «fe» del judaísmo ortodoxo (en un Mesías personal y militante, que habría devuelto a Israel el dominio sobre el mundo) por la «creencia humana» del judaísmo liberal (en un «Mesías-idea», es decir, el mundo moderno, nacido del humanismo, del protestantismo y de la Ilustración revolucionaria inglesa, estadounidense y francesa, que sumergirá al mundo en el relativismo y el irenismo, los cuales erosionarán el Credo católico y lo que aún queda de la cristiandad europea), «con el fin de conducir suavemente a la humanidad hacia la Nueva Jerusalén».

 

 

William Donovan (1883-1959), general del ejército estadounidense y agente secreto, convertido en jefe de la OSS durante la Segunda Guerra Mundial [Office of Strategic Services, fue la Oficina de Servicios Estratégicos de Estados Unidos, creada en junio de 1942 durante la Segunda Guerra Mundial por iniciativa del presidente Franklin D. Roosevelt], había establecido secretamente una red de espionaje con ciertos elementos del Vaticano desde 1941.

 

EL CENTRO DE INFORMACIÓN «PRO DEO» (CIP)

 

Fue W. Donovan quien reclutó a Frank Gigliotti y al padre Morlion para preparar —en colaboración con la Mafia y la Masonería, de las cuales Gigliotti era un representante destacado y de alto rango— el desembarco estadounidense en Sicilia. Ya en 1942, Donovan había contactado con el padrino mafioso Lucky Luciano (entonces encarcelado en Nueva York) para facilitar los contactos con la Mafia siciliana, con el objetivo de llevar a cabo el desembarco y, sobre todo, gobernar después «con toda tranquilidad» Sicilia y, posteriormente, toda Italia. Además, no olvidemos que Gigliotti era un pastor protestante y Morlion un padre dominico. Donovan aprovechó su doble condición de religiosos y espías con fines de inteligencia, para propagar la democracia bajo Dios (y Mammon, sobre todo). Precisamente ese mismo año Donovan hizo emigrar de Lisboa a Nueva York al padre Morlion, quien había huido poco tiempo antes de Bruselas, ocupada por los alemanes, para refugiarse en Portugal; pero tampoco allí se sentía seguro, porque era buscado por la policía política alemana, que habría podido atraparlo más fácilmente en Europa que en Estados Unidos. Después, cuando la guerra estaba llegando a su fin, en junio de 1944, cuando los estadounidenses entraron en Roma, Donovan financió generosamente («a la americana») el Centro «Pro Deo» e hizo regresar a Roma, desde Nueva York, al padre Morlion, consiguiendo que fuera alojado en el Vaticano.

En 1948 se inauguró en Roma la Universidad LUISS «Pro Deo». Giulio Andreotti fue uno de sus profesores. Por otra parte, el 4 de junio de 1944, cuando los estadounidenses entraron en Roma, el padre Morlion —con la ayuda de monseñor Montini (futuro Pablo VI)— creó una nueva institución destinada a promover el concepto típicamente estadounidense de una «democracia bajo Dios» (léase «democracia cristiana»). El 20 de noviembre de 1944, Montini inauguró la Escuela de Medios de Comunicación de Masas de la Universidad LUISS Pro Deo.

 

LA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ESTUDIOS SOCIALES (LUISS) PRO DEO

 

