Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María
sábado, 28 de octubre de 2023
CORRIENDO HACIA LA CATÁSTROFE
Por PAUL CRAIG ROBERTS
El
régimen de Biden se niega a defender las fronteras estadounidenses, pero no
duda en apresurar a las fuerzas de trabajo de portaaviones y a la 101.ª
División Aerotransportada de Estados Unidos para defender las fronteras de
Israel. “Tenemos el respaldo de Israel”, proclama incesantemente el
Secretario de Estado judío de Estados Unidos. “Estados Unidos puede
permitirse dos guerras”, proclama la Secretaria del Tesoro judía de Estados
Unidos. Pero olvidémonos de proteger nuestra propia frontera y las cargas
que pesan sobre los contribuyentes estadounidenses.
Parece
que nuestro gobierno está capturado y arriesga nuestras vidas y nuestro
bienestar en interés de otro país.
Parece
que todos en Washington, republicanos y demócratas, especialmente los
republicanos, tienen una intensa fiebre de guerra. Mientras Washington
intensificó rápidamente el conflicto desplegando fuerzas militares
estadounidenses en la zona, el senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey
Graham, culpa de la escalada a Irán y lanza una amenaza: “si intensificas esta
guerra, iremos por ti”. Graham continúa con sus amenazas, en nuestro
nombre, a Irán diciendo que Estados Unidos “sacará a Irán del negocio
petrolero”. Al igual que Israel y los neoconservadores
judío-estadounidenses, el objetivo de Graham es la milicia libanesa, Hezbolá:
"Estoy preparado para utilizar la fuerza militar para destruir la fuente
de financiación de Hamás y Hezbolá".
Otro
republicano de la Cámara, este de Texas, el presidente del Comité de Asuntos
Exteriores de la Cámara, Michael McCaul, dice que está redactando una
legislación para autorizar el compromiso del ejército estadounidense en la
guerra de Israel contra Palestina.
Lo que
estamos presenciando son republicanos que son tan extremistas como
Hamás. ¿Es esta locura real, o es este espectáculo, con la financiación de
campañas políticas en mente, para el complejo militar/de seguridad
estadounidense, que se beneficiará enormemente si Estados Unidos “se permite
dos guerras”?
También
estamos siendo testigos del fracaso total del liderazgo occidental, no sólo en
Washington sino en todo el mundo occidental. En lugar de agravar la
situación enviando fuerzas militares, Washington debería haber utilizado sus
oficinas para calmar las cosas. ¿Por qué Washington no calmó la situación
en lugar de hacerla estallar?
Este
sitio web, https://www.moonofalabama.org/2023/10/us-deploys-large-force-eyes-on-syria.html ,
especula que las fuerzas estadounidenses que se acumulan en la zona de guerra
son una “flota de guerra”. cuyo propósito es lograr finalmente un cambio de
régimen en Siria y expulsar a los rusos en un acto de venganza por los rusos
que impidieron el derrocamiento del gobierno de Assad planeado por el
Presidente Obama.
Puedo
entender que los neoconservadores del régimen de Biden quieran continuar con su
política de limpieza de Oriente Medio para la expansión israelí, pero ¿qué
seguridad hay en asumir que Putin se escapará con el rabo entre las
piernas? Esto acabaría con Putin como líder del mundo disidente y
probablemente también acabaría con él dentro de Rusia. Una muestra de
cobardía rusa ciertamente provocaría una escalada de la participación de la
OTAN en Ucrania. Parece seguro que un ataque estadounidense a Siria
resultaría en un conflicto militar entre Estados Unidos y Rusia.
Los
israelíes han estado masacrando a los palestinos y robándose su país poco a
poco desde 1947, y nadie ha hecho nunca nada al respecto. La ONU aprueba
resoluciones, pero Estados Unidos las veta. Así que esta última vez Netanyahu
no espera oposición; de hecho, espera ayuda de Estados Unidos y su imperio en
la comisión de sus crímenes de guerra.
Para mí
está claro que la situación está plagada de errores de cálculo. Hezbollah
es rival para Israel. De hecho, la milicia ha derrotado dos veces al
alardeado ejército israelí y lo ha expulsado del Líbano a pesar del poder aéreo
de Israel. El ejército sirio está curtido en batalla tras luchar contra
los mercenarios que Washington envió para derrocar a Assad. Al igual que
Hezbolá y Hamás, Irán tiene fervor y una gran cantidad de misiles que pueden
alcanzar a Israel. Si, como se afirma, 5.000 misiles de Hamás derribaron
la Cúpula de Hierro de Israel, la Cúpula de Hierro no tiene ninguna posibilidad
contra 100.000 o 200.000 misiles.
Si el
ejército de Israel es enviado a Gaza, Hamás lo mantendrá allí, e Israel corre
el riesgo de ser invadido por Hezbolá, Siria, Irak e Irán si quisieran
participar. Ante la derrota de Israel, Washington comprometería sus
fuerzas con consecuencias catastróficas.
Estamos
experimentando una total falta de juicio por parte de Israel y Estados
Unidos. Se están ignorando los riesgos. Está empezando a parecerse al
Armagedón que describe el Apocalipsis.
El
problema para la humanidad es que ha desarrollado armas que son capaces de
destruir toda la vida, y estas armas están en manos de personas emocionales
incapaces de moderarse y razonar.
He
estado, y sigo estando, preocupado por el hecho de que el conflicto en Ucrania
se esté saliendo de control. La situación que se desarrolla en Oriente
Medio es más peligrosa. No parece haber un reconocimiento suficiente de
este peligro. La propaganda de guerra de los presstitutos es extrema y
ciega a la gente ante la realidad. Quienes están en el poder creen que
tienen el control, pero no es así.
Posiblemente
Rusia podría evitar un conflicto más amplio aumentando su presencia militar en
Siria, pero Putin no es proactivo.
