Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María

martes, 16 de junio de 2026

VIDA, PENSAMIENTO Y MODO DE ACTUAR DE VLADÍMIR PUTIN

 


«Para comprender a Putin hay que leer a Dostoievski. [...]. Putin ha salido de Dostoievski, angustiado por la falta de religiosidad, por el permisivismo y por la decadencia moral» (Henry Kissinger).

 

Prólogo

 

¿Putin lucha realmente contra el «Nuevo Orden Mundial»?

 

Comúnmente, Putin es presentado:

1.º) como un autócrata que combate el progresismo permisivista y relativista, así como la globalización (con todos los límites que comporta la naturaleza humana); habiendo resistido Rusia, para bien o para mal, desde 1990 hasta hoy a la agresión del laicismo y de la secularización americanista.

Atención a no convertirlo en un ídolo. El peligro de esta posición sería hacer de él una especie de «divinidad» o un ídolo, ya que los ídolos tarde o temprano caen a tierra, pues no están ni en el cielo (como los Santos), ni en la tierra (como los mortales comunes), sino suspendidos a media altura (como los aeróstatos, es decir, los «globos inflados»).

Ahora bien, las medias tintas nunca dan resultado, especialmente en situaciones históricas como la actual, que, siendo objetivamente apocalíptica, solo puede ser afrontada con el heroísmo de las virtudes sobrenaturales.

 

¿Putin es un doble jugador?

 

Sin embargo, 2.º) también hay quienes lo presentan (incluso de manera absolutamente cierta) como un doble jugador, que solo aparentemente se opone al mundo atlántico, pero que en realidad está en connivencia con él.

 

Diferencia entre certeza absoluta, certeza moral o probabilidad

 

Sin embargo, 3.º) nadie puede tener una certeza absoluta frente al libre albedrío humano, que es mutable, frágil e inclinado al mal.

Debemos contentarnos con una certeza moral o con una probabilidad, según el actuar moral ordinario del hombre frente al bien o al mal.

 

En la medida en que la fragilidad humana lo permita, parecería que...

 

Por ello, 4.º) pienso que podría decirse que Putin normalmente parece estar comportándose correctamente y representa —hasta prueba en contrario, que presupone pruebas y no meras conjeturas no fundadas en hechos reales y concretamente graves— un obstáculo para las fuerzas de la disolución subversiva de la moral natural y de la sana razón.

 

Hechos, no palabras

 

Los recientes acontecimientos bélicos en Crimea y en Ucrania (enero/septiembre de 2014–2026) nos permiten tocar con la mano aquello que hasta ayer podía parecer, a los ojos de muchos, solamente una probabilidad.

El Nuevo Orden Mundial quiere destruir a la Rusia resurgida de la ruina soviética durante la era de Putin, porque es probable que esté desempeñando el papel del Katéjon, es decir, de un «obstáculo que retiene» (san Pablo) a las fuerzas de la Subversión mundialista y globalizadora (Israel, los Estados Unidos y la Arabia Saudita wahabita).

Putin se ha convertido ya para los medios de comunicación en el nuevo Hitler, el nuevo Saddam, el nuevo Gadafi o el nuevo Assad que debe ser eliminado.

Se comienza con la manipulación del pensamiento (a Putin ya se le presenta como enloquecido) mediante la prensa, la televisión y la radio, para terminar con una condena capital pública y ejemplar (como sucedió con Saddam y Gadafi), una especie de «Núremberg 1946 permanente» que no pasa ni debe pasar, exactamente igual que la Shoah.

PUTIN Y SOLZHENITSYN III

 


UNA SEMEJANZA DESIGUAL

 

