Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María
miércoles, 17 de septiembre de 2025
VLADÍMIR PUTIN: SU VIDA PARA ENTENDER SU MODUS OPERANDI Y SU PENSAMIENTO
Vladímir
Vladímirovich Putin:
su vida para entender su modo de operar y su
pensamiento
Publicado el 11 de enero de 2016.
Prólogo
Los recientes sucesos bélicos en Crimea y en Ucrania
(enero/septiembre de 2014) nos hacen tocar con la mano lo que hasta ayer podía
parecer, para la mayoría, solo una probabilidad. El Nuevo Orden Mundial quiere
destruir a Putin y a la Rusia putiniana, porque juegan el papel del katéjon, es
decir “el obstáculo que retiene” (San Pablo) las fuerzas de la Subversión
mundialista y globalizadora (Israel, EE. UU. y
Arabia Saudita wahabita). Si no hubiera existido Putin, los EE. UU. habrían
hecho con Siria lo mismo que hicieron con Irak. El obstáculo que detuvo la
invasión de Siria, luego de Irán y finalmente de Rusia fue Putin. Esto es un
hecho y “contra el hecho no vale el argumento”. [Nota del blog: nueve años después, y tras mucho insistir, finalmente
EE.UU. y aliados le torcieron el brazo a Rusia en esos países, aunque no del
todo: Irán aún resiste, y sin el apoyo de Rusia no podría hacerlo].
Putin se ha convertido ya, para los medios financiados por la
“contra‑iglesia”, en el neo-Hitler, el neo‑Saddam, el neo‑Gadafi o el neo‑Assad
a eliminar.[Nota del blog: especialmente
a partir de 2022, los hechos le dan la razón] Se empieza con la
manipulación del pensamiento (Putin ya es dado por loco) mediante prensa,
televisión y radio para culminar con una condena capital pública y ejemplar
(como ocurrió con Saddam y Gadafi), una especie de “Nuremberg 1946/permanente”
que no pasa y no debe pasar como el Shoá.
Europa e Italia del siglo XX, esclavas de los EE. UU. ya
desde la Primera y sobre todo la Segunda Guerra Mundial, se han convertido en
mera base logística de aterrizaje y lanzamiento para los aviones de EE. UU. e
Israel (que también desde hace algunos años tiene parte de su flota aérea
apostada en Cerdeña). La Unión Europea del siglo XXI es geopolítica y
financieramente un apéndice de Norteamérica, de hecho una apendicitis inflamada
y ya purulenta próxima a la peritonitis.
Además, la política de la UE hacia Rusia, como ocurrió con
Irán y Libia, es autolesiva para la economía de la Vieja Europa. De hecho, el
embargo decretado por EE. UU. y la UE contra Rusia tiene
repercusiones muy graves en la economía europea, ya en semibancarrota declarada
desde 2010.
El aliado natural (físico, histórico, cultural y geográfico)
de Europa quizá deberían ser precisamente las naciones limítrofes del este
europeo y del Mediterráneo: Rusia occidental o europea (no necesariamente la
asiática), Siria y Libia.
¿No es quizá el Atlántico un espacio demasiado vasto
(comparado con el Mediterráneo y Europa del Este) para poder ser cruzado
fácilmente y abastecer, por ejemplo, a Europa occidental de gas, que Rusia ya
no nos dará y que los yihadistas de Daesh (ISIS‑ISIL…) han casi completamente
quemado en Libia después de la desaparición (ordenada por EE. UU. del
presidente Obama y ejecutada por la Francia del presidente Sarkozy) de Gadafi?
Sin embargo, la UE se ha alineado, suicidamente, contra sus
vecinos de tierra y mar, con quienes comerciaba (importando y exportando) y con
quienes ya no podrá hacer negocios justo en el momento de su mayor necesidad.
Los políticos europeos (marionetas en manos de la Alta Finanza
y los Clubes o Think‑Tank mundialistas israelo/americanos) fingen que el rey
está vestido (es decir, que Europa e Italia están en plena “salud”, véase
Matteo Renzi), mientras en realidad “el rey está desnudo” (véase Andersen). En
verdad hay que despertar y unir nuestras fuerzas para detener el “trasvase
ideológico/financiero inadvertido” hacia la plutocracia israelo/americana y
entender si no nos conviene estar con Putin antes que con Washington, Tel Aviv
o “Bruselas”.
Para comprender mejor la cuestión, es útil conocer la vida y
el pensamiento de Vladímir Putin. En este sentido nos sirve un buen libro, bien
documentado, recién salido de la editorial Mondadori de Milán, titulado Putin.
Vida de un zar, escrito por Gennaro Sangiuliano, vicedirector del TG1 y
colaborador del Sole 24 Ore. Me baso en él para presentar al lector los
rasgos esenciales de la personalidad de Vladímir Putin.