Dime,
¿dónde están los líderes para evitar una catástrofe?
https://www.unz.com/proberts/rushing-into-catastrophe/
“LAUDATE DEUM”: UNA CITA EXTRAÑA
Ya hemos
destacado anteriormente la teología panteísta de Laudate Deum (en
continuidad con Laudato si’), así como la dogmatización de la causa
antropogénica del cambio climático. Este artículo busca resaltar brevemente la
cita de una autora extremadamente particular, en la nota a pie de página 41,
que arroja una sombra adicional sobre las fuentes de la nueva
"ecoteología".
El número
66 de la exhortación dice: "Dios nos ha unido a todas sus criaturas. Sin
embargo, el paradigma tecnocrático nos puede aislar del mundo que nos rodea, y
nos engaña haciéndonos olvidar que todo el mundo es una 'zona de
contacto'". La oscuridad del texto, que remite al panteísmo según el cual
"todo está conectado"[1], se ve agravada por la nota a pie de página
que remite a un libro de Donna J. Haraway: Cuando las especies se
encuentran.
¿Quién es
Donna J. Haraway?
Pocas
personas conocen a Donna J. Haraway, que saltó a la fama especialmente en los
años 1990. La escritora y filósofa es considerada la líder de una escuela de
pensamiento que se ha autodenominado "ciberfeminista",
"ecofeminista" o incluso "feminismo poshumano" o "post-generismo".
El sello
distintivo de su trabajo –un ataque mordaz al antropocentrismo– es extender la
teoría de género a las cuestiones tecnológicas (como la modificación del cuerpo
humano) y, más allá, al reino animal. Es zoóloga y filósofa, egresada de la
Universidad Yale, donde recibió un homenaje. Cabe mencionar que creció con una
madre católica y fue educada por religiosas en Colorado.
También
cabe mencionar que recibió una beca Fulbright –según algunos,
un sistema de cooptación de personas prometedoras de todo el mundo para
contribuir al progreso de la agenda del establishment angloamericano–
para viajar a París y estudiar filosofía de la evolución en la Fundación
Teilhard de Chardin.
El
ciberfeminismo
La
popularidad de la pensadora estadounidense comenzó en 1985, cuando publicó en
la Socialist Review su Manifiesto para Cyborgs:
ciencia, tecnología y feminismo socialista en la década de 1980, que más
tarde se convirtió simplemente en el Manifiesto Cyborg (publicado
en Francia en 2002).
Este es
un ensayo considerado un hito del nuevo feminismo, que en última instancia
niega la identidad de las mujeres y se opone al viejo feminismo. Haraway aboga
por superar los dualismos sociales y biológicos: critica la estructura binaria
de la cultura occidental que ha generado divisiones entre categorías como
masculino/femenino y natural/artificial.
Estos
dualismos, afirma Haraway, "han sido todos sistemáticos en las lógicas y
prácticas de dominación de las mujeres, las personas de color, la naturaleza,
los trabajadores, los animales… todos constituidos como otros". Se
introduce entonces el concepto de cyborg como una síntesis liberadora, una
entidad que representa una fusión de lo orgánico y lo tecnológico,
trascendiendo las distinciones tradicionales de género y naturaleza.
El cyborg
desafía la idea de una naturaleza humana inmutable, a medida que cada vez más
personas utilizan la tecnología para ampliar sus capacidades: prótesis, bypass,
aparatos auditivos e incluso dentaduras postizas pueden indicar que el
hombre-máquina ya es una realidad. El concepto de cyborg representa un rechazo
a las fronteras rígidas, particularmente aquellas que separan lo
"humano" de lo "animal" y lo "humano" de lo
"máquina".
"El
cyborg no sueña con una comunidad según el modelo de la familia orgánica, esta
vez sin el proyecto edípico. El cyborg no reconocería el Jardín del Edén; no
está hecho de barro y no puede soñar con volver al polvo", explica
el Manifiesto de Haraway.
Antiespecismo
y odio contra la natalidad
En sus
dos libros de la década de 1990, Primate Visions: Gender, Race, and
Nature in the World of Modern Science (1990, sin traducir) Simianas,
Cyborgs, and Women. The Reinvention of Nature (1991), Haraway retoma
la metáfora del cyborg para explicar cómo las contradicciones fundamentales de
la teoría y la identidad feministas deben unirse, en lugar de resolverse, de
una manera similar a la fusión de la máquina y el organismo en los cyborgs.
En este
texto, Haraway critica el capitalismo revelando cómo los hombres han explotado
el "trabajo reproductivo" de las mujeres para que no logren la
igualdad total en el mercado laboral. Por lo tanto, dar a luz a un hijo
representa una gran amenaza para la vida de una mujer profesional.
La
filósofa insistió en este punto en un texto más reciente titulado Making
kin, resultado de un grupo de trabajo con otras cinco feministas. La
esencia del argumento es que no debemos tener hijos –un acto contaminante que
genera otros problemas– sino reorganizarnos en un sentido "familiar"
a las personas que ya existen.
Algo
entre la retribalización de la sociedad y el intento de crear sustitutos de la
familia, como es el caso de quienes, en lugar de hijos, tienen perros y gatos o
incluso objetos. Este tema de los "compañeros animales" más allá de
las diferencias entre especies se repite en el mismo libro citado por el Papa.
Cthulhuceno
La
culminación del pensamiento de Haraway se encuentra en el libro Cthulhuceno de
2016. Para los no iniciados, Cthulhu es la monstruosa deidad
con tentáculos de las historias de terror de H.P. Lovecraft, que espera en el
abismo para regresar a la tierra a exterminar al hombre. Para Haraway, es
necesario atravesar esa fase (el Cthulhuceno) para salvarnos del
desastre del Antropoceno (es decir, literalmente, "la era del
hombre"), marcado por la superpoblación.
"¿Qué
pasará cuando la humanidad, habiendo alterado irremediablemente el equilibrio
del planeta Tierra, deje de ser el centro del mundo? Y en plena crisis
ecológica, ¿qué relaciones se pueden restablecer no solo entre los individuos
humanos, sino también entre todas las especies que habitan el planeta?"
La
respuesta, según Haraway, es implementar un pensamiento "expansivo"
en este planeta infectado, un cambio de paradigma en el que, como se explicó
anteriormente, en lugar de engendrar hijos, se crean "vínculos de parentesco"
a través de "decisiones íntimas y personales destinadas a crear vidas
florecientes y generosas sin traer niños al mundo".