Por DON CURZIO NITIOGLIA

CAPÍTULO III

La colonización judía de las tierras rusas en los años Veinte

Dado que los bolcheviques consideraban que los judíos habían sido privados por el zarismo de la posibilidad de trabajar la tierra y, por ello, habían sido condenados a ejercer la usura, era necesario ayudar a los judíos a “colonizar las tierras de Rusia” (A. Solzhenitsyn, Dos siglos juntos, vol. II, Judíos y Rusos durante el período soviético, Nápoles, Controcorrente, p. 289); es decir, a apoderarse de ellas, tal como ocurriría con Palestina desde 1948 hasta hoy (con Gaza transformada en una… “playa de lujo” —construida íntegramente por el promotor inmobiliario Trump pero a expensas de Europa— y en Cisjordania, donde los colonos judíos “ayudan” todo lo posible a los cultivadores palestinos a “ceder libremente” su propia tierra) y aún no ha terminado… hay que llegar al “Gran Israel” (que comprende no solo el Cercano Oriente sino el mundo entero, ocupado abusivamente —por ahora— por los Goyim).  El motivo de ello residía también en la voluntad de los bolcheviques de obtener de los occidentales filo-judíos una vasta corriente de simpatía y, sobre todo, de financiamientos (ibíd.).  La Crimea (que es una isla de Ucrania) en los años Veinte del siglo XX fue designada como la “nueva Tierra Santa judía” o “nueva Palestina”, tal como había ocurrido con América del Norte a partir de los años Veinte del siglo XVII. Esto se hizo también para intentar “atar a los judíos al poder comunista” (cit., p. 290).  Alemania, Francia y Estados Unidos respondieron positivamente y de manera concreta (cit., p. 291). Los judíos adhirieron a este plan porque veían en él una oportunidad para su autonomía, “ocupando” Ucrania y su isla: Crimea, para “crear en ella regiones judías autónomas”; pero esto no agradó a los sionistas estadounidenses, que veían en este plan una alternativa al sionismo norteamericano que potencialmente podría llegar hasta Palestina (cit., p. 292). En resumen, América del Norte no quería que el sionismo se detuviera en Rusia y no en Norteamérica para llegar a Palestina. “Sin embargo, este plan de conversión de los judíos a la agricultura fue un fracaso. Nada empujaba a los colonos a quedarse. […]. Nuevas posibilidades les eran ofrecidas por la industria así como por la administración, cosa que no ocurría en el siglo XIX. […]. Además, los judíos no trabajaban las tierras que les eran asignadas, sino que las arrendaban o las hacían cultivar por otros” (cit., pp. 295 y 294). Si el sionismo estadounidense y potencialmente palestino no veía con buenos ojos esta asimilación de los judíos a la Rusia bolchevique; por su parte, el bolchevismo no amaba al sionismo estadounidense/palestino por su voluntad de no asimilarse a otros países que no fueran América, Palestina o el futuro Gran Israel (1948). Así fue que en la URSS, “en septiembre-octubre de 1924 una oleada de arrestos se abatió sobre los ambientes sionistas/palestinos” (cit., p. 309). Cincuenta años después, muchos autores israelíes han reconocido que “las desgracias que han golpeado a los judíos a causa de la revolución se explican en gran parte por el hecho de que la juventud judía se había apartado de su religión y de su cultura bajo la influencia de la ideología comunista” (cit., p. 311), mientras que los ancianos permanecieron apegados a sus tradiciones. “La masiva penetración de los judíos en todas las esferas de la vida pública rusa y en las esferas dirigentes soviéticas en los años Veinte se reveló no constructiva, sino nefasta para ellos” (cit., p. 312). Sin embargo, “después de varias décadas el porvenir mostró que algo de su conciencia nacional había permanecido en ellos, resistiendo al completo desarraigo” (cit., p. 313). 

CARTA: ¿QUIÉN RENDIRÁ CUENTAS A DIOS?

 


Contra el legalismo semántico de los modernistas:
la caridad de la verdad en las consagraciones de la FSSPX

 

por PIETRO PASCIGUEI

Aunque ya se ha escrito mucho en las columnas de este blog (RS) —y con admirable diligencia— sobre la naturaleza de las consagraciones episcopales de la FSSPX, el recrudecimiento de los recientes ataques dialécticos contra la Fraternidad nos impone un deber adicional de testimonio. No es mi intención pecar de obstinación ni caer en esa repetitividad estéril que caracteriza a nuestros detractores; el objetivo no es echar leña al fuego, sino proporcionar a los lectores una “brújula” doctrinal para orientarse con firmeza entre los fetiches del legalismo burocrático y la realidad objetiva y dramática del Estado de Necesidad.

No escribo para superar en perspicacia a quienes me precedieron —no sería capaz de ello—, sino para responder a una ofensiva teológica específica y disimulada que intenta utilizar precisamente el Magisterio de Pío XII y una supuesta interpretación correcta del Concilio Vaticano II como armas para arrinconar la Tradición en un callejón sin salida. Las acusaciones que aquí refutaremos no se limitan a las habituales denuncias de “desobediencia”, sino que intentan una operación de “cirugía doctrinal” sobre un punto neurálgico: el paso de los términos potestas a munus en la Constitución Lumen Gentium. El objetivo de los opositores es claro: demostrar que, según la nueva eclesiología, el acto de consagrar sin mandato pontificio es “intrínsecamente” cismático, vaciando efectivamente el concepto de Estado de Necesidad. En esta contribución, pretendo demostrar cómo la tan proclamada “hermenéutica de la continuidad” es, en este caso, un castillo de naipes semántico que se derrumba tan pronto como se compara con el Magisterio perenne de la Iglesia.

Las críticas dirigidas a la FSSPX por las consagraciones episcopales del 1 de julio parten de una premisa de puro legalismo positivista, ignorando el hecho de que el derecho eclesiástico está al servicio de la Fe y no al contrario. En algunos círculos conservadores ratzingerianos (defensores de la nunca comprobada “hermenéutica de la continuidad”), se intenta transformar una cuestión de supervivencia doctrinal en un mero debate técnico sobre la palabra munus frente a potestas, olvidando que la Iglesia no es una academia de semántica, sino el Cuerpo Místico de Cristo, cuya ley suprema es la salus animarum.

Se argumenta, por ejemplo, que no hay ruptura porque el Concilio utiliza munera (oficios) y no potestates (poderes). Citamos el pasaje en cuestión: “La consagración episcopal, juntamente con el oficio de santificar, confiere también los oficios de enseñar y gobernar, los cuales, sin embargo, por su propia naturaleza, sólo pueden ejercerse en comunión jerárquica con la cabeza y los miembros del colegio episcopal.” (LG 21).

NOTAS SOBRE LA GUERRA DEL IMPERIALISMO SIONISTA ANGLO ESTADOUNIDENSE EN MEDIO ORIENTE Y EN UCRANIA.

