Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María

miércoles, 5 de julio de 2023

NEFARIOUS: PRESENCIA DE SATANÁS EN EL MUNDO MODERNO

 



NEFARIOUS – EE.UU. 2023 – 1 hora 37 minutos

Dirección: Chuck Konzelman y Cary Solomon

Guión: Chuck Konzelman y Cary Solomon

Basada en la novela A Nefarious Plot, de Steve Deace. 

Reparto principal: Sean Patrick Flanery, Jordan Belfi, Tom Ohmer.

Argumento: El día de su ejecución programada, un asesino en serie convicto recibe una evaluación psiquiátrica durante la cual afirma que es un demonio.

 

 

Por FLAVIO MATEOS

 

 

“La mayor arma con la que cuenta el Demonio es

hacerle creer a la gente que él no existe.”

Charles Baudelaire

 

“Desenmascarar a Satanás, es vencerlo.”

San Ignacio de Loyola

 

“Cuanto más logrado está el malo, mejor es el film”.

Alfred Hitchcock

 

Donde la religión misma se seculariza,

Satán resulta el último testigo de Dios”.

Nicolás Gómez Dávila

 

Poco a poco nos vamos dando cuenta de algo que los ángeles caídos

siempre han sabido: que los problemas que vemos y sufrimos

en el mundo que nos rodea no son producto de una batalla cultural,

 sino más bien de una batalla espiritual

Chuck Konzelman y Cary Solomon.

 

Se está hablando mucho desde hace un tiempo en los medios católicos acerca de esta reciente película, Nefarious, verdaderamente notable y digna de verse y difundirse. Se ha dicho mucho y en general coincidimos con las valoraciones respecto de su enfoque religioso sobre un tema difícil de abordar cual es el de la posesión diabólica en particular, y la obra de destrucción del diablo en general. Agregaremos algunas otras consideraciones a fin de intentar justipreciar este film.

I.- El cine se planteó representar el mal desde sus comienzos, en unos tiempos en que parecía que el progreso había acabado con todo sentido de la épica y el coraje, y la humanidad llegada ya a la edad de la adultez podía dedicarse a ampliar sus industrias a fin de abastecer de confort a las nuevas clases urbanas, que podían entenderse dialogando civilizadamente, habiendo dejado ya en el pasado la rémora religiosa. Desgraciadamente la guerra del 14 despertó el nunca del todo sumergido afán de heroísmo patriótico y sentimiento religioso de los hombres, que fueron entregados como carne de cañón a una carnicería jamás hasta entonces registrada en la historia. Sin embargo, si el cine se hizo cargo de representar el combate del bien y el mal, reintroduciéndolo en el imaginario narrativo de las masas, en general lo hizo de una manera dualista o maniquea, esquemática y sin ninguna connotación sobrenatural o religiosa del mismo. Excepción hecha de un cine como el del católico Hitchcock, que descubría sutilmente el misterio en un mundo sumido en el pecado original. Y esto cuando sus compromisos con la industria hollywoodense se lo permitían.

II.- Fue en el género del suspenso fantástico y particularmente el film clase B donde el cine clásico volcó su mirada sobre el misterio y la figura del diablo. Con ingenio y mucho estilo, pero ciertamente con escasa o nula teología. En ese sentido, Nefarious es una producción tributaria del cine clase B de misterio, cuyo mayor exponente en el cine clásico fue la obra del productor Val Lewton, aunque Nefarious puede considerarse un film mucho más serio y, en sentido teológico, realista que aquellos films en general desesperanzadoramente esotéricos, hoy sobrevalorados tanto por incautos cinéfilos como por cultores del gnosticismo.  

III.- Con la irrupción en 1973 de la película “El exorcista” (dirigida por el talentoso William Friedkin) ocurrió un hecho inédito y auspicioso: el tema de la posesión diabólica y la presencia de Satanás en el mundo se hacía patente, y con un film espectacular (sensacionalista) y exitosísimo. Pero el diablo, al que no le gusta ser expuesto, sobre todo siendo derrotado por un sacerdote católico, tomó debida nota, y decidió actuar de inmediato: comenzaron entonces a producirse filmes paródicos, extravagantes, absurdos, grotescos, surgiendo así el sub-género del film de horror de “posesión”, que llega hasta nuestros días con la ridícula “El exorcista del Papa”. ¿Alguien, pues, podía tomar en serio al diablo, a partir de esas películas? El diablo ganaba esa mano: los espectadores pochocleros iban al cine a recibir algún que otro sobresalto, y luego a continuar su vida de pecado. Nada en qué pensar. El diablo era un villano más de película.