Introducción panorámica
Vladímir Putin nació el 7 de octubre de 1952 en Leningrado (la actual San Petersburgo), ciudad soviética que sufrió el asedio más masivo y cruel durante la guerra entre Alemania y la URSS, un sitio de unos tres años en el que murieron cerca de un millón de ciudadanos. Sus padres, que vivían en Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial, escaparon de la muerte, pero su madre corrió riesgo de morir de hambre y su padre quedó gravemente herido en una pierna en batalla, lesión que lo dejó semi invalido para el resto de su vida.
domingo, 7 de septiembre de 2025
EL NUEVO ORDO MISSAE
Por GUSTAVO
CORÇÃO
publicado en
O Globo en enero de 1970
Ya fue comentada por el padre D’Elboux S.J., y por
el profesor Gladstone Chaves de Melo, la desgraciada traducción portuguesa del
llamado nuevo rito de la misa. El próximo número de la revista Permanência
publicará íntegramente ambos trabajos.
Pero ahora diré que el famoso nuevo “ordo
missae” trajo consigo algo más grave y doloroso que la mala traducción, que
es, digamos así, la contribución indígena que nosotros aportamos a la
depredación general, a la dilapidación universal desencadenada contra la
Iglesia de Cristo. Sí, peor que la traducción irrespetuosa y degradante es la
nueva definición de misa que vino injertada en la Institutio Generalis a
modo de introducción. Y esa verruga, esa excrecencia del rito, es mucho peor
que la mala traducción, primero porque no es apenas fruto del progresismo
vulgar de los trópicos; vino de Roma, probando así que la “marcha sobre Roma”
ya llega a su término: el cerco del Vaticano por los enemigos de la Iglesia. En
segundo lugar, la malignidad de la nueva
“definición” de la misa excede todas las irreverencias y faltas de respeto,
porque en ella lo que es directamente marginado y menospreciado, en favor de un
triunfante naturalismo democrático, es la propia Sangre de nuestro Salvador.
He aquí la sacrílega, herética e infinitamente
insensata definición:
“La Cena del Señor, también llamada Misa, es la
santa asamblea o Congregación del pueblo de Dios que se reúne bajo la
presidencia del sacerdote a fin de celebrar el memorial del Señor. Y por eso, a
esta reunión local de la Iglesia se aplica eminentemente la promesa de Cristo:
‘Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estaré yo en medio de
ellos’ (Mt. XVIII, 20).”
Ahora bien, no es esa la definición que aprendimos
en el regazo de la Iglesia. No es en la asamblea de los fieles donde reside el
núcleo, la esencia, la causa formal de la misa, como brutalmente nos quieren
inculcar los que cercan el Vaticano. La misa es, siempre fue y siempre será el
sacrificio incruento, un mismo y único sacrificio como el de la Cruz. Es la
misma la víctima y el mismo el sacrificador, aunque aquí, en la misa,
presentados bajo el velo del misterio sacramental. “Una eademque est hostia,
idem nunc offerens sacerdotum ministerio, qui se ipsum tunc in cruce obtulit,
sola ratione offerendi diversa”, dice el Santo Concilio de Trento (sess.
XXII, c. 2).
La misa es, pues, el sacrificio del Cuerpo y de la
Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, ofrecido en los altares para representar y
perpetuar el sacrificio de la Cruz, y para ofrecernos los méritos del
sacrificio de Cristo.
Así, cuando nosotros vamos a la misa no vamos a
constituirla, a hacerla lo que ella es por nuestra reunión. Vamos a misa para
aprovechar la maravillosa y misteriosa oportunidad que Dios nos ofrece de estar
místicamente, pero realmente, al pie de la Cruz, en aquel día y en aquella hora
de la Salvación.
Y así, cualquier católico alfabetizado, y aún no
idiotizado por la ola de novedades, comprenderá que definir la misa por la
asamblea de los fieles es sacrílego, herético y estúpido. Diríase que somos
nosotros, asamblea de fieles, quienes hacemos a Cristo el favor de rememorar
sus hechos, y no que es Cristo quien nos hace el infinito e incomprensible
favor de ofrecernos una oportunidad de recoger los frutos del árbol de la
salvación, y una posibilidad de participar en su obra.
No concuerda con lo que sabemos de la misa el texto
evangélico Mt. XVIII, 20 tomado como fundamento de la nueva definición de misa.
Ese pasaje no se aplica, evidentemente, a la presencia eucarística de Jesús y a
la reunión en torno al altar. De ser así, todos estaríamos dispensados de ir a
misa ya que el sacrificio nada le añadiría: bastaría quedarnos dos o tres en
casa, pensando en Jesús. Los textos olvidados en la “definición” nueva son
aquellos que todo el mundo conoce (Mt. XXVI, Mc. XIV, Lc. XXII), donde Nuestro
Señor nos dice: “Tomad y comed… esto es mi cuerpo… esto es mi sangre… haced
esto en memoria mía.”
¿Cuál es la
idea subyacente a la “nueva definición” que mañana o pasado, para perdición de
muchos y para ruina de la fe católica, será oficialmente enseñada? La “idea” es
la del naturalismo que pretende horizontalizar la fe; es la del “humanismo” que
pretende imponerse a la trascendencia de una religión revelada e
intolerablemente sobrenatural.
La Iglesia de Cristo está siendo rifada, y los
boletos que los nuevos Judas distribuyen llevan el mismo título de las rifas de
bicicletas y tocadiscos: acción entre amigos. Los seguidores del nuevo y
más orgulloso modernismo pretenden que los hombres puedan realizar
directamente, de uno a otro, horizontalmente, el vínculo de la amistad
perfecta. Nosotros, católicos, sabemos que solo puede haber amistad perfecta,
amistad de caridad, entre dos de nosotros si ella se afirma en el tronco de la
vid. Es en Cristo que somos hermanos, que vivimos el verdadero amor al prójimo,
y sin Él vana es la amistad y vacía la caridad. Las ramas de la vid no se unen
unas a otras: es en el tronco donde se hermanan y tienen la savia común.
