Por IGNACIO KILMOT
Pretendemos hacer una evaluación lo más justa y objetiva posible de la
respuesta de la FSSPX a la Roma modernista. Esta evaluación no puede ser
debidamente justa si no se tiene en cuenta todo lo que ha ocurrido en la
Fraternidad desde el estallido de la crisis en 2012, y precedentemente la
manera en que Monseñor Lefebvre manejó sus relaciones con Roma. Queremos
mantenernos distantes tanto de la postura de los conservadores histéricos que
deploran las consagraciones, como de los ultra-sedevacantistas que siguen sin
comprender el problema de la crisis de la Iglesia. Unos y otros se equivocan,
más allá de que sin dudas puedan tener algunas críticas acertadas sobre la
Fraternidad, en temas colaterales. Nosotros hemos comprendido -a Dios gracias-
ese problema mediante Monseñor Lefebvre y los Padres de la Fraternidad, pero no
cerramos los ojos ante la crisis interna que se vive desde poco después de la
muerte de su Fundador.
Alguno hablará de la “fina diplomacia” del Superior General, lo cual
haría que Mons. Lefebvre fuera un maleducado, rústico y desconsiderado al
llamar a las autoridades romanas de “anticristos”. Pero quien así elogiase al
Superior General estaría hablando muy desde afuera y sin conocer la situación
interna de la Fraternidad: dividida, permeada por liberales, con muchas fugas de
sacerdotes y hasta con graves casos de pecados en altas autoridades que no
queremos nombrar y motivaron acciones legales contra los mismos. El hecho de
que vayan a realizar consagraciones episcopales sin permiso del Papa no
cambiará esta situación: simplemente es una salida desesperada tras el fracaso
de los acuerdos o ralliement (“prelatura
personal) buscado a lo largo de las últimas décadas, pues sin estas
consagraciones la congregación terminará por extinguirse. Se nos dirá que
podrían hacer las consagraciones previo un acuerdo de regularización con Roma y
no lo hacen: perfecto, eso simplemente muestra que hay muchos elementos sanos
en la Fraternidad que siguen resistiendo a los liberales, pero no significa que
la Fraternidad no esté en crisis ni que no haya ralliés dentro mismo trabajando para volver a estar bajo las garras
de los modernistas romanos. Por lo tanto, el combate por la fe, la resistencia,
continúa.
El estado de división y confusión dentro de la Fraternidad puede verse
sutilmente influyendo en la carta escrita por Pagliarani, que comentamos a
continuación.
Nuestros comentarios dentro
del texto en mayúsculas. Los destacados en negritas y rojo nos pertenecen.
Carta del Padre Pagliarani al Cardenal Fernández
19 Febrero 2026
Fuente: FSSPX Actualidad
Respuesta del Consejo General de la
Fraternidad San Pío X al Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la
Fe.
Menzingen, 18 de febrero de 2026
Miércoles de Ceniza
Eminencia Reverendísima,
Ante todo, le agradezco haberme recibido el pasado
12 de febrero, así como haber hecho público el contenido de nuestro encuentro,
lo cual favorece una perfecta transparencia en la comunicación.
No puedo sino acoger favorablemente la apertura a una discusión doctrinal, manifestada hoy por la Santa Sede, por la sencilla razón de que fui yo mismo quien la propuso hace exactamente siete años, en una carta fechada el 17 de enero de 20191. En aquel momento, el Dicasterio no mostró realmente interés por tal discusión, aduciendo —de forma oral— que era imposible llegar a un acuerdo doctrinal entre la Santa Sede y la Fraternidad San Pío X.
ENTONCES ROMA HABLÓ CLARAMENTE. NO PODRÍA HABER UN
ACUERDO DOCTRINAL, POR LO CUAL UNA DISCUSIÓN NO TENDRÍA SENTIDO. ¿PORQUÉ AHORA
ENTONCES “ACOGER FAVORABLEMENTE” QUE HAYA UNA DISCUSIÓN DOCTRINAL, CUANDO ES
EVIDENTE QUE ESTA ROMA ENSEÑA OTRA DOCTRINA QUE LA CATÓLICA, A LA CUAL HACE
TODO LO POSIBLE POR COMBATIR?