IV.-Esto se ve confirmado en estos tiempos donde no pasa semana sin que se estrene alguna película de “terror diabólico” y “exorcismo”, que no son otra cosa que festivales de morbosidad sanguinolenta y truculentos efectos para banalizar el mal e introducir al público juvenil al terreno de lo tenebroso de manera “divertida”.

V.- “Todo el arte de la guerra se basa en el engaño”, enseña Sun Tzu. De allí el hasta ahora muy victorioso –en términos generales- raid del Diablo que se ve representado en este mundo moderno, y que resulta particularmente patético en el personaje del sacerdote progresista (“evolucionado”) de la película. El golpe maestro de Satanás, supo decir Monseñor Lefebvre, es difundir los principios revolucionarios introducidos en la Iglesia por la autoridad de la misma Iglesia. “La Iglesia va a destruirse a sí misma por vía de la obediencia”. Uno de los productos de esa Iglesia que se autodenomina “conciliar” (y a punto de rebautizarse “sinodal”) es el inane personaje del cura que no cree ya más en la existencia del Diablo, que es como decir también que ya no cree en Dios. Dice Corrado Balducci al comienzo de su libro sobre el Diablo: “Infortunadamente en estos últimos decenios hemos tenido que constatar esa negación [de la existencia del diablo], como prueba de una vasta crisis doctrinal que se está extendiendo entre el clero. En efecto, sobre todo en el período posconciliar se ha ido formando una corriente teológica, que aun en abierto contraste con la enseñanza bíblica, con el magisterio eclesiástico y con el común sentir de siempre va afirmando y propagando la muerte de satanás. Y los religiosos, las religiosas, los eclesiásticos, sin una formación demonológica, siguen absorbiendo un veneno que se les proporciona con artes y astucias que no se descubren fácilmente. Los mismos teólogos de esta corriente no se dan cuenta de haberse convertido así en colaboradores e instrumentos de ese diablo a quien creen haberle dado el adiós”. Así los eclesiásticos pasaron a enseñar que el diablo era simbólico o metafórico y el Infierno no existe o está vacío, mientras los seculares enseñaban que el diablo era una figura de ficción, un clisé cinematográfico.

VI.- Por todo lo dicho, varios méritos pueden reconocérsele a esta película que comentamos. En primer lugar, en una época donde el Occidente predominantemente liberal, anglosajón y protestante, y los ex países católicos “americanizados”, reptan sumidos en una idiotez insuperable, la cual se ve reflejada, por supuesto, en sus películas (avatáricas o marvélicas), que en ese contexto se realice una película inteligente, no es poca cosa. En segundo lugar, en este mundo moderno progresista que ha erradicado el misterio o lo sobrenatural como si fuese un lastre de épocas primitivas y retrógradas, para entregarse a un naturalismo masónico que exalta al hombre emancipado, al nuevo Prometeo, reflejado perfectamente tanto en el culto del Novus Ordo como en las Marchas del Orgullo Gay –que ya están ingresando dentro de los templos-, que haya una película que pone en escena seriamente lo sobrenatural, es digno de elogio. Como diría Gómez Dávila: “Contra la evacuación moderna del misterio, afirmemos su presencia englobante”. Y para que sea de verdad un misterio, y no superchería de una enfermiza y perversa imaginación, se debe sostener en una lectura teológica de la realdad, es decir, católica.




VII.- Nefarious, la película, pone en pantalla un tema políticamente muy incorrecto, porque descubre con maestría al autor intelectual del horrendo mundo progresista, naturalista, antropocéntrico, de la democracia liberal y los derechos humanos (llámense aborto, eutanasia, ideología de género, lenguaje inclusivo, etc.) y que además se ha metido muy adentro de la Iglesia: “el humo de Satanás” que ya dijera hasta el modernista Paulo VI. Ese mundo que se ha vuelto loco y parece a punto de volar por los aires. No es poca cosa, para una película que cuenta con un puñado de personajes y prácticamente un solo decorado, sin explosiones, sin criaturas azuladas ni efectos digitales, sin actores famosos ni un grandioso aparato publicitario.