Todo esto fue olvidado, escamoteado y rebajado por
los redactores de la pretendida “nueva definición” de la misa. Algún lector
dirá tal vez que soy irreverente y falto de respeto respecto de un documento
venido de Roma.
No. Simplemente rehúso respeto y reverencia a
aquellos que tan ostensiblemente faltan al respeto a la Sangre de nuestro
Salvador. La forma de este artículo podría ser otra, pero en cuanto al fondo
debo declarar en alta voz que nunca me fue exigido por la Iglesia, en los
benditos días de mi conversión, ningún voto de hipocresía ni de estupidez.
https://www.mosteirodasantacruz.org/post/o-novo-0rdo-missae
EL MISTERIO DE ISRAEL
Por
PADRE JEAN JACQUES MARZIAC
Y colaboradores. Del
libro PRÉCIS DE LA DOCTRINE SOCIALE DE L’ÉGLISE A L’USAGE DES CHEFS D’ÉTAT, Les
éditions pontificales suppléantes, France, 1991.
Ningún jefe de Estado puede ignorar que el problema
judío es mundial, que tendrá repercusiones en todos los países del mundo. Vean
los hechos bíblicos, históricos.
La cuestión judía existe desde la Pasión de Cristo,
en el año 33 de nuestra era.
Todo hombre sabe, en efecto, que la Santísima
Virgen María y su hijo JESÚS, Dios hecho Hombre, eran de pura raza judía. Que
esta raza había sido preparada desde la Antigüedad para su misión de traer a la
humanidad al Mesías Redentor y que había recibido para ello dones de
inteligencia, de celo y de corazón.
Pero este pueblo que debe traernos al CRISTO, lo
repudia. «Pilato, habiendo convocado a
los sumos sacerdotes, a los notables y al pueblo, les dijo: "Ustedes me
han presentado a este hombre como incitando al pueblo a la sedición. He
instruido el asunto delante de ustedes, y no lo he encontrado culpable de
ninguno de los crímenes de los que lo acusan. Herodes tampoco, puesto que lo ha
enviado de vuelta. Lo ven, no hay nada que merezca la muerte. Voy pues a
soltarlo después de haberlo hecho azotar."» (San Lucas XXIII, 13).
Los judíos, a pesar de esta negativa de condena a
muerte de Pilato, «insistían a grandes
gritos reclamando que fuese crucificado y sus clamores iban en aumento.»
(San Lucas XXIII, 23) «Entonces Pilato,
viendo sus esfuerzos inútiles y que el tumulto no hacía más que aumentar, tomó
agua, se lavó las manos en presencia de la multitud y dijo: "Yo soy
inocente de esta sangre. ¡Es asunto de ustedes!"» (Mateo XXVII, 24).
Sigue la frase que explica todo el misterio de
Israel en la historia desde la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo: «Todo el pueblo respondió: ¡QUE SU SANGRE
CAIGA SOBRE NOSOTROS Y SOBRE NUESTROS HIJOS!» (Mateo XXVII, 25).
Esto es lo que explica por qué uno de los grandes
rabinos de PARÍS escribió en 1989 con ocasión del rechazo de la cruz erigida en
el Carmelo de Auschwitz: «¡Pero esta querella tiene 2000 años!»
En efecto, habiendo sido roto el pacto de alianza por
Israel, la gracia de Dios se transfirió directamente a las naciones. Es lo que
San Pablo explica a los Romanos cuando dice que «por la caída de Israel, la salvación ha llegado a las naciones y que
esta caída ha sido la riqueza del mundo» (Rom. XI, 11-12). La Santa Iglesia
Católica Romana, que se ha desarrollado maravillosamente en el curso de estos
dos últimos milenios, sin duda no habría tenido la misma forma si Israel no
hubiera traicionado su misión y hubiera permanecido «un reino de sacerdotes,
una nación santa» destinada a iluminar e instruir a la humanidad.
Pero Israel, habiendo rechazado al verdadero
Mesías, se dará otro Mesianismo, temporal y terrestre: la dominación del mundo
por el dinero, por la francmasonería, por la revolución, por la democracia
socialista.
No debemos olvidar sin embargo que son judíos, discípulos del verdadero Mesías, quienes fundarán el verdadero Israel, la Iglesia, reino espiritual, preparando un Reino Celeste.
VISION RELIGIOSA DE LA CRISIS ACTUAL
Por P.
FLAVIO MATEOS
“‘Asia’ significa orgullo, y representa a la
raza humana”.
San
Cesáreo de Arlés, Comentario al Apocalipsis.
“Visión
religiosa de la crisis actual” se titula un viejo artículo del padre
Castellani, donde decía algo como esto: “El Superhombre está al nacer, junto
con la Superfederación de las naciones del orbe en una sola, y la palingenesia
total del Universo visible, por obra de la Ciencia Moderna”.
La crisis
actual es paradojal.