Llegados
a este punto cabe preguntarse seriamente cómo un autor así puede ser
considerado un punto de referencia para la exhortación apostólica. De hecho, es
una de los tres únicos autores citados, excluyendo al Papa Francisco (o los
diversos sínodos que se hacen eco de sus pensamientos), Pablo VI y las Naciones
Unidas.
Parece
obvio que tal "magisterio" ya no tiene ningún vínculo con la
Tradición y persigue un objetivo totalmente ajeno al cristianismo, llevando el
modernismo a sus consecuencias más verdaderas y profundas: la asunción
total del pensamiento dominante en el mundo, incluso el más abiertamente
anticristiano.
[1] Instrumentum
laboris del Sínodo para la Amazonía, n. 25: "La vida de las
comunidades amazónicas que aún no han sido influenciadas por la civilización
occidental se refleja en las creencias y rituales sobre la acción de los
espíritus, de la divinidad –llamada de tantas maneras– con y en la tierra, con
y en relación con la naturaleza". Esta cosmovisión se encuentra en el
"mantra" (sic) de Francisco: "todo está vinculado". Si esta
no es la expresión de un tipo de panteísmo modernista, o incluso directamente
pagano, ¿cómo podemos llamarlo?
Fuentes:
Laudate Deum/Haraway – FSSPX.Actualités
Imagen: Rusten Hogness, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
https://fsspx.news/es/news-events/news/%E2%80%9Claudate-deum%E2%80%9D-una-cita-extra%C3%B1a-86479
Más sobre esa vieja demente:
jueves, 26 de octubre de 2023
LA SÍNTESIS DE TODO EL EVANGELIO
“Ha mirado la humillación de su esclava. . . Ha hecho en mí grandes cosas".
(Luc.
1, 48-49).
“Si María
Santísima no nos hubiera dejado más que esta enseñanza, nos habría indicado ya
en esas palabras la síntesis de todo el Evangelio. Con una sola cosa no
transige nunca Dios, con la soberbia, y nunca resiste a la pequeñez reconocida
y confesada”.
Mons.
Juan Straubinger
(Visto en
https://www.facebook.com/PocoYCatolico)
EL ETERNO MENDIGO
“No me
enseña la Escritura a ser capitalista; debo ser el eterno mendigo. En esto se
complace Dios, cuando ve la nada de su creatura: He aquí la esclava del Señor.
(Luc. I, 48). Nuestro trato con Dios es como una sociedad. Yo pongo lo malo y
lo poco o nada, y el capitalista, Dios, pone todo lo que falta, es decir, casi
todo Y se siente feliz de hacerlo así y premia luego los mismos dones y gracias
que El me ha concedido si los recibo. Sólo me pide que los reciba…como un niño
y los agradezca y pida siempre mayores dones y mayores gracias. Da según la
confianza que se pone en su bondad”.
SANTA JUANA DE ARCO HOMENAJEADA EN RUSIA
Estatua de Santa Juana de Arco en San Petersburgo
por ANNE
BRASSIÉ
El gran
escultor ucraniano-ruso Boris Lejeune, residente en Francia, creó la primera
estatua de Juana de Arco para Notre Dame de Bermont, la ermita donde Juana
escuchó sus voces, cerca de Domrémy. El príncipe Sixto-Enrique Borbon-Parma le
dio la idea de ofrecer otra estatua de Juana a su madre patria, en San
Petersburgo, donde el escultor había estudiado arte. Este regalo fue aceptado
de buen grado por todas las autoridades rusas. Juana de Arco es conocida y
amada en Rusia. Estaba previsto inaugurar la estatua en mayo de 2020 para
conmemorar el centenario de su canonización, pero el cierre de las fronteras
impidió cualquier viaje.
El 13 de octubre, aniversario de la última
aparición en Fátima, Boris Lejeune reunió a algunos de los mecenas de la
estatua, que le acompañaron para su bendición por un sacerdote
ortodoxo y el padre Argouarc'h, sucesor del fundador del pueblo de Riaumont y
del Instituto Sainte Croix de Riaumont.
A
continuación tuvo lugar un simposio en el que se demostró hasta qué punto Juana
está presente en la música y la literatura rusas. Como escribió Boris Lejeune,
Juana cumple este año 600 años, las guerras empiezan y las guerras acaban.
Juana es intemporal. A continuación reproducimos un breve discurso pronunciado
en el simposio.
Como hija
menor de Francia, hija mayor de la Iglesia, Juana tenía el deber de venir a
Rusia, a la Santa Rusia. ¡Asombrosa fraternidad! Nuestros dos pueblos son hijos
del Cielo.
Gracias a
Boris Lejeune por crear esta hermosa obra y gracias al Ayuntamiento de San
Petersburgo por acogerla.
¿Por qué
la figura de Juana trasciende siglos y fronteras?
Porque
necesitamos comprender la larga memoria de los pueblos, una memoria que abarca
siglos y siglos.
Porque,
creo, el gesto de Juana responde a las exigencias profundas de todos los
pueblos, una exigencia de paz -la guerra asolaba Francia, el pueblo ruso está
amenazado en sus fronteras-.
Una
exigencia de independencia. Juana ya no soportaba a los ingleses en suelo
francés. Le gustaban los ingleses en casa. Algunas personas tienen la
desafortunada tendencia de querer acampar en casas ajenas. Napoleón y sus
grognards pagaron caro este impulso. Las personas, como las plantas, pertenecen
a una tierra determinada. Las personas no pueden ser deportadas sin correr
graves riesgos. El exilio es un sufrimiento inconmensurable.
Ningún
hombre puede crecer sin amar a su madre, ninguna mujer sin amar a su padre.
Desde el principio del mundo, la patria ha civilizado a la humanidad. La patria
se ha convertido en el conjunto de familias que forman un pueblo.
Una
exigencia religiosa, una exigencia de relación con Dios. Desde Clodoveo,
Clotilde y el obispo san Rémi, desde san Vladimir en Rusia, nuestros pueblos se
han vuelto hacia Dios. Él les dio sus tablas de la Ley para vivir en armonía.