Por parte de la Fraternidad, una discusión
doctrinal era —y sigue siendo— deseable y útil. En efecto, aunque no se llegue
a un acuerdo, los intercambios fraternos permiten conocerse mejor mutuamente,
afinar y profundizar los propios argumentos, comprender mejor el espíritu y las
intenciones que animan las posiciones del interlocutor, sobre todo su amor real
por la Verdad, por las almas y por la Iglesia. Esto se aplica, en todo momento,
para ambas partes.
ESTO NO TIENE SENTIDO. DISCUTIR DOCTRINALMENTE SABIENDO QUE NO SE
LLEGARÁ A UN ACUERDO ES UN DIÁLOGO DE SORDOS. ES UN ARGUMENTO SENTIMENTAL POR
EL CUAL SE PRETENDERÍA QUE LOS ROMANOS, ESCUCHANDO A LOS MIEMBROS DE LA
FRATERNIDAD, POCO A POCO SE VOLVERÍAN MÁS CARITATIVOS Y SIMPÁTICOS CON LA FSSPX
Y ASÍ ALGÚN DÍA SE DECIDIRÍAN A AYUDARLA.
Esa era precisamente mi intención en 2019, cuando
sugerí una discusión en un momento sereno y pacífico, sin la presión o la
amenaza de una posible excomunión que habría hecho el diálogo un poco menos
libre, lo cual, lamentablemente, sucede hoy.
LAS DISCUSIONES DOCTRINALES LLEVADAS A CABO ENTRE
ROMA Y LA FSSPX ENTRE 2009 Y 2011 NO ARROJARON NINGUN RESULTADO. FUE COMO SI NO
HUBIESEN EXISTIDO, CONFESO EL PADRE BOUCHACOURT. ¿A CUENTO DE QUE REINCIDIR EN
ESOS PELIGROSOS CONTACTOS CON ENEMIGOS DE LA IGLESIA?
Dicho esto, aunque me alegra, por supuesto, esta
nueva apertura al diálogo y la respuesta positiva a mi propuesta de 2019, no puedo aceptar, por honestidad intelectual y
fidelidad sacerdotal, ante Dios y ante las almas, la perspectiva y los
objetivos en nombre de los cuales el Dicasterio propone reanudar el diálogo en
la situación actual; ni tampoco, por otra parte, el aplazamiento de la fecha
del 1 de julio.
ESTÁ MUY BIEN QUE NO ACEPTE UN DIÁLOGO QUE SABE NO LLEGARÁ A UN ACUERDO
DOCTRINAL O TRAS EL CUAL SE LE QUERRA IMPONER A LA FSSPX LOS ERRORES
CONCILIARES. PERO EL PROBLEMA DE PAGLIARANI ES “LA PERSPECTIVA Y LOS OBJETIVOS”
DE ESOS DIALOGOS, NO LOS DIALOGOS EN SÍ. ¿POR QUE O PARA QUE INSISTE EN
MANTENER ESOS CONTACTOS? YA LO DIJO MÁS ARRIBA: PARA QUE LOS CONCILIARES Y
SINODALES ROMANOS TENGAN CON ELLOS “INTERCAMBIOS FRATERNOS”. PERO, ¿SE PUEDE
TENER UN INTERCAMBIO FRATERNO CON LOS QUE ENSEÑAN HEREJIAS, LOS QUE PROMUEVEN
LA DEGENERACION SODOMITA, LOS QUE OFENDEN A LA SANTISIMA VIRGEN, LOS QUE
PERSIGUEN LA MISA TRIDENTINA?
Le expongo respetuosamente las razones, a las que
añadiré algunas consideraciones complementarias.
1.
Ambos
sabemos de antemano que no podemos ponernos de acuerdo en materia doctrinal,
especialmente en lo que se refiere a las orientaciones fundamentales adoptadas
desde el Concilio Vaticano II. Este desacuerdo, por parte de la Fraternidad, no
constituye una simple divergencia de opiniones, sino un verdadero caso de
conciencia, nacido de lo que resulta ser una ruptura con la Tradición de la
Iglesia. Lamentablemente, este complejo nudo se ha vuelto aún más inextricable
con los desarrollos doctrinales y pastorales surgidos durante los últimos
pontificados. BIEN.