Por un
lado, los que quieren esa unificación global bajo un gobierno totalitario, por
obra de la tecno-ciencia moderna, son los apóstatas occidentales
ultraliberales, tecnócratas revolucionarios, judaizados e impiadosos reseteadores.
Deben destruir todo orden anterior, no conservar nada, hacerlo todo nuevo, diseñar
un mundo unificado donde el patriotismo y la religión sean desintegrados,
mediante una unificación planetaria en base al tecno-humanismo (o trans-humanismo)
y una religión sincrética que asocie todos los cultos. Así en su dialéctica
revolucionaria –que ahora más que nunca se justifica en los imparables avances
tecnológicos-, prepararían la alfombra roja para la llegada del Anticristo. No
hay duda que esos sujetos –los cuatro jinetes del Apocalipsis- son satanistas.
Son los que siguen avivando la guerra de Ucrania, la formación del Gran Israel
y la Agenda 2030.
Por el
otro lado, el grupo de naciones contendientes, que recientemente se reunieron
en China (Rusia y naciones del lejano Oriente, básicamente) propugna, al
parecer, desde el conservadorismo y el soberanismo anti-liberal, un mundo equilibrado
y justo en una diversidad de tradiciones, culturas y religiones. Proyecto más
que ambicioso, utópico, porque eso sólo lo puede lograr Jesucristo, y en la paz
de una sola Religión, no en la armoniosa convivencia multirreligiosa que se propone.
Porque indudablemente que cuando se pregona esa convivencia y tolerancia mutua, es en
base a que se excluya la preeminencia de una sola religión, y eso es lo que
acontece con la Religión Católica en todo Oriente (al igual que en todo
Occidente). Y si bien la iniciativa de estos países da un frenazo tremendo (¡spasíbo!)
a la Revolución yanqui-anglo-sodo-judaizante, por el otro a la vez también acelera
la desaparición del katejon, puesto
que gran parte de esos países (China, Corea del Norte, Pakistán, India) son
perseguidores del catolicismo y, obviamente, nada les importa lo que ocurra con
la Iglesia católica y el Papa, en su actual deriva apóstata que la mantiene
cautiva del proyecto judeo-masónico de destruirla volviéndola inocua por no
tener ya casi las fuentes de la gracia a partir de los Sacramentos, lo que ocurrió
en el Vaticano II. En definitiva, ese nuevo eje alternativo a Occidente puede
ver desaparecer la Iglesia sin intervenir en ello, porque además ve a la
Iglesia actual como parte de ese Occidente decadente. La destrucción de Europa
va de la mano de esta derrota de la civilización occidental y de esta caída de
la Iglesia.
Por otra
parte, más allá de las buenas iniciativas, los buenos deseos y las buenas acciones
que se puedan invocar, convocar y practicar, ese anhelo de concretar un nuevo
orden mundial multipolar será imposible porque los globalistas occidentales no
darán el brazo a torcer, pues detrás de esa gente –que como ya dijimos son
satanistas- está el Enemigo que quiere llevar el mundo a las condiciones necesarias
para la aparición del Anticristo lo antes posible. Por lo tanto, debe haber
guerra, es decir, la Tercera Gran Guerra, y por eso siguen los preparativos
para ello por parte de los demenciales gobernantes europeos. En un gesto
claramente provocativo, Donald Trump acaba de cambiar el nombre del “Departamento
de Defensa” USA a “Departamento de Guerra”.
En el fondo, y más allá de unos y otros,
puesto que hay involucrados ideólogos trasnochados, hay estadistas destacados,
hay simples empleados de la Sinagoga, hay agentes de la masonería y hay simplemente
delincuentes acreditados, detrás de esto hay un proyecto unipolar de origen
gnóstico, contra un proyecto multipolar de origen gnóstico, uno de izquierda y
otro de derecha (aunque hay mezcla en ambos lados). Los primeros pretenden
acabar con toda idea de Dios fundiendo las religiones –pero sabiendo que el
enemigo es la Religión Católica- en un sincretismo subjetivo emocional
ecológico, que tiende a la “Nueva Era” teilhardiana. Los segundos pretenden
conservar sus características nacionales en tanto están adheridas a una tradición
religiosa específica, sólo que siendo que “los dioses de los paganos son
demonios” (Salmo 95), el encumbramiento tecno-económico-militar no puede
sustentarse en esa anunciada bonanza vecinal: negarlo sería negar el pecado
original. Y el ultra materialismo del actual paraíso socialista, que resulta gracias
al eficiente y diríase místico capitalismo, vigente en China, lleva el germen
de su autodestrucción. Puesto que, cuando se ve el lujo, las comodidades, la sofisticación
y el deslumbramiento ultra tecnológico que se apodera de las embelesadas almas
de quienes carecen del conocimiento del verdadero y único Dios, nos encontramos
ante un reflejo del capitalismo de bienestar que volvió tarados a los
anglosajones y europeos que perdieron su identidad a manos del consumo de
diversiones y placeres sin fin. Es por esa razón que en nuestros pobres países
sub desarrollados la apostasía avanza a pasos más lentos y trastabillados. La
pobreza tiene sus ventajas y los Evangelios ya nos lo enseñaron.