Quienes no las respetan, se exponen a un sufrimiento infinito.
Un
sacrificio que sólo los santos y los soldados pueden hacer. Al dar su vida a Dios
y a su patria, en un momento en que algunos querrían eliminar a Dios y a la
patria de la tierra, Juana de Arco dio testimonio de su compromiso con la
eternidad.
Por
último, quisiera citar el estribillo de la célebre Cantate à l’étendard, que se
canta en Orleans desde 1899:
Estandarte
de la liberación,
A la
victoria condujo a nuestros antepasados,
Predica
esperanza a sus hijos,
Hijos de
estos valientes, cantemos como ellos,
Hijos de
estos valientes, cantemos como ellos,
Cantemos
como ellos,
Larga
vida a Juana,
Viva
Francia y Rusia
Anne
Brassié
https://www.medias-presse.info/ste-jeanne-darc-a-lhonneur-en-russie/181466/
¿Y SI PRUEBA A HACER LO QUE PIDIÓ LA VIRGEN DE FÁTIMA?
“¡DETÉNGANSE!”: EL PAPA FRANCISCO PIDE EL FIN DE
TODAS LAS GUERRAS EN EL MUNDO
El Pontífice, que
se refirió al conflicto entre Israel y el grupo terrorista Hamas, y a la invasión
a Ucrania, también pidió la liberación de los rehenes israelíes y la entrada de
ayuda humanitaria a Gaza
"Hermanos, basta", dijo el líder católico
y pidió la liberación de los rehenes en Gaza. El papa Francisco
pidió este domingo el fin del conflicto entre Hamas e Israel, expresó
su temor de que la guerra pueda escalar e instó a que se permita la entrada de más
ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.
“La guerra, toda
guerra en el mundo – pienso también en la martirizada Ucrania –, es siempre una
derrota, una destrucción de la fraternidad humana, hermanos ¡deténganse!
¡deténganse!”, afirmó el papa argentino ante los
fieles congregados en la Plaza de San Pedro para la plegaria del Ángelus.
El pontífice de 86
años reiteró su pedido para que se permita la entrada de ayuda
humanitaria en Gaza y para la liberación de los rehenes capturados
desde el 7 de octubre cuando comandos del grupo islamista palestino Hamás
irrumpieron en territorio israelí y dejaron más de 1.400 muertos, en su mayoría
civiles.
Según las
autoridades israelíes, más de 1.400 personas murieron en Israel desde
el 7 de octubre, la mayoría civiles que fueron baleados, quemados vivos o
mutilados ese mismo días por los combatientes de Hamas.
Habla Nuestra Señora en Fátima:
13 de mayo de 1917: Rezad el tercio
[o corona del Rosario] todos los días a fin de obtener la paz para el mundo y
el fin de la guerra…
13 de julio de 1917: Quiero que vengan aquí el día 13 del mes que viene,
que continúen rezando el rosario todos los días, en honor de Nuestra Señora del
Rosario, para obtener la paz del mundo y el fin de la guerra, porque SOLO ELLA
OS PUEDE AYUDAR.
Visteis el infierno, a donde van las almas de los
pobres pecadores; para salvarlas, DIOS QUIERE ESTABLECER EN EL MUNDO LA
DEVOCIÓN A MI INMACULADO CORAZÓN. Si hacen lo que yo os diga, se salvarán
muchas almas y tendrán paz. La guerra va a acabar. Pero, si no dejan de ofender
a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche
iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de
que va a castigar al mundo de sus crímenes, por medio de la guerra, de hambre y
de persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre.
Para impedirla vendré a pedir la consagración de
Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora en los primeros sábados.
Si atienden mis peticiones, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá
sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los
buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias
naciones serán aniquiladas. POR FIN MI INMACULADO CORAZÓN TRIUNFARÁ. EL SANTO
PADRE ME CONSAGRARÁ A RUSIA, QUE SE CONVERTIRÁ, Y SERÁ CONCEDIDO AL MUNDO ALGÚN
TIEMPO DE PAZ. En Portugal se conservará siempre el dogma de la Fe.
LAS DOS ESTRATAGEMAS DE BERGOGLIO (PARA LA CONTRA-IGLESIA)
1) EXHIBICIONISMO
CHOCANTE
Como torpe
demagogo que es, Bergoglio no puede dejar de mostrarse públicamente cada vez
que se le brinda la ocasión, por más escándalo que provoque, asunto que le importa
un pito, habida cuenta de su conciencia laxa.
Así se explica que
reciba en audiencia a depravados sexuales, abortistas y cuanto resentido
zurdi-progresista merodee por Santa Marta. Es el reciente caso
de la monja Jeannine Gramick-acompañada de sus secuaces de New Ways Ministry- y
de Whoopi Golberg, ambas abiertas defensoras del vicio nefando (la última
también lo es del aborto).
2) LENGUAJE
SIBILINO
Ante una pregunta
sobre el desarrollo del Sínodo, Bergoglio contestó, evocó: “Desde los inicios
del Concilio Vaticano II, Juan XXIII tuvo una percepción muy clara: la Iglesia
tenía que cambiar. Pablo VI coincidió y continuó, al igual que los Papas que
los sucedieron. No se trata solamente de cambiar de moda, se trata
de un cambio de crecimiento y en favor de la dignidad de las personas. Y ahí
está la progresión teológica, de la teología moral y todas las ciencias
eclesiásticas, incluso la interpretación de las escrituras, que han ido
progresando de acuerdo al sentir de la Iglesia. Siempre en armonía”.
Hablando en
criollo, esa “progresión” no conduce más que a la supresión del dogma y de la
enseñanza moral de la Iglesia.
FUENTE:
https://catapulta.com.ar/?p=2782
GEORGE FLOYD SE SUICIDÓ
Por PAUL CRAIG ROBERTS
Si
recuerdan, hace 3 años y 5 meses nos dijeron repetidamente que el oficial de
policía blanco de Minneapolis, Derick Chauvin, asesinó al drogadicto negro George
Floyd sosteniéndolo en el suelo con su rodilla sobre el cuello de Floyd
mientras Floyd gritaba "No puedo respirar".