VIII.- Los autores de la película son católicos y eso basta para entender que no se trata de una película de terror heredera del cine de John Carpenter, el talentoso y gnóstico autor “de culto”. Nefarious parece más bien ser tributaria, en su intención, de esa gran obra literaria que es “Cartas del diablo a su sobrino” de C. S. Lewis (que entre nosotros tuvo un intento de continuación con las “Cartas de un demonio a otro” del Padre Castellani). No se trata, por eso, de darnos un sobresalto mediante oportunos y exactamente calibrados golpes de sonido y montaje, sino de inquietarnos y hacernos pensar en una realidad en la que habitualmente no pensamos. Y si el film logra con creces su objetivo es porque además no se trata de “fotografías de gente que habla” (citando a Hitchcock), sino de cine.

IX.- Pero el cine básicamente es un lenguaje simbólico, no de diálogos o discursos explícitos y, en este caso, parece que todo nos fuera dado mediante el diálogo. Sin embargo, los directores evitan el gran riesgo que tenían de caer en la ventriloquía, esto es, impartir un sermón a través de sus personajes (cosa de que los acusan algunos periodistas detractores de este film). No se trata de fotografiar un discurso o las opiniones que emite un actor. La película tiene una trama mínima, pero suficiente para hacer avanzar la acción mediante el suspenso, orquestado en una tensionante puesta en escena. Lo primero que inquieta es que el primer psiquiatra se suicida. El segundo psiquiatra, pues, corre ese riesgo. Luego se introduce esta provocación-enigma: al final del día el Dr. James Martin habrá matado a tres personas. Por otro lado, si bien el personaje del psiquiatra no es “uno de los nuestros”, representa a los efectos de la trama la normalidad y la curiosidad que son propias del espectador, y debido a ello hay un cierto grado de identificación que hace al principio ponerse en su lugar. Con él ingresamos nosotros a la jaula del león. El personaje inquietante, peligroso y amenazador es el otro, Edward, “Nefarious”. Ahí ya hay conflicto, un conflicto que para resolverse depende de que el que lo afronta –en este caso el psiquiatra- acepte que hay algo más allá de lo que escucha y de lo que ve. Ese más allá es el fuera de campo de la película: el demonio que habla y representa al inframundo. Es el misterio en el que el ateo no cree. Hasta que no tenga otra que hacerlo...

X.- Pero la película no se trata en verdad de una conversación, sino de una guerra, como el poseso hace saber a su desnortado “antagonista” el psiquiatra. Es una guerra declarada por el maligno, que pretende usar y perder al dominado Dr. Martin. “El demonio está motivado por un pensamiento de orden estratégico y no doctrinal –afirma Jean Vaquié-. Hay en él una cohesión que es la de la guerra que lleva contra el Verbo Encarnado. Posee ciertamente una incontestable lógica, pero es una lógica beligerante, que no teme las contradicciones ni los rodeos. La espina dorsal del pensamiento demoníaco es la guerra hecha a Jesucristo y a Su realeza universal. Del mismo modo, en última instancia, la cohesión de los miembros de la bestia está asegurada, no por una misma doctrina, sino por la existencia de un enemigo común a todos los miembros. Y este enemigo común es Nuestro Señor Jesucristo” (Abrégé de Démonologie). Esa es su razón de ser y por eso pretende servirse, a la vez que destruir, al Dr. James Martin, pues como ser humano es una criatura –la más preciada- de Dios, a quien llama “el Enemigo”. Nefarious conoce el arte de la guerra, como lo conocía el citado chino Sun Tzu: “Quienes buscan generar una movilización del adversario lo logran después de crear una situación a la que deba adaptarse; lo atraen con la carnada de una presa no difícil, y seduciéndolo con una simulada ventaja lo atraen hasta donde se encuentra la mayoría de las fuerzas”. Nefarious ha atraído al Dr. Martin hacia sí. La atracción de la libertad absoluta termina en esa encerrona dentro de una cárcel, donde el diablo es quien ha fijado oscuramente de antemano las reglas del juego. Las decisiones que el psiquiatra ha ido tomando a lo largo de su vida lo han llevado hacia ese encuentro, y es así que se ve confrontado con lo que de verdad es: un inconsciente servidor del diablo, un destructor de otras vidas, un soberbio cuya consigna es “Haz lo que quieras” (la ley de Thelema del famoso satanista Aleister Crawley). Como en un espejo deformante, el exitoso y prestigioso psiquiatra debe asumir lo que en verdad es, un obrero del mal, un desprevenido esclavo de la sociedad liberal anticristiana. Desde luego, lo que ocurrirá después mostrará que a pesar de todo que sigue siendo objeto de la misericordia divina y que al diablo, como siempre, las cosas se le dan vuelta, porque Dios permite el mal sólo en vistas a la obtención de un bien mayor. Dios tiene siempre la última palabra y el corte final de la película.