Monseñor Montini, tan ansioso por instaurar en Italia una democracia cristiana de inspiración estadounidense, viajó personalmente a Estados Unidos en 1951. Mantuvo relaciones estrechas, continuas y estratégicas con los servicios de inteligencia estadounidenses (OSS y CIA) entre los años cuarenta y cincuenta. Además del general Donovan, sus interlocutores eran Myron Taylor, enviado especial de Roosevelt ante el Vaticano, y James Jesus Angleton, el legendario jefe del contraespionaje de la OSS en Italia, impulsor de la red Gladio, que se incorporó a la CIA y estableció una alianza duradera entre Estados Unidos y la Mafia siciliana. La universidad LUISS «Pro Deo» atravesó dos fases, paralelamente a las preocupaciones de la CIA respecto al Vaticano: en la primera (1944-1948), se interesó principalmente por el comunismo soviético e italiano y se acercó, por pura conveniencia y con fines de espionaje, y no por convicción, a los «Comités Cívicos» del profesor Luigi Gedda. Durante la segunda fase (1948-1953), después de haber derrotado al PCI en las elecciones del 18 de abril de 1948, se dedicó más a la formación de los futuros dirigentes en las ciencias empresariales y económicas (… y «Pro Mammon» …). En 1962, la Universidad «Pro Deo» contaba con unos 2.000 matriculados, en su mayoría africanos, asiáticos, así como estadounidenses del Sur y del Norte; el ambiente era típicamente multiétnico, multicultural y multiconfesional (abierto a los protestantes y dirigido por judíos, que ya entonces —en 1962— eran nuestros «hermanos mayores» en las altas finanzas y no en la fe de Abraham). En aquella época, la «Pro Deo» entró en contacto con Vittorio Valletta (francmasón, dirigente, director general y posteriormente presidente de FIAT entre 1921 y 1966) y con el abogado Mario Morelli, muy cercano a monseñor Montini. Mario Morelli fue un alto dirigente italiano de la Confindustria, de la que fue director general y secretario general después de la Segunda Guerra Mundial. Sus vínculos con monseñor Giovanni Battista Montini se remontan a los años cuarenta, en particular durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Montini trabajaba en la Secretaría de Estado del Vaticano y mantenía contactos con la CIA; en el lenguaje de la Curia: no era un informador, sino que «mantenía con ella un intercambio de información diplomática», con el objetivo de acelerar la caída del régimen fascista e instaurar la «democracia bajo Dios y Mammon» en Italia y en toda Europa. En el otoño de 1944, Morelli viajó a Washington para una misión especial (de carácter diplomático y comercial) extremadamente confidencial; llegó allí poco antes que monseñor Montini. Este doble viaje, que en realidad no era más que uno solo, tenía como objetivo hacer comprender a la administración estadounidense que la futura Italia republicana y antifascista contaba con el apoyo de las finanzas laicas (Mattioli y Cuccia), de una entidad gubernamental estable y moderada (Morelli y Quintieri) y del Vaticano, que ya entonces era «idealmente pospacelliano», modernizado, americanizado y democristiano (Montini).

 

MORLION, EL «ESTILO DE VIDA AMERICANO» Y LA ESENCIA DEL AMERICANISMO

 

Además, su confrontación con el «estilo de vida americano» lo convenció de fundar su universidad, aplicando la filosofía de los Padres Fundadores de Estados Unidos: el puritanismo, que debe «purificar» el cristianismo del papismo, sustituyéndolo a escala internacional por la democracia bajo Dios. Todo esto haría casi volver a ponerse de moda la frase que Marco Porcio Catón (234 a. C.-149 a. C.) pronunciaba al final de cada uno de sus discursos: Ceterum censeo Carthago delenda est —sustituyendo Carthago por Vaticano…

martes, 12 de mayo de 2026

AÚN SOBRE EL INTRIGANTE “CASO MORLION”

 


AÚN SOBRE EL INTRIGANTE “CASO MORLION”

 

PRIMER CAPÍTULO

INTRODUCCIÓN

Ya he escrito sobre el “caso Morlion” y especialmente sobre cómo (como agente del OSS) habría infiltrado la Iglesia romana – por obra de Estados Unidos – para destruir su Liturgia de Tradición apostólica, mediante la introducción de la “Misa beat” (cf. Antony Chester, “La monstruosa progenie de Babilonia la Grande”. En las raíces del anticatolicismo americano, Rímini, Il Cerchio, 2026).

Quisiera volver sobre el tema para profundizar varios aspectos de su personalidad, doctrina, acción política y de espionaje, a la luz de los últimos desarrollos (véase Peter Thiel & Palantir en Roma, 15 de marzo de 2026).

De hecho, el trabajo que Morlion comenzó ya en 1937 hoy no solo no ha cesado, sino que es llevado adelante (con mayor ímpetu) por los mismos ambientes teo/conservadores americanistas, dirigidos a distancia por la CIA, el FBI y el OSS; en suma, por la Administración del Presidente estadounidense de turno, que – más o menos – debe hacer lo que le dice la Dirección – más o menos oculta – de su Administración (Deep State o Estado profundo), que a su vez es dirigida por varios gurús del calvinismo/carismático americanista radical y filosionista y, sobre todo, por los rabinos lubavitcher de Brooklyn y por los ideólogos/dirigentes de la Entidad sionista, impropiamente llamada “Estado de Israel”; por la nueva élite judía de científicos tecnológicamente avanzados, que se proponen (cf. Tiziana Alterio, Amos en la sombra. La nueva élite judía que gobierna el mundo. Quiénes son y cómo operan, autoeditado, 2025) llegar realmente al transhumanismo teorizado filosóficamente por Noah Harari.