 


Por LUIS ÁLVAREZ PRIMO

15 de junio de 2026

 

Ayer el colosal payaso asesino de la Casa Blanca, celebró, a disgusto –como la mayoría de los liberales estadounidenses que se creen eternamente jóvenes--sus 80 años. Cuando se aprestaba a cortar la torta blanca de varios pisos, se acerca un niño iraní, lo mira y le recuerda que él dio la orden de bombardear la escuela de Minab, en la que asesinó a sus 168 compañeritas, cuyas fotografías aparecieron lentamente una tras otra. Inmediatamente, para horror y espanto de los invitados, de la torta empieza chorrear sangre.

El video de marras es uno de tantos que muestra que Irán no olvidará los innumerables crímenes que la entente judeo-sionista estadounidense-israelí ha cometido contra los inocentes de su pueblo, y de tantos otros pueblos del orbe.

E. Michael Jones no se equivocó cuando dijo que el amoral sicópata Donald J. Trump sería el enterrador del imperio estadounidense. Traicionando todas sus promesas y declaraciones electorales a favor de la paz, Trump se embarcó en unas de las guerras más perversas de las que se tenga memoria, llevando a la humanidad peligrosamente al borde de una tercera guerra mundial.

Trump ha mentido hasta el ridículo. Desde marzo 2026, 39 veces prometió a la opinión pública norteamericana estar al borde de firmar un acuerdo de entendimiento, y otras tantas veces siguió apoyando con armas, bombardeos, aprestos bélicos, sanciones, recursos financieros y el despliegue de una gigantesca armada en el Golfo Pérsico, al estado sociópata genocida de Israel, es decir, a todos los fanáticos psicópatas judíos que rodean al criminal y corrupto Benjamín Netanyahu.

Trump prometía e insinuaba decisiones para desescalar el conflicto, pero, en realidad, como se sabe, no buscaba la paz sino ganancias manipulando el mercado del petróleo con información privilegiada que él mismo generaba. Y, contrariamente a lo que declaraba a cada paso, no le importó ni la muerte ni el dolor y el sufrimiento causado por sus decisiones genocidas. Trump, con sus manos manchadas de sangre inocente pasará a la historia—junto con Harry Truman—como el rostro más repugnante del “gran Satán”.

Y, por cierto, el endemoniado Benjamín Netanyahu, otro tanto. Ambos son la caricatura más grotesca del buen gobernante. Monstruosas gárgolas devoradoras de niños, monstruos devotos del culto a Moloch.

Tras el último bombardeo israelí en medio de negociaciones diplomáticas, Irán advirtió a Trump que, si no acordaba el memorando de entendimiento de 14 puntos presentado al mediador pakistaní, sin pérdida de tiempo bombardearía a Israel. Trump se asustó y acordó hacerlo.

Presuntamente el acuerdo se firmará el viernes 19 de junio en Ginebra.  Si Estados Unidos lo hace, pero Israel se rehúsa a aceptarlo (es decir, si no se retira del Líbano), Netanyahu quedará solo y de él se ocupará Irán. Veremos qué pasa. ¿Lo permitirá el extorsionador “lobby de Israel” que lo controla?

Pakistán ha mediado con eficacia gracias al respaldo de China. Los estados del Golfo están aterrorizados y desesperados esperando el fin de una guerra que les ha costado carísimo.

Irán siempre ha querido y buscado la paz, por eso, con una mayor comprensión de la realidad última y del logos de la guerra, se preparó.  Y ha vencido al imperio sionista estadounidense infligiéndole una humillante derrota en Medio Oriente.  Hoy la República Islámica de Irán emerge no sólo como el ganador estratégico de esta guerra en Asia Occidental, sino, además, con una gran potencia en el nuevo orden mundial multipolar que ha contribuido a gestar, junto con la Federación de Rusia y la República Popular de China.

Para todas las naciones sometidas al colonialismo usurero del imperio judeo-sionista estadounidense (la Argentina en primer lugar), este gigantesco cambio histórico, tanto por su alcance, como por su amplitud y profundidad, comporta una gran oportunidad de liberación si se atreven a seguir el ejemplo del digno y sufrido pueblo iraní.

Mientras tanto Rusia avanza en su desarrollo económico, social, cultural, diplomático, científico-tecnológico y militar. Entre el 3 y el 6 de junio se realizó el extraordinario Foro Económico Internacional de San Petersburgo bajo el lema “Diálogo pragmático: camino hacia un futuro estable” en el cual participaron 24.500 representantes de 142 países, generando inmensas oportunidades de negocios.  Y Putin ha reasumido con gran firmeza la conducción de la guerra en Ucrania para alcanzar una pronta finalización de la misma.

Desafortunadamente, en Europa, los delirantes y desvergonzados ladradores de Bruselas aturden con discursos belicistas ruso fóbicos, en especial en los países bálticos (chihuahuas) y en Alemania. Esperemos que los europeos expulsen a la bruja Úrsula von der Leyen, que los lleva por mal camino.

martes, 2 de junio de 2026

PUTIN Y SOLZHENITSYN

 


 

UNA SEMEJANZA DESIGUAL

 

por DON CURZIO NITOGLIA

 

SEGUNDA PARTE EN CINCO CAPÍTULOS

 

CAPÍTULO I

 

I – DOSTOIEVSKI, SOLZHENITSYN Y PUTIN SEGÚN KISSINGER

 

En una entrevista concedida a la revista mensual estadounidense Atlantic, Henry Kissinger declaró:

«Para comprender a Putin hay que leer a Dostoievski. [...]. Putin ha salido de Dostoievski, angustiado por la falta de religiosidad, el permisivismo y la decadencia moral».