XI.-El film corría un riesgo al abordar diversos temas políticamente incorrectos. Ese fue el desliz de la anterior película de estos directores, Unplanned, donde a pesar de sus méritos las intenciones resultan demasiado obvias y queda poco y nulo margen para el pensamiento del espectador. Es que en tiempos donde la industria del cine parece haberse olvidado del “séptimo arte” y se dedica a producir películas sólo con el fin de promover, difundir e imponer determinadas agendas que la corrección política demanda, del lado contracorriente aparece la tentación de dedicarse al cine simplemente solo para difundir agendas contrarias a las del establishment (en esa obviedad cayó también la película pro-vida Bella, cuyos méritos artísticos son muy escasos; su director reincide ahora con Sound of freedom, cuyos avances parecen ser más auspiciosos). No condenamos que se realicen películas u obras artísticas para crear conciencia al respecto, por el contrario bien que hace falta usar de los medios de comunicación para contrarrestar todo lo que se pueda la agenda terrorista anticristiana que nos están tirando encima. Pero nadie puede justificar su vocación artística en base a querer cumplir determinadas premisas ajenas a su esfera de acción. El cine debe ser un vehículo del bien, la verdad y la belleza, y no una simple excusa para transmitir tesis o enviar mensajes. Normalmente tal punto de partida da muy malos resultados. En todo caso, esta película Nefarious logra conciliar su oportunidad política con la exposición de un tema universal y trascendente. Si fuese una obra mediocre ya se habría acabado todo parloteo sobre la misma. Más bien, al contrario, el ninguneo o el desdén de los medios masivos (the presstitute, como los llama Paul Craig Roberts) es notable, en contraste con el gran interés suscitado en los medios católicos tradicionalistas y conservadores.

XII.-Bien podemos sacar una lección de esta película. Permítasenos citar nuevamente a Jean Vaquié:

“Cuando razona, el demonio sabe de antemano a qué conclusión quiere llegar. Y esta conclusión es evidentemente falsa puesto que ya no hay verdad en él. Así que ocurre una de dos cosas:

- o bien se ve obligado a partir de un postulado correcto, pero luego lo someterá a una serie de desviaciones insensibles para llegar a la conclusión preestablecida.

- o, cuando pueda, partirá de una premisa falsa para llegar a la conclusión que él mismo se ha fijado, tras razonar con una lógica irreprochable.

Hay que tener cuidado de no iniciar una conversación con un lógico así, porque uno será vencido de antemano. La lógica del diablo es la lógica de la revuelta, una revuelta que prolongará hasta sus últimas consecuencias, hasta sus extremos más salvajes”.

Como se ve, el demonio es un auténtico revolucionario, con quien no conviene jamás entrar en diálogo, a no ser que simplemente se lo rechace con desprecio. Tanto el Santo Cura de Ars como el santo Padre Pío de Pietrelcina fueron dos bravos combatientes que a lo largo de muchos años lucharon bravamente contra los espíritus de las tinieblas. Solamente los exorcistas son quienes los someten por obra de Dios y los obligan a confesar incluso las verdades más torturantes para ellos. En el film –valga la licencia- el demonio habla y dice algunas verdades pero no con afán de ilustrar o de corregir al psiquiatra, sino con la intención de manipularlo y destruirlo (recordemos además que tanto Diablo como Satanás significa acusador o calumniador). La jactancia demoníaca es propia de un perdedor obstinado. “La "mentalidad" demoníaca –dice Vaquié- debe dos rasgos esenciales a su naturaleza angélica: la obstinación y la lógica. Debemos esperar encontrar estos dos rasgos en los hábitos mentales de los humanos que se convierten en imitadores de los demonios. A todos aquellos a quienes Lucifer arrastre, los convertirá en hombres obstinados y razonadores”. En esto último vemos claramente representados a los fariseos, a los heresiarcas, a los modernistas, a los pseudo-profetas y pseudo-maestros, tanto los jerárquicos como los aprendices o los ubicados en los escondrijos de Internet o grupos pseudo-tradicionalistas.