Me serviré principalmente de cuatro trabajos:
1°) Antonella Beccaria – Giacomo Pacini, Divo Giulio, Roma, Nutrimenti Editore, 2012;
2°) padre Riccardo Lufrani, Padre Felix Morlion: el servicio de Dios entre universidad, cine y misiles, Conferencia pronunciada en Santa Maria sopra Minerva, 18 de enero de 2020;
3°) Luigi Montuori, Felix A. Morlion y el servicio secreto vaticano Pro Deo, Chieti, Solfanelli, 2023;
4°) Mario Caligiuri (ed.), El Vaticano y la Inteligencia, Soveria Mannelli, Rubbettino, 2026 (el más interesante de todos).

d. Curzio Nitoglia


continúa

 

AÚN SOBRE EL INTRIGANTE “CASO MORLION”

SEGUNDO CAPÍTULO

 

EL “DIVO GIULIO” Y EL PADRE MORLION (2012)

 

En este capítulo me serviré principalmente del libro: Antonella Beccaria – Giacomo Pacini, Divo Giulio. Andreotti y sesenta años de historia del poder en Italia, Roma, Nutrimenti Editore, 2012.

El libro consta de aproximadamente trescientas páginas y en la página 217 aborda el tema que estamos tratando: el padre Felix Morlion.

Los autores (Giacomo Pacini: investigador y periodista; Antonella Beccaria: periodista) nos explican que el periodista Mino Pecorelli (1928-1979), ocupándose sobre todo de Andreotti, alrededor de 1967 llegó al padre Morlion (p. 217), fundador de la Universidad internacional de estudios sociales “Pro Deo”, que “tenía algunos aspectos poco claros” (ibid.).

En efecto, el nombre del padre dominico habría surgido, algunos años después, de los Archivos – situados entonces en Uruguay – de Licio Gelli, Gran Maestro de la Logia masónica P2, en un expediente encabezado por Federico Umberto D’Amato, jefe de la Oficina de Asuntos Reservados del Ministerio del Interior italiano.

martes, 5 de mayo de 2026

ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA Y EL CATOLICISMO ROMANO

 



Primera y Segunda parte


por DON CURZIO NITOGLIA

 

“Hoy (2026), el “Caballo de Troya” en el ambiente católico fiel a la Tradición apostólica (dogmática, moral, exegética, ascética y litúrgica) es la labor oculta:
1°) no solo del Modernismo, de la Masonería, del Judaísmo talmúdico (que son los enemigos de siempre), sino especialmente 2°) de la Inteligencia sionista y estadounidense, que están llevando adelante desde 1943 un complot que desembocó en la “Misa beat” (de Morlion, en 1966), en el Concilio Vaticano II (del Bené Berith, de Roncalli y Montini, 1962/65), en el posconcilio “moderadamente progresista” (especialmente con Wojtyla y Ratzinger), que alcanzó su cúspide “radicalmente modernista” con Bergoglio y que, lamentablemente, continúa sustancialmente idéntico aún hoy bajo León XIV, aunque revestido (exteriormente) con una mozzetta “estéticamente conservadora”, tan querida por la «Ecclesia Dei adflicta».”

 

 

¿UNA DOBLE PERTENENCIA IMPOSIBLE?


PRIMERA PARTE

Introducción

 

El libro de Antony Chester

 

En diciembre de 2019, Antony Chester pronunció un discurso (en la asociación cultural “Amici della Chesterton Society” de Maryland) titulado The roots of Anti-Catholicism in the United States of America.

En 2026 fue retomado, revisado y ampliado en una traducción italiana a cargo de Roberto Manfredini, publicada por la editorial “Il Cerchio” de Rímini, bajo el título «“La monstruosa progenie de Babilonia la Grande”. En las raíces del anticatolicismo americano».

El libro es un ensayo histórico/filosófico/teológico que estudia los orígenes profundos del prejuicio anticatólico/romano en los Estados Unidos de América desde el siglo XVII hasta hoy.

La obra cuenta con 91 páginas y está acompañada de 89 notas, muy serias y precisas, que prueban todo lo que se ha escrito. El lector que desee profundizar en la cuestión puede consultar el libro; de hecho, para no sobrecargar demasiado la narración, no incluyo las citas, remitiendo al texto original, traducido y publicado por “Il Cerchio” de Rímini.