Sólo
Rusia, que está entre Oriente y Occidente, se encuentra en una situación peculiar,
como que es objeto de una particular elección de Dios por medio de la Virgen en
Fátima. El comunismo austero y pobre actuó de conservante de la antigua mística
cristiana refugiada en los iconos de la Virgen, y el ultra capitalismo liberal
que no pudo penetrar –pese a que para ello derribaron el Telón de Acero- permitió
un reflorecimiento del milenario cristianismo eslavo. China estaba a las
puertas de su conversión masiva en 1949 (había dejado de ser país de misión y
tenía más sacerdotes promedio que México) cuando con ayuda de Rockefeller y
cía. se le impuso la revolución comunista. Hoy el gigante amarillo es la otra
cara de los Estados Unidos, y lo está desplazando de los mercados mundiales.
Así pues, la “supervivencia del más apto” exige que Estados Unidos de América
sea “grande de nuevo” o deje de ser Estados Unidos, para ser un país de segunda
línea. ¿Puede el orgullo norteamericano soportar esa humillación? El campeón de
la Libertad no puede bajar del podio, evidentemente. En los planes de los
globalistas aún sigue siendo el elegido para cumplir ese mesianismo de la
libertad, con objeto de instaurar la República universal.
¿Cómo se
define esto?
No
vislumbramos más que dos opciones, de cara a un futuro no muy lejano.
O Rusia
es consagrada, según el pedido hecho por de la Virgen de Fátima, y a través de
un portentoso milagro se convierte al catolicismo, ayuda a restaurar a Europa
diezmada por las hordas musulmanas en connubio con la masonería, (no
descartamos tras este portento la conversión de numerosos asiáticos) y es, por
lo tanto, el breve y resonante triunfo del Corazón Inmaculado de María, o, en
una guerra calamitosa global, terriblemente devastadora, quedan todos los focos
de poder gravemente afectados, y surge el gran pacificador, el Anticristo, para
ejercer su reinado de terror durante tres años y medio. Para llegar a ese momento
tiene que haberse avanzado mucho más en la persecución a la Iglesia católica,
particularmente al santo Sacrificio de la Misa.
De lo que
es seguro es que toda la suerte de lo porvenir depende de lo que ocurra en la
Iglesia de Roma, más de lo que ocurra en Washington, Moscú o Pekín. Aunque
parezca todo lo contrario. El mundo no se enteró que lo que ocurría en una
perdida gruta de Belén, era más trascendente que lo que Roma, Atenas o
Jerusalén estaban por entonces contemplando.
Cualquiera
de estas dos opciones, ha de suceder pronto.
A
prepararse, pues, rezando el santo Rosario.
OCCIDENTE PIERDE LA GUERRA DE PROPAGANDA
Por GABRIEL CAMILLI
Recordemos
aquello que decíamos en La Prensa en La niebla de la
guerra (5 de marzo de 2022) a pocos días del inicio de las
operaciones:
“La
falsedad es un arma reconocida y extremadamente útil en la guerra, y cada país
la usa deliberadamente para engañar a su propio pueblo, atraer a los neutrales
y engañar al enemigo. Las masas ignorantes e inocentes de cada país no se dan
cuenta en el momento que están siendo engañadas, y cuando todo termina se
descubren y exponen las falsedades. Como todo es historia pasada y los relatos
y declaraciones han producido el efecto deseado, nadie se molesta en investigar
los hechos y establecer la verdad. Mentir, como todos sabemos, no ocurre solo
en tiempos de guerra. El hombre, se ha dicho, no es un animal verídico,
pero su hábito de mentir no es tan extraordinario como su sorprendente
disposición a creer. Es, en efecto, a causa de la credulidad humana que florecen
las mentiras. ‘Pero en tiempos de guerra, la organización autorizada de la
mentira no se reconoce suficientemente’, dice
Churchill en La primera baja de la guerra es la verdad”.
El famoso
politólogo de la Universidad de Chicago, John J. Mearsheimer, el economista de
Columbia Jeffrey D. Sachs, el premio Putlizer Glenn Greenwald, pero también el
ex presentador de Fox News, Tucker Carlson al igual que varios militares
especialistas objetivos como el Cnl Douglas MacGregor de los Estados Unidos, o
el Cnl Baños de España, hace rato vienen mostrando como nosotros desde La
Prensa otra campana.
En La
Prensa, el 20/11/22, en el artículo “La guerra cognitiva en Ucrania”, decíamos
lo siguiente: “En esta guerra grande, irrestricta y global se están
desarrollando operaciones multidominio".
Este es
un concepto conjunto de armas combinadas para el siglo XXI, según dice el
Tradoc (El Comando de Entrenamiento y Doctrina del Ejército de EE. UU)
que: "...incluye las capacidades de los dominios físicos y pone
mayor énfasis en el espacio, el ciberespacio y otras áreas controvertidas como
el espectro electromagnético, el entorno de información y la dimensión
cognitiva de la guerra".
En la
guerra actual hablamos de los dominios: Tierra, Aire, Mar, Espacio, Cibernético
e Información. Los dos últimos atraviesan a los 4 primeros y son transversales
entre sí.
UN
VERDADERO CAMALEON
Clausewitz
señaló correctamente que la naturaleza de la guerra nunca cambia, solo cambia
su carácter, "es un verdadero camaleón" y en esta guerra europea
la Niebla de la Guerra 2.0 se ve atravesada por la guerra de
la información sin restricciones y global para influir en la mente de los
pueblos, para entrar en cada casa por los medios de comunicación y las redes
sociales.