XIII.-Finalicemos ya nuestro largo comentario. Notaba Monseñor Straubinger lo siguiente: “¿No es cierto que pensamos pocas veces en la realidad de este mundo de los malos espíritus, donde están nuestros más peligrosos enemigos?” (Coment. a Ef. 6,12). Es un hecho y lo dice la Sagrada Escritura que “el mundo entero está bajo el Maligno” (I Jn. V, 19). Por eso mismo exhortaba San Pablo: “Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las asechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que están en las alturas” (Ef 6,11-12). De allí la importancia de armarse con la Palabra de Dios y profundizar en ella. Y este es un motivo importante, explicado por J. Vaquié en dos pasajes de su valiosa obra:

“La Escritura contiene, no solamente la ciencia del bien, es decir la ciencia de Dios, sino también la ciencia del mal, es decir la ciencia del enemigo de Dios, que es también el enemigo del género humano. Y esta ciencia del mal nos es tan necesaria como la ciencia del bien puesto que ella nos enseña la naturaleza y las obras de los enemigos invisibles contra los cuales tenemos que combatir en el curso de nuestro peligroso camino sobre la tierra”.

“La Escritura, de la que se hacen eco los Padres, la Liturgia y el Magisterio, nos revela no solamente el Verbo Encarnado, sino también su adversario: revelación que nos es absolutamente indispensable. Y si quitáramos todo lo que concierne al diablo, estaríamos quitando la mitad de lo que contiene. Por eso sorprende la poca importancia que se da al "Adversario" en los discursos de la Iglesia conciliar. La presencia espiritual de los demonios en la tierra es lo que San Pablo llama el misterio de la iniquidad. Desde tiempos inmemoriales, ha planteado a la humanidad el terrible problema del mal. Este problema milenario ha sido el escollo para muchos filósofos y fundadores de religiones, que no han sabido resolverlo correctamente, privados como estaban de la verdadera y auténtica Revelación divina” (Ob. cit.)

Así pues, Nefarious nos recuerda algo en lo que no pensamos con frecuencia, seguramente por nuestra falta de conocimiento (y por lo tanto de amor) de la Sagrada Escritura. Es una película modesta y poderosa a la vez, que, como la primera versión de El exorcista, pero en mucha mayor medida, ha debido sortear mil y una perturbaciones y asechanzas diabólicas en su producción- señal inequívoca de que el maligno no estaba nada contento con este film (véase el anexo). Esperamos que la película haga todo el bien posible para que los católicos esclarecidos y despiertos en estos tiempos diabólicos que vivimos, redoblemos el buen combate de la Fe, por el Reinado de Cristo, y el triunfo del Corazón Inmaculado de María.

San Miguel Arcángel ¡defiéndenos en la batalla!

 

 

 

ANEXO

 

 

ENTREVISTA DE CATHOLIC WORLD REPORTS

El equipo de guionistas y directores de Chuck Konzelman y Cary Solomon (God's Not Dead, Do You Believe?, Unplanned) lanzaron su nueva película Nefarious el 14 de abril. Cuenta la historia de un recluso asesino en masa (Sean Patrick Flanery) que está programado morir por sus crímenes en la silla eléctrica, pero no antes de que un psiquiatra visitante (Jordan Belfi) determine si está cuerdo. El recluso está poseído por un demonio, Nefarious, quien le dice al psiquiatra que va a cometer tres asesinatos por su cuenta.

CWR habló con Cary Solomon y el P. Darrin Merlino, CMF, quien fue sacerdote y asesor teológico de la película (y también interpretó a un guardia de prisión en la película) sobre los desafíos que enfrentaron en la realización de Nefarious, la realidad de la actividad demoníaca y lo que aprendieron a través de la experiencia.