Por lo tanto, no veo cómo un proceso de diálogo
común podría conducir a determinar conjuntamente cuáles serían «los mínimos
necesarios para la plena comunión con la Iglesia católica», ya que, como usted
mismo ha recordado con franqueza, los textos del Concilio no pueden ser
corregidos, ni puede cuestionarse la legitimidad de la reforma litúrgica. BIEN.
2.
Se
entiende que este diálogo debería permitir aclarar la interpretación del
Concilio Vaticano II. Pero esta ya está claramente establecida en el
posconcilio y en los sucesivos documentos de la Santa Sede. El Concilio
Vaticano II no es un conjunto de textos libremente interpretables: ha sido
recibido, desarrollado y aplicado durante sesenta años por los papas que se han
sucedido, según orientaciones doctrinales y pastorales precisas. EXACTO.
Esta lectura oficial se expresa, por ejemplo, en
textos importantes como Redemptor Hominis, Ut Unum Sint, Evangelii
Gaudium o Amoris Lætitia. Se manifiesta igualmente en la
reforma litúrgica, comprendida a la luz de los principios reafirmados en Traditionis
Custodes. Todos estos documentos muestran que el marco doctrinal y pastoral
en el que la Santa Sede pretende situar cualquier discusión ya está
determinado. CORRECTO.
3.
El
diálogo propuesto se presenta hoy en circunstancias que no pueden ignorarse. En
efecto, llevamos siete años esperando una respuesta favorable a la propuesta de
discusión doctrinal formulada en 2019. Más recientemente, escribimos en dos
ocasiones al Santo Padre: primero para solicitar una audiencia, y luego para
exponer con claridad y respeto nuestras necesidades y la situación concreta de
la Fraternidad. EN 1991 LOS OBISPOS DE LA FSSPX CONSAGRARON EN BRASIL UN
OBISPO SIN PEDIR AUTORIZACION AL PAPA. SABÍAN QUE NO LA OBTENDRIAN Y SERIA
FALTAR A LA HONESTIDAD PRETENDER HACER UNA MOVIDA PUBLICITARIA CUANDO SE ESTABA
EN GUERRA CONTRA QUIENES MONS. LEFEBVRE HABÍA LLAMADO “ANTICRISTOS”. PERO
DEBIDO A LA POLITICA DE RALLIEMENT LLEVADA ADELANTE POR MONS. FELLAY Y EL GREC
LUEGO DE LA MUERTE DE MONS. LEFEBVRE, AHORA HABÍA QUE MOSTRARSE “AMIGABLES” CON
LOS MODERNISTAS Y PROGRESISTAS QUE COPARON LA ESTRUCTURA OFICIAL DE LA IGLESIA.
POR LO TANTO, A COMO DIERE LUGAR, HABIA QUE SEGUIR LOS CONTACTOS, SIN
POSIBILIDAD DE QUE AQUELLOS VOLVIESEN A LA BUENA DOCTRINA. EN GRAN MEDIDA LA
FRATERNIDAD HABIA PERDIDO SU LIBERTAD DE ACCION, QUE LA HA LLEVADO A ESTA
SITUACION CRITICA Y DESESPERADA.