Todo esto
hoy mantiene absoluta vigencia luego de más de tres años y medio de guerra
entre la OTAN y Rusia.
Hace
pocos días pudimos ver una entrevista realizada al periodista Michel Collon
titulada “Occidente pierde la guerra de propaganda: ¡El miedo de las élites al
descubierto!”
Pudimos ratificar desde otra óptica nuestras observaciones hechas en La Argentina por pensadores militares, estrategas y geopolíticos de nuestro equipo de ELEVAN. “La narrativa de Occidente está llena de grietas, y las élites europeas lo saben. Y tienen miedo. Miedo al cambio que llegará cuando ya no puedan dominar el espacio periodístico. Por eso están reprimiendo los medios sociales y digitales, así como los medios de comunicación extranjeros”, dice Collon.
LEÓN XIV SIGUE PASO A PASO A FRANCISCO, HACIA EL ABISMO
El Papa
nombra presidente de la Pontificia Academia de Bellas Artes a una experta en
arte snob y exposiciones grotescas
El Papa
León XIV ha nombrado a la crítica y comisaria italiana Cristiana
Perrella nueva presidente de la Pontificia Insigne Academia de
Bellas Artes y Letras de los Virtuosos al Panteón, institución fundada en
1542 con la misión de custodiar la tradición de las bellas artes y asesorar a
la Santa Sede en materia cultural. La presidencia de esta academia pontificia
es designada por el Papa por cinco años y tiene la responsabilidad de orientar
los trabajos de los académicos, que abarcan disciplinas como la arquitectura,
la pintura, la escultura, la literatura y la música, siempre en diálogo con la
fe y la búsqueda de lo trascendente.
Perrella
es conocida por su larga trayectoria en el arte contemporáneo y por haber
estado al frente de instituciones como el Centro Pecci de Prato o el MACRO de
Roma. Su perfil es el de una especialista en propuestas conceptuales y
provocadoras, una visión estética que con frecuencia se centra en la ruptura y
en la experiencia inmediata, más que en la permanencia de lo bello. Su concepto
del arte ha llegado incluso a incluir exposiciones fotográficas con
escenas de hombres miccionando sobre otros, ejemplos de una provocación que
busca el impacto más que la expresión de lo universal y lo perenne.
El arte
reducido a lo efímero
Gran
parte del arte contemporáneo que ella representa se mide por la capacidad de
provocar, de escandalizar o de impactar. El valor de la obra ya no reside en la
belleza de lo representado, sino en su potencia de choque frente a un
espectador saturado de estímulos. Es un arte que se agota en la experiencia
instantánea, sin anclaje en lo universal ni vocación de perennidad.
La
belleza como universal y eterno
Desde la
perspectiva teológica, el arte no es mera expresión subjetiva ni
entretenimiento estético. El arte verdadero toca lo permanente,
aquello que conmueve tanto al hombre de las cavernas como al hombre del próximo
milenio. Lo bello habla un lenguaje universal e inalterable: conmueve porque es
reflejo de la verdad, de la bondad y, en último término, de Dios. Por eso la
tradición cristiana siempre ha entendido que el arte está llamado a ser camino
hacia lo eterno, una vía que abre al hombre a lo divino, más allá de modas
y provocaciones pasajeras.
El riesgo
del snobismo en una academia pontificia
Que una
academia pontificia se pliegue a los criterios del arte de moda, con obras de
dudoso gusto y provocación gratuita, supone un serio riesgo: el de confundir
lo novedoso con lo valioso, lo efímero con lo universal. La misión de esta
institución no es rendirse al relativismo estético, sino recordar que el arte,
cuando es verdadero, trasciende épocas y culturas porque se
enraíza en lo que no cambia: la belleza como huella del Creador.
León
XIV animó al obispo a celebrar la eucaristía homosexual antes de la marcha
homosexual al Vaticano
Alrededor de 1.000 personas
participaron hoy en una marcha del Orgullo Gay hacia la Basílica de San Pedro
en el Vaticano.
El grupo portaba una gran cruz arco iris. Entre ellos había travestis y hombres
cogidos de la mano, así como personas en matrimonios homosexuales y con ropas
arco iris.
Antes de la marcha, el obispo Francesco Savino, vicepresidente de la
Conferencia Episcopal Italiana, celebró una eucaristía.
SOBRE LAS II JORNADAS DE LA HISPANIDAD EN EL RÍO DE LA PLATA
Ignacio Balcarce analiza las II
Jornadas de la Hispanidad en el Río de la Plata
Por JAVIER NAVASCUÉS
Ignacio Balcarce tiene
36 años. Es de General Madariaga, un bellísimo pueblo ubicado en el sudeste de
la provincia de Buenos Aires, Argentina. Estudió filosofía en la Universidad
Católica de la Plata. Católico recalcitrante y con vocación literaria, usa las
letras para entender mejor al hombre y el mundo.
¿Qué supone para
ustedes organizar estas II Jornadas de la Hispanidad en el Río de la Plata?