Este libro trata —sed aliter et aliter— el mismo tema que estamos estudiando respecto al “Caso Morlion” y al “Caso Thiel”; es decir: “La infiltración judeo/masónica dentro del ambiente eclesial”. Por ello, me parece oportuno abordar el tema del “Complot actual de la Sinagoga de Satanás contra la Iglesia de Cristo” en varios artículos, que se acompañan y se suceden, completándose unos con otros.

 

El peligro de la hora presente es la Inteligencia israelí/estadounidense infiltrada en el ambiente católico conservador

 

Hoy (2026), el “Caballo de Troya” en el ambiente católico fiel a la Tradición apostólica (dogmática, moral, exegética, ascética y litúrgica) es la labor oculta:
1°) no solo del Modernismo, de la Masonería, del Judaísmo talmúdico (que son los enemigos de siempre), sino especialmente 2°) de la Inteligencia sionista y estadounidense, que están llevando adelante desde 1943 un complot que desembocó en la “Misa beat” (de Morlion, en 1966), en el Concilio Vaticano II (del Bené Berith, de Roncalli y Montini, 1962/65), en el posconcilio “moderadamente progresista” (especialmente con Wojtyla y Ratzinger), que alcanzó su cúspide “radicalmente modernista” con Bergoglio y que, lamentablemente, continúa sustancialmente idéntico aún hoy bajo León XIV, aunque revestido (exteriormente) con una mozzetta “estéticamente conservadora”, tan querida por la «Ecclesia Dei adflicta».

 

viernes, 30 de mayo de 2025

LA AMERICANIZACIÓN DE LA IGLESIA

 


“No podemos olvidar que el espíritu que hizo a Norteamérica fue el mismo que destruyó la cristiandad”.

 

por RUBÉN CALDERÓN BOUCHET

 

Si algo distingue espiritual­mente a EE.UU. del resto de las naciones es la fuerza con ­que ha sostenido su ideal de felicidad terrena, mediante el condicionamien­to psicológico de las masas. Este ideal, en sus primeros pasos, tropezó con la enseñanza tradicional de la Iglesia Católica para quien la meta de la Encarnación no era, indudable­mente, el goce pacifico de los ali­mentos terrenos. ¿No era posible una conciliación de dos ideales aparente­mente tan diferentes?

El cardenal Billot, destacado miembro del Colegio Apostólico, cuando hablaba de las corrientes lai­cistas y de los esfuerzos, no siempre estériles, que hacían para penetrar en la doctrina tradicional, decía a propó­sito de la moral del trabajo que procu­raba por todos los medios sustituir la ética del calvario: "Laicismo por últi­mo, en la moral cristiana, quiero de­cirlo lo tocante a las virtudes, algu­nas de las cuales, las que pertenecen a la vida interior, que dependen del espíritu de oración, de penitencia, de humildad, que nos mantienen en la continua dependencia de Dios, nuestro dueño, de Dios nuestro crea­dor, de Dios nuestro fin último, son jubiladas como virtudes propias del antiguo régimen, mientras las otras que denominan activas, son conside­radas como las únicas dignas del hombre adulto, emancipado, libre y consciente de sí mismo".

La Congregación Paulista, fundada en EE.UU. por Isaías Hecker (1819- 1888) se propuso, un poco más allá de la segunda mitad del siglo pasado, acentuar en las enseñanzas católicas el valor de las virtudes activas y pro­curar un desarrollo de la personalidad donde la ética del calvario: humil­dad, obediencia, renunciamiento, mortificación, fueran reemplazadas por esa nueva moral que requiere del hombre un concurso activo a todo cuanto constituye progreso material, sentido individualista de la responsa­bilidad y democracia social.

La voz de este profeta americano se perdió en el tumulto desatado en la Iglesia por el modernismo y sólo tuvo eco en Norteamérica donde sus ideas sobrevivieron esperando la oportuni­dad de un nuevo brote. Por su biógra­fo el R. P. Elliot conocemos algunas de las tesis americanistas que no tar­darían en ser condenadas por Roma:

"La energía que la política moder­na reclama no es el producto de una devoción como la que se estila en Europa; ese género de devoción pudo en su debido tiempo prestar servicios y salvar a la Iglesia, pero eso era, ante todo cuando se trataba de no suble­varse".

"La exageración del principio indi­vidualista por parte del protestantis­mo llevó forzosamente a la Iglesia a reaccionar y limitar las consecuencias de ese principio..."