Sin embargo, tras un largo silencio, solo cuando se
mencionan las consagraciones episcopales se propone la reanudación del diálogo,
que aparece, por tanto, como dilatorio y condicionado. En efecto, la mano
tendida para la apertura al diálogo va acompañada, lamentablemente, de otra
mano ya dispuesta a infligir sanciones. Se habla de ruptura de la comunión, de
cisma2 y
de «graves consecuencias». Más aún, esta amenaza es ahora pública, lo cual crea
una presión difícilmente compatible con un verdadero deseo de intercambios
fraternos y de diálogo constructivo. PAGLIARANI PARECE SORPRENDERSE DE LA
RESPUESTA ROMANA, CUANDO ERA LO MÁS ESPERABLE. VICTIMIZANDOSE, PORQUE ÉL
QUERRÍA TENER UNOS “INTERCAMBIOS FRATERNOS”, LO QUE HACE ES INTENTAR MANIPULAR
LA OPINION PUBLICA A SU FAVOR, MOSTRANDO QUE ES ROMA LA QUE NO TIENE
MISERICORDIA CON LA POBRE FRATERNIDAD. EN VERDAD, LA FSSPX NO ASUME SU PAPEL DE
COMBATE RESISTENTE EN ESTA GUERRA QUE LOS MODERNISTAS CONCILIARES LE HAN
DECLARADO A LA IGLESIA. ESO, EN CAMBIO, MONS. LEFEBVRE Y LA ANTIGUA FRATERNIDAD
LO TENIAN MUY EN CLARO. VEASE POR EJ. LA CARTA AL CARDENAL GANTIN, ENVIADA POR
TODOS LOS SUPERIORES DE DISTRITO DE LA FSSPX DEL 6 DE JULIO DE 1988.
4.
Por
otra parte, no nos parece posible
entablar un diálogo para definir cuáles serían los mínimos necesarios para la
comunión eclesial, simplemente porque esa tarea no nos corresponde. A lo largo
de los siglos, los criterios de pertenencia a la Iglesia han sido establecidos
y definidos por el Magisterio. Aquello que debía creerse de forma obligatoria
para ser católico siempre se ha enseñado con autoridad, en constante fidelidad
a la Tradición.
Por
lo tanto, no vemos cómo estos criterios podrían ser objeto de un discernimiento
común mediante el diálogo, ni cómo podrían ser reevaluados hoy en día hasta el
punto de no corresponder ya a lo que la Tradición de la Iglesia siempre ha
enseñado y que nosotros deseamos observar fielmente, en nuestro lugar. MUY BIEN DICHO.
5.
Finalmente,
si se prevé un diálogo con vistas a llegar a una declaración doctrinal que la
Fraternidad pueda aceptar, en relación con el Concilio Vaticano II, no podemos
ignorar los precedentes históricos de los esfuerzos realizados en este sentido.
En particular, quisiera llamar su atención sobre el más reciente: la Santa Sede
y la Fraternidad recorrieron un largo camino de diálogo, iniciado en 2009,
particularmente intenso durante dos años, y luego continuado de manera más
esporádica hasta el 6 de junio de 2017. Durante todos esos años, se buscó
alcanzar lo que el Dicasterio propone ahora.
Sin embargo, todo terminó drásticamente con una
decisión unilateral por parte del prefecto de la Congregación para la Doctrina
de la Fe, el Cardenal Müller, quien, en junio de 2017, estableció solemnemente,
a su manera, los «mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia
católica», incluyendo explícitamente todo el Concilio y el posconcilio3. Esto demuestra que, si se insiste en un diálogo
doctrinal demasiado forzado y sin la suficiente serenidad, a largo plazo, en
lugar de obtener un resultado satisfactorio, solo se conseguirá agravar la
situación. POR LO TANTO, NO DISCUTIR MAS DE DOCTRINA, PERO TRATAR DE ALCANZAR
ALGUN ACUERDO EN BASE A OTRO CRITERIO: LA CARIDAD, QUE HAGA TOLERABLE A LA
FRATERNIDAD PARA LA ROMA MODERNISTA. EN DEFINITIVA: SE LE PIDE A ROMA QUE SEA
PLURALISTA, Y ASÍ COMO ACEPTA A LOS COMUNISTAS CHINOS, LA ACEPTEN A ELLA.