Estamos muy
contentos con esta iniciativa del Instituto Elevan. Nuestras naciones
desorientadas y divididas necesitan una reflexión sobre su identidad. Esa es la
propuesta de las segundas Jornadas de la Hispanidad organizadas para el 11 y 12
de octubre. Juntarnos a reflexionar sobre nosotros mismos, sobre lo que somos,
sobre lo que queremos ser, sobre nuestra historia, sobre nuestra situación
actual, y sobre nuestros propósitos y nuestras posibilidades de futuro.
En nuestros países hay mucho desconcierto; las crisis se repiten, naufragamos en la decadencia y no hay un horizonte próximo de soluciones porque los diagnósticos más precisos no tienen lugar y difusión. Estas jornadas son un espacio de reflexión; un foro de diálogo dispuesto a pensar las causas profundas de nuestra incomodidad social. Somos un pueblo hispano-católico, con hábitos arraigados en ese acervo cultural, pero atenazados en instituciones, discursos, prácticas y gobiernos ajenos a esa identidad, lo que genera una gran tensión en las entrañas mismas de la nación. Todo esto necesita ser elaborado para plantear soluciones.
EL RENACIMIENTO DE RUSIA
Por HÉLÉNA
PERROUD
De su libro UN
RUSSE NOMMÉ POUTINE, Éditions du Rocher, 2018.
El
renacimiento religioso
En Rusia
al comienzo del milenio, Putin hace esta confidencia en primera
persona:
«Estoy convencido de que lograr insuflar la
dinámica de crecimiento indispensable no es un problema de naturaleza meramente
económica. Es también un problema político y —no tengo miedo de esta palabra—,
en cierto sentido ideológico. Más precisamente, se sitúa en el plano de las
ideas, de la espiritualidad, de la moral. Y este último aspecto, en la etapa
actual, me parece particularmente importante para la consolidación de la
sociedad rusa (rossiiskovo obchestva: ‘rusa’ en el sentido político del
término, y no étnico)».
Así pues, utilizará y fomentará el despertar religioso y el patriotismo para
unificar a las poblaciones tan diversas de Rusia en torno a lo que él llama la
«idea rusa», rossiiskaïa idea,
tal como la define en este texto: una mezcla de valores universales que el
pueblo ruso ha empezado a hacer suyos, como la libertad y la propiedad, y de
valores específicamente rusos como el patriotismo, el poder, el estatismo y la
solidaridad social.
Recuerdo un detalle que me había llamado la
atención durante mi misión en Rusia: una sala de conciertos que pertenecía a la
ciudad con la que el Instituto Francés cooperaba regularmente acababa de ser
restaurada en San Petersburgo, y la directora esperaba con impaciencia que
fuera bendecida para poder lanzar la nueva temporada.
La religión ortodoxa está de nuevo presente
por todas partes en la esfera pública, y Vladímir Putin, al igual que Dmitri
Medvédev, asisten con mucha frecuencia a los oficios importantes en calidad de
presidente y de primer ministro, respectivamente. La esposa de Medvédev es conocida
por ser una practicante convencida; hasta su divorcio, Liudmila Putina también
estaba muy a menudo presente junto a su marido en las ceremonias religiosas.
Cuando desapareció de la escena pública, antes de que la pareja se decidiera a
anunciar oficialmente su separación, corrían rumores sobre su posible retiro a
un convento… una idea que parecería absurda en Francia, pero que parecía
plausible en Rusia.
Si hay una implicación personal tan fuerte
de Putin en el apoyo a la Iglesia ortodoxa, es porque entre el Estado y la
Iglesia existe una convergencia de intereses bien entendida. La Iglesia desea
estar en el centro de la definición de los valores morales o éticos del país.
Putin se lo permite, y por eso la Iglesia le es leal.
Sin entrar en consideraciones sobre la personalidad y el recorrido del actual
patriarca Cirilo, que tendría una fortuna colosal y un pasado en la KGB, el
regreso a la práctica religiosa es real en toda Rusia. Se nota en detalles que
pueden parecer sorprendentes para los occidentales; así, desde hace algunos
años, los restaurantes ofrecen menús “especial Cuaresma”, hombres de mediana
edad, nacidos en época soviética, se persignan antes de tomar el avión y otros
se hacen la señal de la cruz al pasar por la calle delante de una iglesia.
Una ceremonia ha cobrado una nueva
importancia desde hace cinco años: la traslación de las reliquias de Alejandro
Nevski a San Petersburgo, seguida hoy por cerca de un centenar de miles de
personas, tanto adultos como niños.
Las iglesias vuelven a llenarse para los oficios dominicales, y no solo con
mujeres ancianas. Personalidades muy destacadas son conocidas por ser ortodoxos
convencidos y practicantes, como la gran estrella del Mariinski, Uliána
Lopatkina, o el hombre de teatro Valeri Fokin, por citar solo algunos.
sábado, 30 de agosto de 2025
¿EL PROCESO SINODAL PREPARA LA INSTAURACIÓN DEL REINO DEL ANTICRISTO?
Por FRANCESCA DE VILLASMUNDO
Bajo
León XIV, tanto como bajo Francisco, la iglesia sinodal avanza a grandes pasos.
En la Amazonía, tanto como en otros lugares, ha nacido un Proceso sinodal
amazónico que, cinco años después, «representa un nuevo contexto de
sinodalidad» para la Iglesia latinoamericana. Y un nuevo paso hacia la
disolución de la autoridad del Pontífice romano y de los obispos. ¿Para
preparar la instauración del reino del Anticristo?