CWR: ¿Cómo se te ocurrió la idea de hacer la película Nefarious?

Cary Solomon: Chris Jones, un amigo que nos había producido una película, nos mostró A Nefarious Plot de Steve Deace. En él, un demonio habla de cómo destruyó América. Conocíamos a Steve y sabíamos que el libro sería una buena película. La historia de Steve no tenía historia ni estructura, solo un demonio despotricando, así que contactamos a Steve y le pedimos permiso para escribir una historia con un principio, un medio y un final, y un par de giros en el camino. Estuvo de acuerdo y comenzamos.

CWR: Gran parte de la película se centra en el diálogo entre Nefarious y el psiquiatra. ¿Cómo lo desarrollaste?

Cary Solomon: Chuck y yo no podemos atribuirnos el mérito de eso. Solo somos un par de tipos de Nueva Jersey; no hablamos así. Vemos la película y escuchamos el diálogo y nos sorprendemos. ¿Eso vino de nosotros? Creemos que vino del Espíritu Santo. Hicimos nuestra investigación, hablamos con el P. Darrin Merlino y el P. Carlos Martins, uno de los principales exorcistas del mundo.

También somos católicos devotos, católicos fanáticos. Amamos a Jesús y a la Virgen María. Chuck es católico desde la cuna y yo soy un converso. Hacemos lo que hacemos porque Jesús nos dice que lo hagamos. También sabemos cómo contar una historia y descifrar lo que un personaje podría decir en una escena.

En esta película, también queríamos abordar ciertos temas del día, como la secuencia del aborto. Fue una gran oportunidad para hacer una declaración allí. … También queríamos hacer una película que fuera entretenida. Nadie quiere ver una película que es un sermón.

CWR: Sean Patrick Flanery como Nefarious, el demonio, realmente hizo la película.

Cary Solomon: Habíamos trabajado con Sean hace unos veinte años, haciendo una película secular. Es un actor fenomenal, el mejor que he visto en mi vida. Probablemente sea mejor conocido por The Young Indiana Jones Chronicles y The Boondock Saints. Lo llamamos para que participara en la película y respondió: "Si tú lo escribes, me apunto".

Nuestro psiquiatra, Jordan Belfi, fue un hallazgo de última hora. Es inteligente, bien parecido y parece un psiquiatra. El Espíritu Santo nos dijo: “Ese es tu hombre”.

CWR: ¿Y Glenn Beck?

Cary Solomon: El Sr. Beck nos ayudó en nuestra película Unplanned. Nos demostró que tenía coraje, lo que yo admiraba. Es el hombre que dice ser, lo que me impresiona. Queríamos una personalidad de los medios, como Glenn Beck o Ben Shapiro, para entrevistar a nuestro psiquiatra. No pensamos que nadie del lado liberal quisiera hacerlo, y sabíamos que Steve Deace trabaja en The Blaze, así que Steve le preguntó al Sr. Beck y dijo que sí. Glenn Beck estuvo increíble; hizo su escena en una o dos tomas.

CWR: Padre Merlino, ¿cómo se involucró con esta película?

Padre Darrin Merlino: Soy amigo de Chuck y Cary desde hace más de una década. De hecho, fueron las primeras personas a las que entrevisté para mi programa, Hound of Heaven. Tuve una misa en la casa de mi madre en Huntington Beach para familiares y amigos, vinieron y me dijeron que estaban trabajando en el guión de Nefarious. Les dije que me gustaría leerlo y servir como consultor teológico.

Cuando llegó el momento de filmar la película, pedí hacer el papel del sacerdote, el P. Louis, pero me dijeron que no me veía bien. Me ofrecieron el papel de un extra en su lugar. También estaría disponible para celebrar la Misa, bendecir el escenario y orar con la gente.

CWR: ¿Experimentaste acoso demoníaco mientras hacías la película?

