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sábado, 30 de agosto de 2025

¿EL PROCESO SINODAL PREPARA LA INSTAURACIÓN DEL REINO DEL ANTICRISTO?

 


Por FRANCESCA DE VILLASMUNDO

Bajo León XIV, tanto como bajo Francisco, la iglesia sinodal avanza a grandes pasos. En la Amazonía, tanto como en otros lugares, ha nacido un Proceso sinodal amazónico que, cinco años después, «representa un nuevo contexto de sinodalidad» para la Iglesia latinoamericana. Y un nuevo paso hacia la disolución de la autoridad del Pontífice romano y de los obispos. ¿Para preparar la instauración del reino del Anticristo?

El “Proceso sinodal amazónico” en marcha

El pasado 19 de agosto, el sitio oficial de la Santa Sede, Vatican News, publicaba un artículo ensalzando el “Proceso sinodal amazónico”, nacido hace 5 años, bajo el reinado de Francisco, y destinado a «crear una red panamazónica de comunicación eclesial que unifique los diferentes medios utilizados por las Iglesias particulares y los demás organismos eclesiales», llamada la CEAMA, Conferencia Eclesial de la Amazonía. Este nuevo organismo comprende siete Conferencias episcopales de los países amazónicos, organizaciones regionales tales como Cáritas, la CLAR y el REPAM, representantes de los pueblos indígenas y expertos nombrados por la presidencia de la organización y por el Papa. Vatican News señala que esta «dimensión “eclesial y sinodal” encarna el deseo de los obispos latinoamericanos expresado en Aparecida, cuando afirmaron que “los laicos deben participar en el discernimiento, la toma de decisiones, la planificación y la implementación” de la vida y de la misión de toda la Iglesia».

Más allá del lenguaje abstruso tan caro a nuestra posmodernidad, ¿qué significa esto? Este nuevo organismo, este «proceso sinodal amazónico», «representa un nuevo contexto de sinodalidad que la Iglesia latinoamericana ofrece a la Iglesia entera», explicó el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, durante su discurso inaugural de la primera asamblea de los obispos de la CEAMA (Conferencia Eclesial de la Amazonía) en Bogotá, Colombia.

El cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, subrayó la continuidad entre la sinodalidad y el Concilio Vaticano II


El cardenal-prefecto continuó su análisis del proceso subrayando la continuidad entre la sinodalidad y el Concilio Vaticano II, la primera derivando en toda lógica del segundo: es un «“germen” que testimonia una “recepción latinoamericana brillante y creativa del Concilio Vaticano II, de los Sínodos sobre la Amazonía (2019) y sobre la sinodalidad (2023-2024)», que, «acogiendo la diversidad y valorando la complementariedad», nos invita a «crear una dinámica de comunicación adaptada a una Iglesia sinodal».

El sitio Vatican News añade como complemento que esta «nueva estructura» había sido prevista por «la exhortación postsinodal del papa Francisco, Querida Amazonia, como “una manera concreta de hacer progresar la organización eclesial” en un contexto local». Y precisa: «Como los obispos latinoamericanos ya lo habían previsto en Aparecida en 2007, la misión de la CEAMA ha sido definida “en relación con una pastoral compartida e inculturada a promover en las diócesis amazónicas”».

De Francisco a León, la sinodalidad, fruto de la constitución conciliar Lumen Gentium

El cardenal Czerny continúa su análisis afirmando que la palabra «eclesial» en este contexto significa que «sus miembros y participantes no son solamente obispos, sino que representan todas las vocaciones del Pueblo de Dios: ordenados, consagrados, laicos y ministros tales como catequistas y lectores». Se puede decir, subrayó el cardenal, citando la constitución conciliar Lumen Gentium, «que representa una Iglesia no solo de ministerios, sino también de carismas».