El “Proceso sinodal
amazónico” en marcha
El
pasado 19 de agosto, el sitio oficial de la Santa Sede, Vatican News, publicaba un
artículo ensalzando el “Proceso sinodal amazónico”, nacido hace 5 años, bajo el
reinado de Francisco, y destinado a «crear una red panamazónica de comunicación
eclesial que unifique los diferentes medios utilizados por las Iglesias
particulares y los demás organismos eclesiales», llamada la CEAMA, Conferencia
Eclesial de la Amazonía. Este nuevo organismo comprende siete Conferencias
episcopales de los países amazónicos, organizaciones regionales tales como
Cáritas, la CLAR y el REPAM, representantes de los pueblos indígenas y expertos
nombrados por la presidencia de la organización y por el Papa. Vatican News señala que esta
«dimensión “eclesial y sinodal” encarna el deseo de los obispos
latinoamericanos expresado en Aparecida, cuando afirmaron que “los laicos deben
participar en el discernimiento, la toma de decisiones, la planificación y la
implementación” de la vida y de la misión de toda la Iglesia».
Más
allá del lenguaje abstruso tan caro a nuestra posmodernidad, ¿qué significa
esto? Este nuevo organismo, este «proceso sinodal amazónico», «representa un
nuevo contexto de sinodalidad que la Iglesia latinoamericana ofrece a la
Iglesia entera», explicó el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio
para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, durante su discurso inaugural
de la primera asamblea de los obispos de la CEAMA (Conferencia Eclesial de la
Amazonía) en Bogotá, Colombia.
El cardenal Michael
Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral,
subrayó la continuidad entre la sinodalidad y el Concilio Vaticano II
El cardenal-prefecto continuó su análisis del proceso subrayando la continuidad
entre la sinodalidad y el Concilio Vaticano II, la primera derivando en toda
lógica del segundo: es un «“germen” que testimonia una “recepción
latinoamericana brillante y creativa del Concilio Vaticano II, de los Sínodos
sobre la Amazonía (2019) y sobre la sinodalidad (2023-2024)», que, «acogiendo
la diversidad y valorando la complementariedad», nos invita a «crear una
dinámica de comunicación adaptada a una Iglesia sinodal».
ECLESIOLOGÍA COMPARADA
ECLESIOLOGÍA
COMPARADA
Por FR. PIERRE-MARIE O.P.
En Le Sel de la terre N° 1, verano
1992.
Desde San Agustín, el tema de las dos Ciudades,
para designar la Iglesia y la Contra-Iglesia, es bien conocido por los cristianos.
Este tema está desarrollado en particular por el Papa León XIII al comienzo de
su encíclica Humanum Genus sobre los francmasones:
“... el
género humano... se ha dividido en dos campos enemigos, los cuales no cesan de
combatir, uno por la verdad y por la virtud, el otro por todo lo que es
contrario a la virtud y a la verdad. El primero es el reino de Dios sobre la
tierra, a saber, la verdadera Iglesia de Jesucristo... El segundo es el reino
de Satanás.”
Pero, desde el Concilio Vaticano II, se desarrolla
una “nueva eclesiología”, que no es otra cosa que el plan de una nueva Iglesia.
Vamos a comparar entre sí los principales rasgos de
esas tres Iglesias: la Iglesia católica, la Iglesia conciliar y la
Contra-Iglesia.
1. LA
IGLESIA CATÓLICA
La doctrina de la Iglesia sobre sí misma no ha
cambiado desde hace 20 siglos; se encuentra un buen resumen en el esquema
preparatorio al Concilio Vaticano I [1]. Vamos a servirnos de este esquema para
recordar la doctrina tradicional de la Iglesia sobre sí misma. Hemos resumido
esta enseñanza en forma de cuadro, de manera de tener una visión sintética.
1. La naturaleza de la Iglesia.
En sus dos primeros capítulos, el esquema recuerda lo que es la Iglesia:
Ella es,
ante todo, el Cuerpo místico de Cristo. Cristo es cabeza de un organismo
espiritual, del cual uno se hace miembro por el bautismo. Los miembros están
unidos a la cabeza por las virtudes teologales. Finalmente, el Espíritu Santo
es el alma de este Cuerpo místico. Toda esta doctrina fue retomada y
magníficamente desarrollada por Pío XII en su encíclica Mystici Corporis.
Pero la
Iglesia es también una sociedad, fundada e instituida por Jesucristo.
“Porque la naturaleza de la Ley del Evangelio no es que los verdaderos
adoradores adoren cada uno separadamente al Padre en espíritu y en verdad, sin
ningún vínculo social, sino que nuestro Redentor quiso que su religión
estuviera tan íntimamente unida a la sociedad que instituía, que quedara
completamente mezclada y, por así decirlo, asumida en ella, y que no hubiera
ninguna religión de Cristo fuera de ella” [2].
LA NEGACIÓN DE LA CORREDENCIÓN DE MARÍA, EL MENSAJE DE LA VIRGEN DE FÁTIMA Y “LOS ERRORES DE RUSIA”
Los “errores de Rusia”: El mesianismo judío anticristiano y naturalista, financiado por los banqueros internacionalistas, implementado por...