Dostoievski había sido condenado como reaccionario por el régimen soviético debido a un «exceso de valores sobrenaturales» contenidos en sus obras.

«Peter Savodnik, en un artículo aparecido en el último número de Vanity Fair, expone las razones por las que Dostoievski fascina tanto a Putin:

“La vieja Rusia es buena y pura. Occidente es malo, es impuro. Putin cita con frecuencia a Dostoievski en sus discursos. Putin se siente atraído por el Dostoievski bizantino”.

[...].

Marta Dell’Asta nos dice que Dostoievski interpretaba el problema de la modernidad de manera muy profunda. Para Dostoievski, Rusia formaba parte de Europa y era consciente de esta profunda unidad espiritual. Su crítica no iba dirigida a Occidente como tal, sino a su traición a las raíces cristianas.

Dostoievski amaba a la Rusia cristiana, que para él había sido traicionada. Consideraba fundamental que Rusia fuera cristiana.

[...].

Putin organizará en 2018 el centenario de Aleksandr Solzhenitsyn. Cuatro meses antes de su muerte, Solzhenitsyn elogió a Putin. Bajo Putin, la nación está redescubriendo aquello que debe ser propiamente ruso.

La primera vez que Putin y Solzhenitsyn se encontraron fue en el año 2000, en la dacha del escritor, y ambos permanecieron apartados durante largo tiempo en la biblioteca. Hoy Putin gusta de aparecer junto a la viuda del gran escritor en ocasiones de especial importancia.

[...].

Andrew Kaufman, uno de los mayores expertos en literatura rusa, escribe:

“Putin ha elegido a Dostoievski, quien creía que la misión especial de Rusia en el mundo consistía en crear un imperio cristiano paneslavo con Rusia al timón. Dostoievski consideraba que Rusia era la nación más avanzada espiritualmente de todas”».

 

Prólogo

 

Por lo que hemos visto hasta ahora, puede afirmarse, con probabilidad e incluso con cierta seguridad moral, que:

Aleksandr Solzhenitsyn y Vladimir Putin compartieron una cierta convergencia de ideales.

En efecto:

EL PAPA LEÓN XIV FIRMÓ EL DOCUMENTO DICIENDO QUE LA VIRGEN NO ES CORREDENTORA, PERO EL DOCUMENTO ENSEÑA SOBRE TODO QUE LA VIRGEN NO TIENE MÉRITOS

 

PADRE DE FAMILIA FRANCÉS REGALA A PUTIN ESTATUA DE LA VIRGEN DE FÁTIMA

 


Padre de familia francesa con 10 hijos que se mudó a Rusia cuenta por qué lo hizo

 

Fabrice Sorlin ve en Rusia un baluarte de los valores tradicionales y un espacio seguro para la crianza de sus diez hijos.

Fabrice Sorlin, cabeza de una familia numerosa que se mudó de Francia a Rusia en 2015, obsequió a Vladímir Putin una estatua de la Virgen de Fátima después de que su esposa, Isabelle Sorlin, recibiera el título de 'Madre Heroína'.

Inicialmente dirigiéndose en francés, el hombre pasó al idioma ruso. "Permítame entregarle solemnemente esta estatua, regalársela, señor presidente, y asegurarle que millones de católicos en todo el mundo se unen en oración con la Federación de Rusia. ¡La victoria será nuestra!", dijo.

El mandatario ruso entregó este 1 de junio condecoraciones estatales a padres de familias numerosas con motivo del Día Internacional de la Protección de la Infancia. Entre los galardonados se encuentra la familia Sorlin, que reside actualmente en Moscú y cuenta con diez hijos.

Persecución y reubicación a Rusia

El cabeza de familia había relatado anteriormente que tomó la decisión de mudarse al ver en Rusia un baluarte de los valores tradicionales y un espacio seguro para la crianza de sus hijos. Por su posición prorrusa y sus declaraciones contra la ideología LGBT*, Sorlin fue objeto de persecuciones y amenazas en su país de origen.

En 2024, todos los miembros de la familia obtuvieron la ciudadanía rusa por decreto de Putin.




Antes de emigrar, Sorlin fue miembro del partido de derecha Agrupación Nacional (entonces llamado Frente Nacional). Posteriormente, fundó su propia organización política en Burdeos y, en 2008, creó una de las primeras asociaciones de apoyo a la amistad franco-rusa: la Alianza Francia-Europa-Rusia. "Como persona profundamente interesada en la historia, ya comprendía entonces que, para la paz en Europa, Francia y Rusia debían mantener buenas relaciones", explicó en una entrevista.

Gracias a esa asociación, conoció al entonces líder del Partido Liberal Demócrata de Rusia, Vladímir Zhirinovski, durante una visita de este a Francia, quien lo invitó a la Duma Estatal en Moscú. Fue su primer viaje a Rusia, entre 2008 y 2009.