Cary Salomón: Sí. Desde Unplanned, ha sido una batalla. Esta película saca al diablo de la oscuridad a la luz; trabaja mejor cuando nadie cree en él. Tuvimos ocho o nueve accidentes automovilísticos en unos 13 días. Los autos quedaron destruidos, pero los conductores y pasajeros resultaron ilesos. El edificio en el que filmamos nuestras escenas sobre el diablo gimió debido a una de las peores tormentas de viento en la historia de Oklahoma. Pero, cada vez que deteníamos la filmación de la escena, el viento amainaba. Cuando comenzamos a filmar de nuevo, volvió. Nuestro equipo a menudo parecía no funcionar.

Tuvimos nuestro estreno con la asistencia de muchos nombres importantes, como Glenn Beck y el senador Ted Cruz, y las luces de la sala comenzaron a parpadear. El video que grabamos se corrompió. Padre Carlos Martins estaba allí y dijo: “Sé lo que es esto”. Toma su agua bendita y comienza a hacer el rito de exorcismo por un lugar que está poseído, rezando sus oraciones en latín. Detrás de él puede escuchar el canto demoníaco de una voz femenina. Llega a la parte de la oración que le ordena al demonio que se incline ante el gran y terrible nombre de Jesús, y el cántico se detiene, las luces comienzan a funcionar y el video ya no está corrupto.

Hay mucho más. Steve Deace contrajo una infección y casi muere. Chris Jones está poniendo a su hijo pequeño en un asiento para el automóvil y un SUV avanza a 45 mph y golpea el automóvil, esquivando por poco a Chris y su hijo. John Sullivan, nuestro encargado de marketing, sale de su auto y una mujer que pasaba se quedó dormida al volante y se estrelló contra el auto. Estaba bien, pero el coche estaba destrozado.

Newsweek nos llama para entrevistarnos sobre la película y, a los 45 minutos de la entrevista, nuestro entrevistador se disculpa y dice: “Lo siento, pero se me acabó la batería. ¿Podemos volver a hacer la entrevista? Vuelve a grabar la entrevista, pero vuelve a llamar más tarde y dice: "Lo siento, pero la cinta está en blanco". Nos envía por correo electrónico algunas preguntas a las que respondemos por escrito. Intentamos enviar nuestras respuestas por correo electrónico, pero el correo electrónico no funciona. Podemos enviar correos electrónicos a otras personas, pero no a Newsweek. Sin embargo, nos pusimos listos y oramos a Jesús, la Santísima Virgen, San José y San Miguel y de repente el correo electrónico pasó.

En un momento, nueve de nuestro personal clave de 15 contraen COVID; Estuve en el hospital durante ocho días. Luego, tres días después de filmar, fuimos golpeados por una huelga sindical, no se tomó ninguna votación de huelga ni se enumeraron las quejas, solo una huelga. Luego intentaron que el gobierno federal cerrara nuestra producción con una orden judicial. Fuimos a la corte y ganamos en 29 de 30 cargos. Estamos apelando el cargo final.

Podría continuar durante una hora sobre todo el acoso demoníaco que hemos tenido. Cuando hagamos el lanzamiento en DVD de la película, en los materiales adicionales, hablaremos de esto. Experimentamos interferencia demoníaca en Unplanned, pero no fue nada como esto. Si no crees en el diablo, declárale la guerra y averigua qué pasa. Pero el Señor nos dijo que nos pusiéramos su armadura y él está con nosotros; Quiero que hagas esto.

Padre Darrin Merlino: ¡El diablo trató de sacarme! Tuve apendicitis durante el rodaje en Oklahoma, y cuando fui a operarme, se me reventó el apéndice. El médico dijo que si hubiera esperado otra hora podría haber muerto. Dios realmente me protegió; sucedió en la Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, así que también creo que la Santísima Madre me cubrió las espaldas.

Además, cuando estábamos filmando la escena en la que el diablo comparte su oscuro evangelio, Oklahoma tuvo la tormenta de viento más sostenida de la historia. Cada vez que el director gritaba acción, el viento soplaba con tanta fuerza que el metal del techo se doblaba. Sonaba como si el Titanic se partiera por la mitad. Entonces el director gritaba "corten" y el viento se calmaba. Fue así todo el día durante 12 horas.

Pero lo más sorprendente para mí sucedió una noche cuando di misa en un Airbnb en el que nos alojamos. Para empezar, era diciembre y la casa estaba decorada para Navidad. Cuando entramos en la casa por la noche, todas las decoraciones de temática religiosa habían sido tiradas y dañadas. Las decoraciones seculares estaban intactas.