Así pues, ante la constatación compartida de que no
podemos llegar a un acuerdo sobre la doctrina, me parece que el único punto en
el que podemos coincidir es el de la caridad hacia las almas y hacia la
Iglesia. ¿PUEDE HABER CARIDAD SIN TENER
LA FE? ÉSTA ROMA QUE PERSIGUE LA TRADICION, QUE CORROMPE LA DOCTRINA, QUE
BENDICE PAREJAS HOMOSEXUALES ¿PUEDE TENER CARIDAD? EL ARGUMENTO DE PAGLIARANI
ES SENTIMENTAL, Y CREEMOS QUE SIMPLEMENTE TIENDE A COMPLACER A LOS ACUERDISTAS
QUE HAY EN LA CONGREGACION Y A CONVENCER A LOS ROMANOS DE QUE ESTA FRATERNIDAD
NO ES ENEMIGA SUYA. EL MENSAJE DE FONDO ES: TOLÉRENNOS. EN DEFINITIVA, NO SE
HABLA ANTE ROMA COMO A UN ENEMIGO, SINO COMO A DOS FUERZAS QUE DIVERGEN EN
DOCTRINA PERO QUE ASI Y TODO PODRIAN ENTENDERSE EN BASE A LA CARIDAD. UNA FALSA
CARIDAD, POR SUPUESTO. RECORDEMOS: “LA SUMA INTRANSIGENCIA CATÓLICA
ES LA SUMA CATÓLICA CARIDAD. Y PORQUE HAY POCOS INTRANSIGENTES, HAY EN EL DÍA
POCOS CARITATIVOS DE VERAS. LA CARIDAD LIBERAL QUE HOY ESTÁ DE MODA ES EN LA
FORMA DE HALAGO Y CONDESCENDENCIA Y CARIÑO; PERO ES EN EL FONDO EL DESPRECIO DE
LOS VERDADEROS BIENES DEL HOMBRE Y DE LOS SUPREMOS INTERESES DE LA VERDAD Y DE
DIOS”. (P. SARDA Y SALVANY, "EL LIBERALISMO ES PECADO").
Como cardenal y obispo, usted es ante todo un
pastor: permítame dirigirme a usted en ese título. RECORDEMOS QUE PAGLIARANI LE
ESTA HABLANDO AL PORNO ESCRITOR TUCHO FERNANDEZ, UN LOBO DISFRAZADO DE CORDERO.
La Fraternidad es una realidad objetiva: existe. Por eso, a lo largo de los
años, los Sumos Pontífices han tomado nota de su existencia y, mediante actos
concretos y significativos, han reconocido el valor del bien que puede
realizar, a pesar de su situación canónica. Es también por eso que hoy estamos
dialogando. REIVINDICA LA LABOR DE LOS ANTERIORES PONTIFICES MODERNISTAS,
CUANDO EN REALIDAD TODOS FUERON ENEMIGOS DE LA OBRA DE MONS. LEFEBVRE.
Esta misma Fraternidad le pide únicamente poder
continuar haciendo ese mismo bien a las almas a las que administra los santos
sacramentos. No le pide nada más, ningún privilegio, ni siquiera
una regularización canónica que, en el estado actual de las cosas, es
impracticable debido a las divergencias doctrinales. NO TIENE SENTIDO PERDIRLE A UN DEGENERADO
DOCTRINAL Y MORAL COMO TUCHO FERNANDEZ QUE AUTORICE A LA FSSPX A SEGUIR
HACIENDO LO QUE VICTORIOSAMENTE VIENE HACIENDO DESDE SU FUNDACION. CON ESTE
COMUNICADO LA FSSPX VIENE A DEMOSTRAR QUE NO CONSIDERA A LOS MODERNISTAS
ROMANOS, COMO YA DIJIMOS, SUS ENEMIGOS, ENEMIGOS DE LA IGLESIA Y DE CRISTO,
SINO SIMPLEMENTE APENAS GENTE EQUIVOCADA QUE POR AHORA NO SE QUIERE CORREGIR.
ESTE PLANTEO SIMPLISTA IGNORA COMPLETAMENTE –PERO NO INGENUAMENTE- LA LABOR DE
LA MASONERÍA Y LA SINAGOGA DE SATANAS DENTRO DE LA IGLESIA. La Fraternidad no
puede abandonar a las almas. La necesidad de las consagraciones es una
necesidad concreta a corto plazo para la supervivencia de la Tradición, al
servicio de la Santa Iglesia católica.
Podemos estar de acuerdo en un punto: ninguno de
nosotros desea reabrir heridas.