"Durante mi conversación con él, comprendí dos cosas importantes: Rusia defiende los valores tradicionales y aboga por un mundo multipolar, algo de lo que hoy todo el mundo habla, pero que entonces apenas se mencionaba", relató Sorlin. Tras el viaje, el hombre comenzó a sufrir persecución. "Perdí mi empleo, me amenazaron de muerte, lo que me obligó a mudarme a otra casa. Mi esposa estaba embarazada de nuestro cuarto hijo en ese momento. Fue una época difícil", recordó.

"Por supuesto, resolví todos esos problemas y no tenía intención de irme de Francia. Pero cuando todo se calmó, mi esposa y yo pensamos: ¿por qué no mudarnos a Rusia? Esto no solo protegería a los niños de amenazas físicas, sino también morales", concluyó.

*El movimiento internacional LGBT está calificado como organización extremista en el territorio de Rusia y prohibido en el país.

https://actualidad.rt.com/actualidad/608257-padre-familia-francesa-rusia

El video del acto: https://x.com/mog_russEN/status/2061540805056278991?s=20

SANTISIMA TRINIDAD

 


«Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todas las cosas que os he mandado. Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo».

Mt. 28, 18-20

 

 

Por P. FLAVIO MATEOS

 

Amados hermanos:

El misterio de la Santísima Trinidad es base, centro y sublime cumbre de toda la vida cristiana. La subsistencia de tres Personas, en la unidad de la naturaleza divina, es el fundamento del orden sobrenatural.

“Hay tres que dan testimonio en el Cielo, dice el apóstol S. Juan, el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son una misma cosa. (I. 7.)

Como vemos, los Evangelios son por demás explícitos al manifestar este sublime misterio. Y en este Evangelio de hoy, el final de san Mateo, Nuestro Señor expone claramente varias cosas importantes, en pocas palabras: Él es Dios puesto que todo poder le ha sido dado en el cielo y en la tierra. Investido de ese poder lo comunica a sus Apóstoles, como sus únicos representantes, otorgándoles esa autoridad para que cumplan lo que les manda: para que enseñen a todo el mundo todo lo que Él les enseñó, su palabra, su ley, la doctrina del Padre. Y así enseñadas las gentes, habrán de ser bautizadas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Allí tenemos el fundamento de nuestra fe, el misterio más sublime, y la misión de la Iglesia, su razón de ser: hacer hijos de Dios, del Dios uno en tres Personas, para que lo glorifiquen eternamente.

Poco ecuménico o democrático resultó ser Nuestro Señor Jesucristo: no dice “id y dialogad con todo el mundo, da lo mismo creer o no creer”. No les dice que enseñen la libertad religiosa puesto que es bueno que haya una diversidad de religiones. No les dice, como dice el nuevo Catecismo promulgado por Juan Pablo II, que "El designio de salvación comprende también a los que reconocen al Creador. Entre ellos están, ante todo, los musulmanes, que profesan tener la fe de Abraham y adoran con nosotros al Dios único y misericordioso que juzgará a los hombres al fin del mundo" (CIC 841). Pero, ¿acaso los musulmanes adoran a la Trinidad? Y, sin embargo, el mismo Catecismo había citado antes al perfectamente ortodoxo Símbolo "Quicumque" atanasiano, que dice: "La fe católica es ésta: que veneremos un Dios en la Trinidad y la Trinidad en la unidad, no confundiendo las Personas, ni separando las substancias; una es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo; pero del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo una es la divinidad, igual la gloria, coeterna la majestad". Con lo cual vemos la típica contradicción liberal, que genera confusión, y luego de haber proclamado una verdad, astutamente introduce un error, destruyendo así la verdadera enseñanza divina que no puede ser contradictoria.

LA JURISDICCIÓN DE LOS OBISPOS

 


por DON CURZIO NITOGLIA

 

La jurisdicción viene de Dios a la Iglesia por medio del Papa

El padre Benedictus Henricus Merkelbach (1) enseña —citando a Santo Tomás de Aquino (S. Th., II-II, q.17, a. 2, ad 1um; II-II, q. 39, a. 1)— que la Jurisdicción se ejerce siempre por el Ministro ordenado (como “instrumento secundario” del Señor), mediante el Poder o Jurisdicción que le deriva de Dios, a través del Sumo Pontífice (como ministro e “instrumento principal” de la Divinidad).

Por ello, el Sacerdote —ordenado válidamente— puede confesar y absolver después de haber recibido la Misión del Obispo del lugar, quien a su vez ha recibido la Jurisdicción sobre su Diócesis del Papa.

Veremos más abajo el caso excepcional de la “Jurisdicción suplida”.

El poder de las llaves; es decir, la capacidad de atar y desatar en potencia; o sea, de absolver los pecados, se confiere con la Ordenación sacerdotal, pero utilizar en acto las llaves, es decir, absolver de facto y concretamente, se concede mediante la Jurisdicción, que llega al Sacerdote desde su Obispo diocesano, quien la ha recibido del Papa. Por tanto, sin Papa no hay absolución.