La
“evidencia” era un video tomado a distancia por una joven negra que era
engañoso porque sufría una distorsión de la perspectiva de la cámara, como
explicaron los expertos en ese momento, pero fue ignorado en la histeria
mediática centrada en el oficial de policía. Además, las quejas de Floyd
de que no podía respirar comenzaron cuando estaba sentado en la
patrulla. Como mostraron los videos policiales de cerca, la rodilla de
Chauvin estaba sobre el hombro de Floyd, la técnica aprobada. Chauvin
estaba sujetando a Floyd porque se dio cuenta de que tenía un estuche de
fentanilo en sus manos, había llamado a los médicos y estaba sujetando a Floyd
para que no se agitara y gastara el poco oxígeno que estaba recibiendo. El
fentanilo mata, si mi recuerdo de mi investigación es confiable, al privar a
las células sanguíneas del transporte de oxígeno.
Informé
estos hechos en ese momento y cité la evidencia, incluido el informe del
forense, de que la sangre de Floyd contenía una dosis múltiplo de la dosis
fatal de fentanilo. Pero la narrativa falsa de los medios no tuvo oídos
para la verdad.
Chauvin
fue condenado por los medios mucho antes de su juicio y ningún jurado iba a ir
en contra de una opinión nacional sólida. Los miembros del jurado sabían
que serían denunciados en los medios y por los políticos y que tendrían a Black
Lives Matter y Antifa en sus jardines. En consecuencia, policías inocentes
fueron condenados por un crimen que no ocurrió. La turba ignorante y los
medios corruptos triunfaron sobre la justicia.
Cuando
era joven, la condena de los medios de comunicación antes del juicio y un
veredicto de culpabilidad significaban que el caso era desestimado porque el
jurado era parcial.
Tucker
Carlson informó recientemente los hechos en los primeros 3 minutos y 30 segundos
de este video:
https://www.youtube.com/watch?v=vgXuprXyPg0 .
Lo que
volvió a sacar a la luz los hechos es una demanda interpuesta por un fiscal
contra su jefe en la que una declaración bajo juramento reveló la conversación
entre el fiscal y el asesor médico del condado, quien le dijo “que no había
hallazgos médicos que demostraran lesión alguna en las estructuras vitales del
cuello del señor Floyd. No había indicios médicos de asfixia o
estrangulamiento”.
Conocemos
los hechos, dice Tucker, pero ¿qué podemos hacer al
respecto? Aparentemente nada. Floyd, un drogadicto que se suicidó, ha
sido convertido en mártir. Hay monumentos a él. Los contribuyentes
entregaron 27 millones de dólares de su dinero a la familia de Floyd. Esta
es otra mentira escrita en piedra. Y policías inocentes se pudren en
prisión.
Así es
Estados Unidos hoy. Sea un americano orgulloso.
https://www.unz.com/proberts/george-floyd-killed-himself/
jueves, 19 de octubre de 2023
LAUDATE DEUM O EL NUEVO DOGMA CLIMÁTICO
Por FERNANDO DEL PINO CALVO-SOTELO
Tras
quince años estudiando y escribiendo sobre el cambio climático (antes,
calentamiento global), he llegado a varias conclusiones. Primero, la ciencia
actual no es aún capaz de comprender los entresijos del clima, un sistema
multifactorial, no lineal, complejo y caótico, por lo que la demonización del
CO2 y las afirmaciones y atribuciones rotundas no son más que
propaganda pseudocientífica. Segundo, económicamente estamos ante la mayor
estafa de la Historia y, políticamente, ante un intento de subvertir el orden
político-económico occidental mediante el miedo a unos apocalipsis inventados.
Tercero, más allá de esta agenda de poder subyace una ideología anti humanista
y ferozmente anticristiana. De ahí mi pesar al leer la exhortación
apostólica Laudate Deum del papa Francisco sobre una “crisis
climática” completamente inexistente donde se asegura que “ya no se puede dudar
del origen humano del cambio climático” (n.11). ¿Qué es este documento
magisterial de la Iglesia Católica, a la que pertenezco?
Laudate
Deum es
un breve texto complementario de la encíclica Laudato Si, publicada
en 2015, sobre la que escribí un capítulo en el libro-comentario de la
Biblioteca de Autores Cristianos en el que participaron varios cardenales
(entre ellos, Müller), obispos y sacerdotes[1].
En aquel capítulo, que titulé La Sombra de Galileo por razones obvias, no
oculté mi inquietud por varios aspectos de la encíclica. Pues bien, si Laudato
Si me produjo una viva inquietud, la lectura de Laudate
Deum me ha causado una gran alarma.
La
exhortación prácticamente no habla de Dios: de 73 puntos, sólo se le menciona
en siete, y las escasas cinco citas bíblicas parecen introducidas con calzador.
De hecho, podría decirse que se trata de una exhortación política más que
apostólica, con un lenguaje más próximo a un informe de la ONU que a un
documento magisterial de la Iglesia. Asimismo, de las 44 citas a pie de página,
27 corresponden al papa Francisco citándose a sí mismo y 9 a fuentes
científicas, casi todas de la agencia climática de la ONU (IPCC). De hecho, más
allá de una referencia a un discurso de Pablo VI sacado de contexto, no hay
citas de Magisterio precedente.
Finalmente,
se trata de un texto repleto de discutibles detalles técnicos que toma partido
en controversias científicas, repite de forma acrítica los eslóganes y letanías
catastrofistas de los profetas de calamidades y puede generar confusión sobre
el papel relativo del ser humano en la Creación. Por ello, como hijo de la
Iglesia, con lealtad filial y, por eso precisamente, con obediencia a la
verdad, me siento obligado a realizar una serie de consideraciones.