Coloqué una mesa con mantel y corporal para la misa. Salí de la habitación y regresé, y descubrí que una entidad había orinado en la parte superior derecha e inferior izquierda del cabo, y defecado en el lugar exacto donde yo habría puesto la hostia. Era como si el diablo hubiera marcado el lugar… No había ninguna persona o animal en la habitación que pudiera haberlo hecho. Fue el día más loco de todo el rodaje, y el más atacado demoníacamente que he tenido.

CWR: ¿Qué impacto tuvo en su fe participar en esta película?

Padre Darrin Merlino: Nunca antes había visto a Dios y al diablo “jugar al tenis” de esta manera. El diablo no quería que esta película sucediera. La cantidad de energía sobrenatural que gastó tratando de detener la película fue bastante notable.

CWR: ¿Qué reacción ha tenido la película?

Cary Solomon: Tenemos un presupuesto de marketing muy pequeño, por lo que ha sido difícil sacar la película. Hemos trabajado con los medios católicos, nos hemos acercado a evangélicos y personalidades conservadoras, como Glenn Beck.

De los que han visto la película, 99 de cada 100 están aplastados, atónitos. Son conscientes del diablo en sus vidas y quieren liberarse de él. Las mujeres que han tenido abortos se arrepienten de su decisión y vienen al Señor. La gente vuelve a ver la película dos o tres veces y trae a su familia y amigos. Los sacerdotes me dicen que la película es espectacular, y los evangélicos dicen lo mismo. Y, esto es en una película en la que no hay espectáculo. Gran parte muestra a dos tipos hablando en una habitación.

Un chico de 16 años me dijo que era la mejor película que había visto. Está entusiasmado con su fe y dijo que eso lo hizo creer aún más en Dios. Esta es la generación a la que debemos llegar: hicimos el cartel como lo hicimos para atraer a los no creyentes de 15 a 25 años, que está obsesionada con lo oculto. Es por eso que el diablo está intentando tantas cosas para detener esta película.

Tienes que admitir que algo oscuro está sucediendo en el mundo como nunca antes. El mal se está volviendo loco. Pero hay un Dios misericordioso, cariñoso y compasivo que quiere que nos alejemos del mal.

Padre Darrin Merlino: Nosotros, los sacerdotes, somos muy críticos con las películas religiosas, pero puedo decir que mis compañeros sacerdotes con los que he hablado, así como los exorcistas, se han sorprendido de lo buena que es.

Puedes ver esta película dos o tres veces y no darte cuenta de todo. Es un clásico que puede ver una y otra vez y usarlo como base para la discusión sobre los males morales y sociales. Es una gran herramienta catequética. A pesar de sus momentos intensos, disfruté mucho la experiencia.

CWR: ¿Cuál es la mejor manera de ver la película y cómo puede la gente seguir tu trabajo?

Cary Solomon: Compruebe y vea dónde se está reproduciendo en una sala de cine en su área y vaya. Si quieres más películas como esta, por favor patrocina. Estará disponible para transmisión, y también saldremos en DVD. Para seguir nuestro trabajo, puede buscarnos en línea o visitar www.believeentertainment.com.

https://www.catholicworldreport.com/2023/04/27/if-you-dont-believe-in-the-devil-declare-war-on-him-and-find-out-what-happens/

 

NOTA DE AGENDA FÁTIMA:

Mientras estuvimos escribiendo el presente artículo, tuvimos inmensas dificultades en la conexión de Internet de nuestra laptop, no así en nuestro celular. Chequeado el sistema, no había ninguna explicación en relación a las fallas de señal. En los retoques finales para su publicación, Internet apenas si funcionaba durante uno o dos minutos, imposibilitando la publicación de la entrada, mientras que en el teléfono celular seguía funcionando sin problemas. Fue entonces que decidimos signar con agua bendita la computadora. En ese momento toda dificultad desapareció, la conexión se restableció plenamente y así pudimos publicar la entrada sobre “Nefarious”.

UN LIBRO PARA ESTE TIEMPO

  “Fátima y Rusia”, por Flavio Mateos. Disponible en todo el mundo a través de Amazon y Mercado Libre.   Tomo I - 438 páginas ·     ...