Antes de la Jurisdicción, el Sacerdote ya tiene las llaves y el poder de utilizarlas, pero solo en potencia, no tiene todavía el uso en acto de abrir y cerrar de facto. En efecto, “ens in potentia non reducitur ad actum nisi per ens in actu”; ningún ente creado pasa por sí mismo de la potencia al acto; por tanto, el sacerdote, para pasar al acto de confesar, debe ser movido por el Papa, a través del Obispo diocesano, quienes lo hacen pasar de la potencia o capacidad de confesar al confesar y absolver en acto.

Por ello, sin un Papa y un Episcopado en acto, que hagan pasar al confesor de la potencia de absolver al acto, ya no existiría (al menos) el poder de confesar de facto.

Por tanto, según Santo Tomás de Aquino (S. Th., II-II, q. 39, a. 3; Suppl., qq. 34-40), puesto que el poder de Orden está realmente distinguido del poder de Jurisdicción, entonces el Sacramento del Orden no comporta la Jurisdicción en acto. De aquí la necesidad de un Papa en acto, del cual la Jurisdicción llega a los Obispos y a los Sacerdotes, al menos para la validez de las confesiones.

Ahora bien, si el poder de Orden está realmente distinguido del de Jurisdicción, sin embargo guarda cierta relación con él. Por ejemplo, la Jurisdicción del Obispo tiende, gobernando, así como el poder del Orden tiende, santificando, a la salvación de su grey y de cierto modo continúa en el mundo y en particular en la Diócesis la Redención universal de Cristo realizada sobre todo mediante el Sacrificio del Calvario, del cual el de la misa es la reactualización incruenta.

Además, según Cayetano (De Comparatione, ed. Pollet, 1936, cap. VI, p. 44, n. 73; p. 45, n. 74), el Concilio (o el Episcopado) sin el Papa es incompleto e imperfecto, así como el espíritu de un hombre muerto —en el que el alma se ha separado del cuerpo— es incompleto y vive en un estado contra natura (S. Th., I, q. 89, aa. 1-8; I, q. 10, aa. 4-6), en el cual el alma anhela reunirse con el cuerpo y viceversa (cf. S. Th., I, q. 89, aa. 1-8; Suppl., q. 70, aa. 1-2).

Ahora bien, no conviene que la divina Sabiduría coloque en un cuerpo tan incompleto e imperfecto (el Episcopado reunido en Concilio o disperso en el mundo, sin el Papa) la suprema Autoridad, sino que el Concilio imperfecto o el Episcopado en las Diócesis del Orbe debe depender de una Autoridad superior a él, que es el Papa.

La “Sede habitualmente vacante” sería “Iglesia vacante”

Es por esto que, durante el período transitorio de Sede vacante (después de la muerte de un Papa y antes de la elección de otro), la Iglesia subsiste de manera imperfecta, pero existe igualmente y garantiza a los fieles la vida sobrenatural.

Por tanto, no puede esperar un Papa indefinidamente (estado de Sede vacante habitual); por ejemplo, desde hace medio siglo, con seis Papas considerados nulos, hasta quién sabe cuándo. Entonces se estaría frente a la “Ecclesia vacante”.

Papado materialiter et formaliter

Es cierto que la Tesis de Cassiciacum distingue, justamente, entre Papa en potencia y Papa en acto (materialiter et formaliter); así, aunque no exista el Papa formaliter o en acto, existe el Papa materialiter o en potencia. Pero, después de la muerte de Pablo VI, el cadáver de Montini ya no es Papa en potencia; es solo un cadáver, incapaz de recibir el Papado en acto; mientras que el Papa material es un cardenal elegido Papa que no ha aceptado la elección y no es un cadáver. Para poder tener un Papa material se requiere un bautizado varón vivo, que acepte la elección canónica y pase de Papa en potencia a Papa en acto. Ahora bien, esta falta de Papa en acto dura desde hace 60 años. Por tanto, la Iglesia desde hace aproximadamente medio siglo ya no sería apostólica. En cambio, el Credo nos obliga a profesar: “Creo en la Iglesia… apostólica”.

LA FSSPX CONFIRMA SU NUEVA LÍNEA AMBIGUA PARA EL FUTURO

 


Quisiéramos no haber tenido razón cuando decíamos temer que los sacerdotes elegidos para ser consagrados obispos en la FSSPX el 1 de julio, no fueran de buena línea.

La Fraternidad ha dado a conocer los nombres. Hasta donde se sabe, todos fueron "oficialistas" cuando Mons. Fellay intentó hacer un acuerdo traidor con Roma liberal. Ninguno de ellos es un antimodernista militante reconocido. Uno de ellos colaboró activamente con el obispo (?) Huonder [ver debajo]

Ninguno de los valientes decanos removidos de sus cargos el 2017 fue considerado. Ningún sacerdote del distrito de Sudamérica, conocido por su combatividad; pero sí uno del distrito de EE.UU., considerado el más liberal de la FSSPX. Ningún teólogo destacado entre esos nombres, aunque a la Fraternidad no le faltan muy buenos teólogos. ¿Por qué? El R. P. Álvaro Calderón es probablemente el mejor teólogo del mundo en este momento, y aunque gran teólogo, quizá es más grande por su caridad y por su humildad. Si hubo un teólogo entre los obispos consagrados por Mons. Lefebvre (Mons. Tissier de Mallerais), ¿por qué no podía haber otro teólogo esta vez? Porque el P. Calderón, con sus excelentes libros, ha desenmascarado enteramente al satánico Vaticano II y al falso magisterio posterior. Porque es visto como un "duro" a los ojos de los que se han desviado desde la postura santamente intransigente de Mons. Lefebvre, hacia cierto liberalismo. 

