La
Iglesia posconciliar ya no sabe lo que significa que un lugar, un rito, un
sacerdote o el matrimonio estén consagrados y reservados para Dios.
Los
dioses regresan a Leffe
Durante
cuatro noches de julio, la ciudad italiana de Leffe transformó su centro
histórico en «Noches en el Olimpo», un festival de verano con música,
comida, entretenimiento para niños y mitología griega. El programa municipal
anunciaba una «Taberna de Dionisio», un «Reino de Poseidón»,
representaciones con trajes sobre dioses y héroes, y proyecciones nocturnas (video
mapping) sobre la fachada de la iglesia parroquial. El evento se desarrolló
del 16 al 19 de julio, con apoyo de las autoridades municipales y
regionales.
Según el
informe original, el párroco, don Giuseppe Merlini, autorizó la
proyección de deidades griegas sobre la propia iglesia de San Miguel.
Nadie en
Leffe pretendía restaurar literalmente los sacrificios paganos. No se sacrificó
ningún toro en honor de Zeus. No se derramó ninguna libación a Dionisio. La
defensa prácticamente se escribe sola: era arte, mitología, turismo,
entretenimiento para la comunidad, una diversión inocente proyectada sobre la
piedra.
Esa
defensa pone de manifiesto el daño.
La
fachada de una iglesia católica anuncia quién posee ese edificio. Un crucifijo,
una estatua de san Miguel, una imagen de la Virgen o una escena de la Sagrada
Escritura dicen a la ciudad que ese lugar ha sido reclamado para Cristo. La
iglesia se eleva por encima del mercado porque el culto que en ella se ofrece
ordena toda actividad inferior hacia Dios.
Leffe
invirtió ese orden. El edificio sagrado se convirtió en un decorado alquilado
al servicio del festival exterior. Su fachada sirvió como una gigantesca
pantalla municipal, mientras los dioses derrotados por el Evangelio regresaban
convertidos en un colorido entretenimiento.
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acá: https://bigmodernism.substack.com/p/pagan-gods-are-projected-on-a-catholic