Cuestionables
afirmaciones científicas
Laudato Si
afirmaba que “sobre muchas cuestiones concretas la Iglesia no tiene por qué
proponer una palabra definitiva” (LS 61) ni “definir las cuestiones
científicas” (LS 188). En efecto, la Revelación divina “no implica en sí misma
una teoría científica particular, [puesto que] la asistencia del Espíritu Santo
en ningún caso se presta a garantizar explicaciones relativas a la constitución
física de la realidad”[2] .
Por eso, “la Iglesia, con su doctrina social, no entra en cuestiones técnicas”[3].
Entonces, ¿cómo puede afirmar categóricamente Laudate Deum que
“ya no se puede dudar del origen humano del cambio climático” (n.11)?
En
efecto, la primera parte de la exhortación (n.1-19) realiza un elevado número
de rotundas afirmaciones asumiendo un grado de certeza que no tienen ni los
propios científicos. Por ejemplo, cuando dice que “sabemos” que cada vez que
aumente la temperatura en 0,5°C aumentarán ciertos fenómenos extremos (n.5), da
categoría de certeza a meras predicciones de modelos de ordenador que tienen un
pobre historial de predicción y no están soportadas por la evidencia empírica.
Además,
la exhortación se basa casi únicamente en el IPCC de la ONU, “una de las
mayores fuentes de desinformación” de la “pseudociencia” del cambio climático,
en palabras del Premio Nobel de Física del 2022, John Clauser[4].
Como he explicado en otros lugares, esta institución es uno de los principales
símbolos de la corrupción de la ciencia, dominada por una agenda de poder
globalista que tanto Laudato Si como su continuación parecen
ignorar.
Laudate
Deum trata
de la “crisis climática” dando por sentado que tal cosa existe. Sin embargo,
más de 1.800 científicos (entre ellos dos premios Nobel de Física) se han unido
a la Declaración del Clima Mundial, que niega la existencia de ninguna
emergencia climática y denuncia la evidente injerencia de la política en la
ciencia del clima[5] a
la vez que reconoce las enormes limitaciones de los imprecisos modelos de
predicción en los que se basan las predicciones climáticas, en abierto
contraste con la credulidad de Laudate Deum.
Por otro
lado, al contrastar una “abrumadora mayoría” de científicos con el “ínfimo porcentaje
de ellos que intenta negar esta evidencia” (¿desde cuándo la ciencia o la
verdad se decide por mayoría?) la exhortación toma partido despreciando a los
que cuestionan “la evidencia” (n.13). Idéntica actitud adoptó la Academia
Pontificia de Ciencias cuando se negó a escuchar a la multitud de científicos
escépticos antes de Laudato Si[6] a
pesar de que la propia encíclica defendía que “la Iglesia debe escuchar y
promover un debate honesto entre los científicos, respetando la diversidad de
opiniones” (LS 61). No lo ha hecho. Claro está, la propia Laudato Si se
contradecía al acusar de actitudes obstruccionistas a los que “niegan el
problema” (LS 14).
Laudate
Deum utiliza
asimismo un lenguaje alarmista y sensacionalista extraño al rigor y serenidad
al que nos tiene acostumbrado el Magisterio. Así, afirma que el mundo “se va
desmoronando y quizá acercándose a un punto de quiebre” (n.2) y que “la
posibilidad de llegar a un punto crítico es real (…). De allí no se regresa”
(n.17). Sin embargo, incluso científicos alejados de toda sospecha reconocen
que este supuesto punto de no retorno (tipping point) es especulativo o
no existe[7].
En realidad, se trata de un arma propagandística destinada a generar un
sentimiento de urgencia en la toma de medidas políticas. De hecho, dicho punto
“de no retorno” se va retrasando conforme las fechas pasan y el apocalipsis no
llega.
La
exhortación afirma que “los signos de cambio climático están ahí” y que “nadie
puede ignorar que en los últimos años hemos sido testigos de fenómenos
extremos” (n. 5). Sin embargo, no podemos notar los signos de un cambio
climático, que sigue escalas de tiempo de siglos o milenios, por lo que es
inentendible que afirme que “basta una sola generación” (n.6) para constatar
dichos cambios o considere “períodos largos” a “décadas” (n.8).
Así, Laudate
Deum defiende que el aumento del nivel del mar “puede ser fácilmente
percibido por una persona a lo largo de su vida, y probablemente en pocos años
muchas poblaciones deberán trasladar sus hogares” (n.6). En realidad, desde el
mínimo de la última glaciación hace 20.000 años, el nivel de los mares ha
aumentado cerca de 120 metros, pero en las últimas décadas aumenta entre 1-2 mm
por año (según los mareógrafos) y unos 3mm al año (según los satélites)[8].
En cualquier caso, el propio IPCC estima un rango inferior de crecimiento de 10
cm de aquí al 2050 y un aumento “más incierto” para después[9],
cifras irrisorias que no llevarán a nadie a trasladar sus hogares “en los
próximos años”. Baste recordar que la primera predicción de que los mares iban
a cubrir las Islas Maldivas data de 1988 y daba un plazo de 30 años para su
desaparición bajo las aguas[10].
El plazo se cumplió; la predicción, no. Quizá por ello los grandes promotores
de la ideología del cambio climático (Obama, etc.) han adquirido mansiones al
borde mismo del mar.
En
segundo lugar, tampoco han aumentado sensiblemente los fenómenos extremos. En
su Quinto Informe (AR5) el propio IPCC reconocía que “no hay una tendencia
significativa de la frecuencia de huracanes en el último siglo (…), ni
evidencia respecto al signo de la tendencia de las inundaciones a nivel global
(…), ni suficiente evidencia respecto a la tendencia observada en sequías a
nivel global desde mediados del s. XX”[11].
Las series históricas avalan estas afirmaciones[12].
En su último informe (AR6), el IPCC ha intentado acentuar su alarmismo, pero
sigue manteniendo, por ejemplo, su “baja confianza” en la atribución de sequías
a la acción humana en la inmensa mayoría de las regiones del globo citando
estudios que “muestran su desacuerdo con la atribución antrópica” de las mismas[13],
al contrario de lo que hace Laudate Deum repetidas veces.