Y, según informa Vatican News, «a la luz del último Sínodo sobre la sinodalidad –prosiguió Czerny–, la CEAMA, “en tanto que primera conferencia eclesial, no puede ser menos episcopal que una conferencia ordinaria y típica”. Por consiguiente, no solo debe conservar su carácter episcopal, “sino reforzarlo y desarrollarlo a la luz de la sinodalidad”, pues, como recordó el papa Francisco en la Nota de acompañamiento del Documento final de la XVI Asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos, “la sinodalidad es el marco interpretativo más apropiado para comprender el ministerio jerárquico”. En cuanto a la fe promovida por esta CEAMA, debe, siempre según el cardenal, ser “inculturada” para “hacer frente a las amenazas y a los atentados contra la vida que suscitan los gritos de los pueblos y del territorio”».

Mons. Carlo Maria Viganò ha criticado vivamente este proceso sinodal que prepara, según su análisis, la instauración del reino del Anticristo


Mons. Carlo Maria Viganò ha criticado vivamente este proceso sinodal, del cual se tiene experiencia en la Amazonía, nacido bajo Francisco y todavía en marcha bajo León, que prepara, según él, la instauración del reino del Anticristo mediante la subversión definitiva de la constitución divina de la Iglesia católica y del papado romano:

«La revolución conciliar-sinodal atenta contra la autoridad del Pontífice romano y contra la autoridad de los obispos en cuanto sucesores de los apóstoles, disolviéndolos a ambos en entidades falaces tales como las Conferencias episcopales, el Sínodo de los obispos y las Conferencias eclesiales (recientemente inauguradas para la Iglesia amazónica pero que serán extendidas a toda la Iglesia según una práctica bien conocida)», escribió en X.

«La sinodalidad –explica el arzobispo italiano y ex Nuncio apostólico– subvierte definitivamente la constitución divina de la Iglesia católica y del papado romano: su destrucción (por transformación en otra cosa) es la condición necesaria para la instauración del reino del Anticristo, que requiere una Iglesia de Estado con un papado “honorario” presidiendo la Religión de la Humanidad. El control estará en manos de organismos colegiales, en cuyo seno una pequeña élite ejercerá el poder –aparentemente democrático y sinodal– sin ningún límite: es la versión eclesial de la tecnocracia mundialista».

La sinodalidad subvierte definitivamente la constitución divina de la Iglesia católica y del papado romano

Mons. Viganò restablece algunas verdades históricas sobre este proceso que describe como «perfectamente evidente gracias a la coherencia de las etapas superadas. He aquí las etapas clave:

·       1964 – colegialidad episcopal en Lumen Gentium

·       1964/65 – creación de las Conferencias episcopales

·       1965 – creación del Sínodo de los obispos (y reformas de los reglamentos que de ello se derivan)

·       1966 – Los obispos se jubilan a los 75 años

·       1970 – teorización del papado colegial y emérito (Ratzinger y Rahner)

·       1995 – relectura del papado en clave ecuménica, Ut unum sint

·       2013 – Teorización del papado emérito (Munus/Ministerium, Renuncia)

·       2015 – Teorización de la sinodalidad

·       2020 – Creación de la Conferencia eclesial amazónica («Iglesia de los carismas» versus «Iglesia ministerial»)

·       2024 – Teorización del papado sinodal, Doc. El obispo de Roma

·       2025 – Teorización de la «Iglesia de los carismas».

Mons. Viganò puede así concluir:

«Lo que motiva a los partidarios de esta “Iglesia de los carismas”, esta entidad multiforme y fluida, es el deseo de derribar al katéjon, única institución terrena (y al mismo tiempo divina) capaz de retardar la venida del Anticristo. Ya no debe ser una, santa, católica, apostólica y romana, pues son precisamente esas características las que hacen de la Iglesia la Iglesia verdaderamente cristiana. Su autoridad no debe provenir de Cristo Rey y Pontífice, sino de un pueblo al que falsos pastores han atrapado en la fe y en la moral. Y esa es la hybris luciferina».

https://www.medias-presse.info/processus-synodal-antechrist-amazonie/208276/

 

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