Por IGNACIO KILMOT
Uno de
los gestos de esa nueva imbecilidad mundial de moda, que han dado en llamar
“farmear aura”, o sea una “coreografía prescripta que supuestamente elevan su
presencia” entre los jóvenes, en verdad una demencial muestra de que el diablo
somete a las masas y las incita a ridiculizarse hasta más no poder, uno de esos
gestos, decimos, es el de levantar y bajar la mano a la vez que se dice “six seven”.
Nos informa la prensa que se trata de “mover de manera alternada las palmas
hacia arriba y hacia abajo simulando sopesar o dudar entre dos opciones- ya
vuelto viral en internet entre las generaciones más jóvenes y que hace el papa
León XIV para identificarse con ellos”.
Ese
gesto, que León hace para ser “popular” y “conectar” con los jóvenes (¿qué jóvenes,
los católicos o los tarados?), podrá parecer la expresión de una duda en el
postureo vanidoso de los ejecutantes “farmeadores”. Pero no nos parece que haya
dudas en León.
Más allá
de si el “seis siete” es algo surgido de casualidad o encierra algún oscuro significado
cabalístico judaico –que no sería raro, pues el 67 va por ese lado-, lo cierto
es que para nosotros, en nuestra lectura simbólica, nos confirma lo que ya
sabemos. A saber: Francisco fue el papa número 6 de los papas conciliares, León
es el número 7. Así, León viene a ser, y admitir, que es el papa 6 y el 7, es
decir, es otro Francisco, un continuador, profundizador y acelerador de todos
los desastres realizados por Jorge Mario Bergoglio.
Si “farmear
aura” viene a ser, como explica la IA, “hacer
cosas que aumentan tu aura, es decir, que hacen que parezcas más
impresionante, seguro, respetable o carismático ante los demás”, pues los papas
conciliares, con sus giras mundiales, sus asambleas, entrevistas, JMJ, etc.,
etc., vienen “farmeando aura” hace mucho tiempo, de modo de hacer respetable y
carismática la Iglesia conciliar. Sólo que detrás de ese “show” mediático hay
una agenda anticristiana, que conduce al reinado del Anticristo.