Esta
exhortación menciona el típico alarmismo del “derretimiento de los polos”
(n.16) aludiendo a un posible escenario de “total” derretimiento del hielo de
Groenlandia y de buena parte de la Antártida (n.5), aunque el propio párrafo
del IPCC que cita Laudate Deum otorga a este escenario una
“evidencia limitada” (el grado más bajo de evidencia), dato que la exhortación
omite. En realidad, el hielo de Groenlandia (10% del total del planeta) es hoy
superior a la media histórica[14] y
parece que su ligera disminución en la década anterior se habría debido a
causas naturales[15].
El hielo continental de la Antártida, reservorio del 90% del hielo del planeta,
se mantiene bastante estable[16] al
igual que el hielo flotante que rodea el continente antártico[17],
que, tras su máximo de los últimos 40 años alcanzado en 2014, es hoy similar al
que había en 1966[18].
La NASA estima que, como mucho, la Antártida está perdiendo un 0,0005% de hielo
cada año[19] con
lo que tardaría unos 200.000 años en derretirse, aunque con una temperatura
media de -57°C y sin haber sufrido calentamiento alguno en los últimos 70 años[20] dudo
que tengamos que preocuparnos. Finalmente, el hielo del Ártico supone menos de
una milésima parte del hielo del planeta y además flota, por lo que su
derretimiento no afectaría al nivel de los mares (principio de Arquímedes),
mientras los glaciares, mencionados dos veces en esta exhortación, sólo suponen
cuatro milésimas del hielo del planeta.
La
exigencia de rigor del Magisterio
El rigor
exigible a un documento magisterial no resulta compatible con afirmaciones
imprecisas y carentes de toda evidencia factual. Es el caso de Laudate
Deum cuando defiende que “millones de personas pierden su empleo
debido al cambio climático” y que “el aumento del nivel del mar, las sequías y
muchos otros fenómenos han dejado a mucha gente a la deriva” (n.10). En sentido
opuesto, y sin aportar ningún dato, el documento defiende que la transición
hacia formas renovables de energía es capaz de generar “innumerables puestos de
trabajo”. Más bien ocurrirá lo contrario, pues las energías renovables son ineficientes,
caras e intermitentes y encarecen enormemente la factura eléctrica al exigir
una duplicación del sistema de generación con fuentes térmicas tradicionales
para suplir las horas del día en que no sopla el viento y no luce el sol.
Aunque no
deje de causar perplejidad la naturaleza político-científica de Laudate
Deum, la misma forma atropellada de dar datos apunta a que este documento
se ha realizado con precipitación y sin las debidas correcciones, probablemente
por querer adelantarse a la próxima cumbre climática (COP 28) en noviembre. No
sería la primera vez, pues el momento elegido para publicar Laudato Si fue
pocos meses antes de la Cumbre del Clima de París.
Por
ejemplo, Laudate Deum afirma que “la concentración de gases
invernadero (…) se mantuvo estable hasta el s. XIX, por debajo de las 300 ppm”
(n.11). No se trata de los gases invernadero en general, sino sólo del CO2 (el
mayor gas de efecto invernadero, con gran diferencia, es el vapor de agua). En
cuanto a su estabilidad, en los últimos 800.000 años y hasta 1960 osciló
aproximadamente entre 180 y 300 ppm. Hoy es de alrededor de 400 ppm o sólo el
0,04% de la atmósfera (por eso se denomina gas residual), pero hace 500
millones de años se estima que era hasta 20 veces superior al nivel de hoy[21].
Otro ejemplo es que, tras afirmar que el calentamiento en el último medio siglo
ha sido de 0,15 grados centígrados por década (¿cómo van a
notarse lo cambios en una generación?), dice que “a este ritmo” en posible que
en diez años suba 0,4 grados centígrados más (n.12). Asimismo, la afirmación de
que las erupciones volcánicas suelen provocar calentamiento (n.14) resulta
chocante, pues suelen provocar un enfriamiento de la atmósfera,[22] como
lo es la acientífica alusión a “poblaciones arrasadas por maremotos” también
causados, según Laudate Deum, por el calentamiento global y no por
el movimiento de placas tectónicas (n.7).
Finalmente,
la exhortación también alerta sobre “la deforestación en las selvas tropicales”
(n.17) a pesar de que los datos desmienten todo alarmismo. La masa forestal del
planeta parece haber aumentado en los últimos 40 años[23] en
parte gracias al aumento de CO2, alimento por antonomasia de plantas
y árboles, fuente de vida en el planeta que, lamentablemente, Laudate
Deum (como hiciera Laudato Si) tilda de contaminante
(n.9). El CO2, ¿contaminante? Esto es, en palabras de un científico,
“un abuso del lenguaje, de la lógica y de la ciencia”.[24] En
cuanto a los bosques “tropicales”, la deforestación es inferior al 0,5% anual[25] y
en parte se debe al loable objetivo de abrir espacios para la agricultura.
El
paradigma tecnocrático y la política en Laudate Deum
Tras los
primeros 19 puntos realizando alarmistas afirmaciones que se limitan a hacer
eco de la agenda climática de la ONU, la mayor parte de Laudate Deum (n.20–60)
habla de política en dos partes diferentes.
La
primera (n.20–33) menciona lo que la exhortación, en línea con Laudato
Si, denomina “paradigma tecnocrático”, y previene acertadamente del peligro
de un ser humano convertido en dios y ensoberbecido por su poder. Esta
necesaria llamada de atención, sin embargo, queda eclipsada por su dificultad
para comprender que precisamente el mayor exponente del paradigma tecnocrático
lo tenemos en el IPCC de la ONU, en la Agenda 2030 y en las ateas élites
globalistas de Davos. Cabe preguntarse a quién se refiere la exhortación cuando
habla de “grandes poderes económicos” o de las “élites del poder”, si no son
ésas.
En este
sentido, creo que debería ser objeto de reflexión el paralelismo de ciertas
posturas con la de personajes como Alexander King, fundador del Club de Roma y
gran antinatalista del s. XX, cuando escribía que “el enemigo común de la
humanidad es el hombre”, añadiendo: “Al buscar un nuevo enemigo que nos una
hemos encontrado que la idea de la amenaza del calentamiento global (…)
encajaría perfectamente” [26].