PUTIN Y SOLZHENITSYN – II PARTE

 


UNA SEMEJANZA DESIGUAL

Por DON CURZIO NITOGLIA

 

SEGUNDA PARTE EN CINCO CAPÍTULOS

 

CAPÍTULO II

Bolchevismo y antisemitismo

 

Ya en los primeros meses de abril de 1918 se había creado en Rusia un clima de tensión en torno a la cuestión judía. Para prevenir cualquier reacción contra la preponderancia judía en la revolución rusa, la judeo-masonería organizó artificialmente una campaña sobre la presunta propaganda antisemita de los promotores de los pogromos que habrían estallado entonces en Rusia, pero que, en realidad, no se habían producido en aquellos tiempos contra los judíos, sino contra los cristianos y sus iglesias; por ello, se subrayaba la necesidad de organizar sesiones especiales, dentro de los sóviets, sobre la lucha contra el antisemitismo.

Sin embargo, era necesario encontrar un culpable principal al que hubiera que romperle los huesos, y se encontraron a los sacerdotes ortodoxos y católicos, herederos de la autocracia zarista. En resumen, se hizo recaer sobre los cristianos la responsabilidad de los pogromos que, por el contrario, habían sido desencadenados por los bolcheviques, mayoritariamente israelitas, precisamente para evitar que apareciera la abrumadora preponderancia (98 %) del elemento judío en la Revolución soviética de 1917.

Además, los cristianos no solo eran acusados de antijudaísmo por la propaganda bolchevique, sino que también eran penalizados jurídica y severamente en virtud de leyes especiales y fuertemente represivas relativas a la lucha contra el antisemitismo.

Así fue como «el 27 de julio de 1918 el “Sovnarkom” (Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS o “SNK”) promulgó una ley especial sobre el antisemitismo, firmada por Lenin, en la que se declaraba fuera de la ley a los antisemitas propagadores de los pogromos» (cit., p. 113). Pero, como explica Solzhenitsyn, el significado de la palabra «fuera de la ley» en aquellos tiempos equivalía a «condena a muerte».

Como hemos visto anteriormente, para Lenin los judíos habían salvado la revolución de octubre y también la Enciclopedia Judía coincide con esta opinión (Pequeña Enciclopedia Judía, Jerusalén, 1976, vol. IV, p. 766). Sin embargo, esta tesis se convirtió en un bumerán en manos de los contrarrevolucionarios, quienes veían así reforzada su teoría del complot judeo-bolchevique (cit., p. 114).

Solzhenitsyn cita y hace suyo el pensamiento de Sergei Bulgákov, quien en 1941 escribía: «No se debe imputar todo a los judíos, pero tampoco se debe minimizar su influencia» (cit., p. 116), a lo que Solzhenitsyn añade:

«A partir de 1918 y durante unos quince años más, los judíos que se adhirieron a la revolución desempeñaron también la función de martillo, al menos una gran parte de ellos» (cit., p. 118).

La revolución menchevique de febrero ya había concedido a los judíos la plena igualdad y la libertad total, pero una vez desatada la violenta revolución de octubre, los judíos ex mencheviques cambiaron rápidamente de bando y se lanzaron al galope junto al bolchevismo (cit., p. 119).

EL LEGALISMO FRENTE A LA DOCTRINA DE LA NECESIDAD

 


Por SEAN JOHNSON

28 de abril de 2026

 

Los fariseos: los primeros «legalistas»

Un artículo reciente de Chris Jackson criticó a John Salza y Robert Siscoe por su condena de los sacerdotes tradicionalistas que ejercen un apostolado sin misión expresa de la Iglesia, señalando que la lógica restrictiva de su argumento (es decir, que todo apostolado ejercido sin misión es ilícito por sí mismo) obligaría a muchos católicos tradicionales a adoptar una posición de «quedarse solos en casa», ya que muchos de estos últimos —tanto los de reconocer y resistir (R&R) como los sedevacantistas—, entendiendo que no pueden aceptar la administración de sacramentos dudosos, no tendrían otra opción que abstenerse por completo de la virtud pública de la religión, con gran peligro para sus almas.

¿Qué les pasa a estos hombres y por qué están tan empeñados en desacreditar toda forma de no conciliarismo que intenta conservar la verdadera religión católica preconciliar frente a una autoridad putativa que parece decidida a destruirla?

Creo que el problema remoto (aparte de posibles cuestiones relativas a la disposición y a los motivos) es una cuestión de formación: ninguno de los dos es teólogo, ni ha recibido una formación clásica en filosofía y teología católicas. Por otra parte, ambos son abogados y, en consecuencia, todos sus análisis tienden a contemplar la crisis de la Iglesia a través del estrecho prisma del derecho canónico.

Pero la causa próxima del error (de la cual emanan todos los demás errores) es la negativa a reconocer la existencia de un estado de grave necesidad espiritual general y las consecuencias que se derivan de ello.