NUEVO COMENTARIO SENTIMENTAL. PARA NOSOTROS LAS HERIDAS ESTARAN ABIERTAS
MIENTRAS NO SEA REIVINDICADO MONSEÑOR MARCEL LEFEBVRE POR ROMA, CON TODOS LOS
HONORES. SUS DISCIPULOS NO PUEDEN DESEAR OTRA COSA. No repetiré aquí todo lo
que ya hemos expresado en la carta dirigida al Papa León XIV, de la que
usted tiene conocimiento directo. Subrayo solamente que, en la situación actual, el único camino realmente
practicable es el de la caridad.
INSISTIMOS, P. PAGLIARANI SUPLICANDO CARIDAD AL PORNOGRAFO TUCHO FERNANDEZ ES
PATETICO. ¿ALGUNA VEZ MONS. LEFEBVRE CAYO ASÍ?
Durante la última década, el Papa Francisco y usted
mismo han abogado ampliamente por «la escucha» y la comprensión de las
situaciones particulares, complejas, excepcionales, ajenas a los esquemas
ordinarios. También han deseado que el derecho se utilice siempre de forma
pastoral, flexible y razonable, sin pretender resolverlo todo con automatismos
jurídicos y esquemas preestablecidos. La Fraternidad no le pide otra cosa en
este momento, PRETENDER
APOYARSE EN LA “PASTORALIDAD” DEL DESTRUCTOR FRANCISCO, ES EL COLMO DE LA
BAJEZA y sobre todo no lo pide para sí misma: lo solicita por esas almas,
respecto de las cuales, como ya se ha prometido al Santo Padre, no tiene otra
intención que hacerlas verdaderas hijas de la Iglesia romana.
Finalmente, hay otro punto en el que también
estamos de acuerdo, y que debe alentarnos: el tiempo que nos separa del 1 de
julio es un tiempo de oración. Es
un momento en el que imploramos al Cielo una gracia especial y, por parte de la
Santa Sede, comprensión. Rezo especialmente por usted al Espíritu Santo y —no
lo tome como una provocación— a su santísima esposa, la Mediadora de todas las
gracias. EN OTRAS PALABRAS: HAY MUCHO TIEMPO PARA LLEGAR A PONERSE DE ACUERDO.
POR ESO SE ANUNCIARON LAS CONSAGRACIONES CON TANTA ANTELACION. FINALMENTE,
PAGLIARANI SE DISCULPA POR MENCIONAR EL TITULO DE MEDIADORA DE LA VIRGEN.
INCREIBLE. ADEMÁS DE QUE OMITE CUIDADOSAMENTE DE LLAMARLA CORREDENTORA. O SEA,
ES UNA CARTA QUE QUIERE QUEDAR BIEN CON LOS DUROS DE LA FRATERNIDAD, PERO
TAMBIPEN CON LOS ACUERDISTAS DE LA FRATERNIDAD, Y CON LAS AUTORIDADES ROMANAS.
DIGAMOS, POR FIN, QUE AUNQUE LLEGUEN LAS NECESARIAS CONSAGRACIONES EPISCOPALES,
NO NECESARIAMENTE SIGNIFICARÁ QUE LA FRATERNIDAD HAYA VUELTO A SU CAUCE
ORIGINAL, PUESTO QUE PUEDEN CONSAGRARSE OBISPOS QUE ESTEN RESABIADOS DE
LIBERALISMO Y QUE TENGAN EL PROPOSITO DE, EN EL FUTURO, LLEGAR A UN
ENTENDIMIENTO CON LA ROMA CONCILIAR Y SINODAL. EL TEXTO DE PAGLIARANI, COMO LA
ACTITUD DE LA FRATERNIDAD, MUESTRA SIMPLEMENTE QUE LA CONGREGACION ESTÁ FRACCIONADA
Y HA PERDIDO SU ANTIGUA INTRANSIGENCIA COMBATIVA.
Deseo agradecerle sinceramente la atención que me
ha dispensado y el interés que tenga a bien mostrar a la presente cuestión.
Reciba, Eminencia Reverendísima, la expresión de
mis más distinguidos saludos y de mi devoción en el Señor.
Davide Pagliarani, Superior General
+ Alfonso de Galarreta, Primer Asistente General
Christian Bouchacourt, Segundo Asistente General
+ Bernard Fellay, Primer Consejero General, Ex
Superior General
Franz Schmidberger, Segundo Consejero General,
Ex Superior General