Lo mismo podría decirse de Maurice Strong, millonario canadiense y secretario
general de la Conferencia de la ONU para el Medioambiente y Desarrollo en 1991,
cuando afirmaba que “los actuales estilos de vida y los modelos de consumo de
la clase media – incluyendo el elevado consumo de carne, el uso de combustibles
fósiles, etc. – no son sostenibles”. Según James Dellingpole, lo que más
interesaba a Strong era “la idea de un gobierno mundial dirigido por una élite
autonombrada”, y muy pronto detectó que la mejor manera de lograrlo era
“manipulando y explotando la preocupación internacional sobre el medio
ambiente” [27].
Los intereses económicos de la agenda verde nunca se mencionan, al contrario
que los de la industria de combustibles fósiles. Sin embargo, sólo en los
primeros seis meses de 2023 se han superado los 360.000 millones de dólares en
inversiones en energías renovables que dependen del mantenimiento del alarmismo
climático.
La
segunda parte (n. 34-60) se subdivide a su vez en tres epígrafes: unas
reflexiones sobre política internacional, una somera historia de las cumbres
del clima y unas propuestas para la cumbre del clima COP 28 que se celebrará
dentro de un mes en Dubai y que, como hemos comentado, parece ser el motivo
principal de esta exhortación. En este largo apartado, perteneciente al ámbito
de la política y extraño al contenido de un documento magisterial, destacan
tres puntos controvertidos. El primero es la sorprendente justificación de los
grupos ecologistas “radicalizados” (n.58). El segundo es la
insistencia en la creación de “organizaciones mundiales más eficaces (…)
dotadas de autoridad real” (n. 35), lo que supondría la génesis de un gobierno
mundial no muy distinto del promovido por las “élites del poder” de la ONU y
Davos. El tercero es la propuesta de que la cumbre del clima COP28 “sea
histórica” con “formas vinculantes de transición energética que sean
eficientes, obligatorias y se puedan monitorear”, de modo que el proceso que se
inicie sea “drástico e intenso” (n. 59). Primero, las energías renovables jamás
podrán ser eficientes, por las leyes inexorables de la Física. Segundo, su
obligatoriedad y su recomendado carácter drástico garantizan una pérdida de
libertad y un desastre económico posiblemente sin precedentes.
El
inquietante trasfondo antropológico
El
brevísimo contenido espiritual de Laudate Deum ocupa sólo 5
puntos de los 73 de la exhortación (n.61-65) y se limita fundamentalmente a extensas
citas de Laudato Si con escaso texto nuevo, lo que refuerza la
teoría de una exhortación escrita a toda prisa. Finalmente, los últimos puntos
(66-73) son una breve mención a diversas cuestiones unida a una llamada a la
cooperación internacional.
Lo más
preocupante de Laudate Deum es que subyace una opinión
negativa del ser humano, algo que aplaude el ecologismo radical. Por ejemplo,
Leonardo Boff, sacerdote secularizado que defiende la “eco-teología de la
liberación”, denomina la especie humana “un parásito, un cáncer de la Tierra”,
acusando a las religiones “abrahámicas” de ser “las más violentas” hacia la
“Madre Tierra”[28].
Pues bien, si Laudato Si denunciaba “los constantes desastres
que el ser humano ocasiona” (LS 34), Laudate Deum va más allá
al describir a los seres humanos como “seres altamente peligrosos” (n.28).
Pero el
hombre no es una criatura más, sino la “única criatura terrestre a la que Dios
ha amado por sí mismo” (GS 24), por lo que resulta desconcertante que la
exhortación pueda generar confusión sobre el papel relativo del ser humano en
la Creación. “Las demás criaturas de este mundo han dejado de ser compañeros de
camino para convertirse en nuestras víctimas” (n. 15). En efecto, a algunas nos
las comemos, como ellas se comen entre sí, y a otras las evitamos, como ellas
se evitan entre sí, pero cuesta comprender que sean “compañeros de camino” del
hombre hacia la vida eterna. La misma tónica tiene la afirmación sobre la
“estrecha relación de la vida humana con la de otros seres vivientes” que,
según Laudate Deum, ha constatado la pandemia (n.19).
Más
preocupante es su afirmación de que “la cosmovisión judeocristiana defiende el
valor peculiar y central del ser humano (…), pero hoy nos vemos obligados a
reconocer que sólo es posible sostener un antropocentrismo situado” (n.67).
¿Cosmovisión o Revelación? Y ese “pero hoy”, ¿qué significa exactamente?
Finalmente, al afirmar que “Dios nos ha unido a todas sus criaturas” y que todo
el mundo es una “zona de contacto” (n.66), cita un libro de Donna Haraway,
autora que en esas mismas páginas se burla del Génesis, habla sin respeto de
Dios y critica la “excepcionalidad humana” propuesta por el “monoteísmo judío y
cristiano”[29].
Laudate
Deum no
contribuirá precisamente al prestigio del Magisterio de la Iglesia. Plagada de
desiderata de carácter político y cuestionables afirmaciones científicas,
defiende a las mismas “elites de poder” que denuncia y convierte a la Santa
Sede en mero portavoz y propagandista de los intereses políticos de la ONU.
Asimismo, en un mundo carente de Dios y saturado de propaganda climática, esta
exhortación apenas habla de Dios y no para de repetir consignas climáticas.
Entonces, ¿qué palabra da la Iglesia distinta a la del mundo? Aunque esto sea
desafortunado, lo más preocupante es que plantea una opinión negativa del
hombre y una falta de claridad sobre su papel superior en la Creación. Tampoco
hay una sola referencia a la confianza en la Divina Providencia, o a Dios como
Señor de la Historia, ni ofrece una luz de esperanza a un mundo cada vez más
cubierto por las tinieblas.
Rezo para
que la Iglesia descubra que detrás del resplandeciente y seductor manto de
bondad con que se viste la desesperanzadora ideología ecologista climática se
oculta una gran mentira, base de esa religión global que las élites del poder
quieren introducir como un caballo de Troya en la Iglesia Católica[30].
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