“Ello condujo, lamentablemente, al cultivo de las virtudes pasivas, y éstas "practicadas bajo la acción de la Pro­videncia para defensa de la autoridad exterior de la Iglesia entonces amena­zada, dieron resultados admirables: uniformidad, disciplina, obediencia. Tuvieron su razón de ser cuando to­dos los gobiernos eran monárquicos. Ahora o son republicanos o constitu­cionales y se acepta que sean ejerci­dos por los propios ciudadanos. Este nuevo orden de cosas exige necesa­riamente iniciativa individual, esfuer­zo personal La suerte de las naciones depende del aliento y de la vigilancia de cada ciudadano. Por lo cual, sin destruir la obediencia, las virtudes ac­tivas deben cultivarse con preferencia a las otras, tanto en el orden natural como en el sobrenatural".

Esto se escribía a fines del siglo pa­sado (XIX) y provenía de la mano de un sa­cerdote que creía, sin vacilaciones, que la sociedad americana prohijaba una nueva manera de entender al hombre en su relación con Dios y participaba, al mismo tiempo, de una fe pueril en las virtudes del sufragio y en la promoción de toda la ciuda­danía a participar activamente en el gobierno de la ciudad, porque un día fue convocada a ratificar la elección de unos candidatos previamente ele­gidos por las comanditas partidarias.

León XIII condenó el error que hablaba de una adaptación de la Igle­sia a las exigencias del siglo, fun­dándose en que Cristo no cambiaba con el tiempo: "hoy es el mismo que ayer y que será en los siglos venide­ros. A los hombres de todos los tiem­pos se dirigen estas palabras: "Apren­ded de mí que soy manso y humilde de corazón". No hay época en que no se muestre Cristo haciéndose obe­diente hasta la muerte. También vale para todos esta frase del Apóstol: "los que son discípulos de Cristo han crucificado su carne con sus vicios y concupiscencias".

Sabemos por la experiencia publi­citaria que los vicios y las concupis­cencias son fuertes promotores del consumo y que sería una verdadera catástrofe social y económica tener que parar la maquinaria de la produc­ción si la gente comienza a pensar en su salvación en términos de ascesis. ¿Por qué esa salvación no puede serles ofrecida sin renunciar a la téc­nica moderna del confort?

CON LEÓN XIV LA “AMERICANIZACIÓN” DE LA IGLESIA LLEGA A SU CÚSPIDE

 


Made it to the top.

 

 

Por IGNACIO KILMOT

 

Dicen que León XIV tomó el nombre de León debido a la doctrina social de León XIII. Cabe dudar si no habrá sido por el “Ralliement” o acomodo que tantos perjuicios le trajo a Francia y Europa entera. ¿Puede tenerse la esperanza de que en tanta ambivalencia, el nuevo papa termine cerrando el ciclo malvado del Vaticano II, iniciado por aquellos demonios que vio su predecesor el 13 de octubre –fecha de Fátima- de 1884?

“A partir del Concilio Vaticano II la penetración americanista en el seno de la Iglesia aceleró su ritmo y destru­yendo las viejas estructuras teológicas de la Iglesia la prepara para una útil conversación con el mundo moder­no”. Esto es lo que muy bien decía el maestro Calderón Bouchet, en el escrito que incluimos en entrada aparte de nuestro blog (LA AMERICANIZACIÓN DE LA IGLESIA).

Y continúa nuestro autor: “En los EE.UU. esto corría de suyo y no traía, como inmediata consecuen­cia, actitudes subversivas en el seno de la cristiandad. Muchos creyeron, no estoy seguro de la sinceridad pues­ta en esa fe, que en Europa ocurriría algo semejante. Muerto el fascismo, la democracia podría discurrir sobre un cauce limpio y cristalino. La ayuda norteamericana levantaría el nivel económico de los pueblos puestos bajo su protección, como efectiva­mente ocurrió, y esto haría entender a Rusia los errores de su planteo colectivista y las bases falsas sobre las que asentaba su política. Con un poco de buena voluntad y la colaboración de- las Iglesias, habría democracia para exportar hasta la Siberia”.

En efecto, ese americanismo, incluso de manera simbólica, queda patente ante nuestros ojos. Allí mismo en un museo de Washington, la capital mundial de la Democracia, se exhibe como una antigualla la tiara papal que Pablo VI depuso y mediante la cual oficialmente descoronó a Nuestro Señor Jesucristo, para adoptar la democracia en la Iglesia (conciliar). El papa Juan Pablo II, por su parte, visitó los EE.UU. nada menos que siete veces. Benedicto XVI también visitó Washington y propició a través de un documento la necesidad de un gobierno mundial. Y allí en Washington, Francisco fue el primer papa recibido en el Capitolio, entre vítores y aplausos. No podía terminar esto sino directamente con un papa (norte)americano. Aspiración a que el “orden” instaurado tras el fin de la Segunda Guerra Mundial –bipolar- sea hegemónico en cuanto a la idea ecumenista global. A pesar de lo cual la insistencia de tal proyecto sigue estrellándose contra un muro (que no el de los “Lamentos” de Jerusalén).

Ayer como hoy, pero hoy con mayor éxito, el copamiento del Vaticano por parte de los yanquis es indudable. Ahora que han llegado a colocar un papa de los suyos, parecen tocar el cielo –o la luna- con las manos. El reciente encuentro entre el vicepresidente estadounidense y el papa, dejó en claro que la indeleble marca liberal a los yanquis no se les borra con nada (ver el ejemplo de Vance explicado por él mismo: https://x.com/i/status/1925403500139438192).

Se dice que Vance ha sentenciado la multipolaridad y los expertos en geopolítica –que de religión no entienden nada- vaticinan contentos que estamos ante “el regreso de las grandes civilizaciones frente a la barbarie que prohijó la decadente y derrotada globalización financierista que sólo dejó ruinas a su alrededor y que para conservar su nefario modelo estaba dispuesta a desencadenar una tercera guerra mundial nuclear” (como sentencia Jalife Rahme). Si la China ultramaterialista que adora la tecnología es una gran civilización, estamos fregados. Nos dice este analista: “Hoy el renacimiento de facto del nacionalismo cristiano que prosigue Trump 2.0, se percibe como una gran coalición que engloba al proyectado renacimiento del nuevo catolicismo del papa León XIV agustino/estadunidense/peruano, al unísono de los católicos anti-globalistas, el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, cuando el catolicismo, quizá hereje (ya lo decretarán los exegetas teólogos de siempre) de Biden/John Kerry (agenda verde) /Nancy Pelosi fue secuestrado por la nefaria soroscracia (Alexander Dugin dixit). No hay nada más geopolítico que la estructura del catolicismo que impera desde el emperador romano Constantino desde el siglo IV d.C. ¿Viene la gran coalición del nacionalismo cristiano entre el “guadalupanismo”, eminentemente mexicano, católico, y los WASP (White AngloSaxon Protestant) con Trump 2.0?”. Lenguaje periodístico efectista pero vacuo: quien no tiene en cuenta las vistas teológicas, la conjuración anticristiana, el mensaje de Fátima y el Apocalipsis seguirá tanteando a oscuras, y de hecho los pasos rocambolescos de Trump ayudan a esa falta de definiciones respecto del futuro. El papel que se le da a la Iglesia en la historia, no es un detalle más, y la existencia o no de un “katejon” configura la situación global.

Precisamente, del otro lado, el obstáculo: Rusia, aunque, en este caso, otra Rusia de aquella. Una que le está destinada a Nuestra Señora, para cumplir su obra de apostolado con la Europa devastada y apóstata, tras la exitosa “pax americana”. Seguramente el diablo sabe esto y, al empujar a esa Europa masonizada hacia la guerra suicida contra Rusia, no columbra que en realidad está acelerando el triunfo del Corazón Inmaculado.

Otro hubiese sido el cantar de haber triunfado la maniobra de exportar esa democracy americana hasta Siberia, en los años 1990. Sin embargo, el Cielo tenía dispuesta otra cosa. La democracy allí no cuajó –los oligarcas judíos se cebaron con los pobres rusos, que no los toleraron- y el ecumenismo cato-protestante encontró un muro, no el de Berlín ya caído, sino el del Kremlin. De allí que el problema para el Occidente liberal anglosionista, es uno solo: Rusia.

Quizás León XIV, el séptimo papa, sea finalmente el papa del “Tercer secreto” de Fátima.

No hay que olvidar que con los yanquis en acción siempre tenemos garantizado un clamoroso espectáculo.


LA NEGACIÓN DE LA CORREDENCIÓN DE MARÍA, EL MENSAJE DE LA VIRGEN DE FÁTIMA Y “LOS ERRORES DE RUSIA”

  Los “errores de Rusia”: El mesianismo judío anticristiano y naturalista, financiado por los banqueros internacionalistas, implementado por...