EL PROYECTO DEL GRAN ISRAEL

 


La estrategia que nadie quiere ver

 

Desde el Nilo hasta el Éufrates, este es tu territorio.” Génesis 15:18

 

Hay un mapa que circula desde hace décadas en los ambientes académicos israelíes, en las escuelas militares, en los think tanks de Tel Aviv y Jerusalén. Un mapa que muestra fronteras muy diferentes de las que conocemos hoy. Fronteras que se extienden desde el río Nilo en Egipto hasta el río Éufrates en Irak, atravesando Siria, Líbano, Jordania y amplias porciones de Arabia Saudita. Un mapa que incluye La Meca y Medina, los lugares más sagrados del islam.

Esto no es ficción política. No es una teoría conspirativa. Es el Proyecto del Gran Israel, y está ocurriendo ante nuestros ojos.

La Promesa de Abraham

Para comprender lo que está ocurriendo en Oriente Medio, debemos partir de una convicción teológica arraigada en una parte significativa de la clase dirigente israelí: todo el territorio desde el Nilo hasta el Éufrates pertenece al pueblo judío porque así fue prometido por Dios a Abraham. Esta no es una interpretación marginal o extremista. Es el fundamento de la gran estrategia israelí tal como ha sido articulada durante décadas en los círculos que realmente cuentan.

El Estado de Israel opera hoy con un sistema político híbrido, una fusión entre democracia y teocracia que crea una tensión constante entre Tel Aviv y Jerusalén, entre la visión secular y la religiosa. Pero en un punto convergen: Israel tiene un destino que cumplir, un territorio que reclamar, una promesa que realizar.

Los Tres Pilares del Poder

El Proyecto del Gran Israel se sostiene sobre tres vectores de ataque que lo hacen extraordinariamente eficaz y difícil de contrarrestar.

LA IGLESIA Y EL MONASTERIO DE SANTA CATALINA

 


Por ANTONIO CAPONNETTO

 

 Para evitar la salvajada satánica de la destrucción de la Iglesia y del Monasterio de Santa Catalina, se viene usando como argumento que “se está poniendo en riesgo uno de los últimos tesoros coloniales de Buenos Aires”. Algo así farfulló García Cuerva, el pasado 20 de mayo, celebrando misa en el atrio del venerado templo. Y con claros guiños al ecumenismo y a la convivencia interreligiosa, agregó: “creemos que es necesario sentarnos, analizar la situación y que los técnicos nos ayuden a encontrar una solución".

Falso: se está buscando la destrucción intencional de uno de los más claros vestigios de la Ciudad de la Santísima Trinidad, testigo de un tiempo Imperial y Virreynal, no “colonial”; solar sacro, cementerio y campo de batalla de la Reconquista y de la Defensa de Buenos Aires, donde perdieron la vida heroicamente un sinfín de combatientes de Dios y de la Hispanidad Criolla. Se está buscando consolidar la penetración yanky-sionista, usando como ariete a una conocida banda pseudoreligiosa, alucinada, inmoral y mitómana.

No son los técnicos los que tienen que ofrecer una solución, sino los teólogos y los que queden aún con alma de cruzados. Los primeros para recordar que no se puede tomar el Santo Nombre de Dios en vano, como hacen los degenerados mormones. Los segundos, para ponerle el cuerpo y los puños a la custodia de esos muros que resguardan a Dios Vivo en el Sagrario.

Se pide la paralización del proyecto mormón, consistente en edificar una torre gigantesca para sus prácticas luciferinas, pero no denunciando los verdaderos propósitos de esta secta maldita y siniestra, sino en nombre de “la necesidad de reconocer y declarar el entorno de Santa Catalina como área de amortiguación”. Así lo ha expresado el padre Gustavo Antico, rector de Santa Catalina, en un comunicado fechado el 18 de mayo del corriente. Santa Catalina no es “un área de amortiguación”, es un solar sagrado, católico, tradicional, hispanocriollo. No se trata de amortiguar el ambiente sino de expulsar a los demonios que quieren levantar con insolencia su propia Babel.

Otros sostienen un “no a las torres y cambios de uso de terrenos aledaños”. No se quiere entender que el drama no es el cambio de uso sino la profanación, el ultraje, el sacrilegio y la blasfemia que significa permitirle al mormonato que avance en su plan de descristianización y de judaización de estas tierras nuestras. No se atreve nadie a decir que “las torres” son un gesto de ensoberbecida impiedad contra las únicas torres que nosotros amamos: la Turris Davidica y la Turris Eburnea, hermosos títulos marianos, más que apropiados de reivindicar y de recordar en este Puerto que se llama Santa María de los Buenos Aires.

Pedirle a Jorge Macri que proteja el Convento –además de considerarlo un interlocutor válido- es como pedirle a Drácula que proteja el Centro Nacional de Hemoterapia, o a Jeffrey Epstein que dirija el Hospital de Niños.

Ante este proyecto en curso, claramente endiablado, opongamos la fuerza de la recta plegaria, la denuncia del atropello pero fundada sin eufemismos ni elipsis, la presencia física de los católicos militantes, rodeando con nuestras familias y amigos ese espacio bendito. Imitemos a los valientes bautizados de Zaragoza, que cuando los invasores napoléonicos quisieron arrasar los templos, fueron capaces de armarse para impedir que un púlpito -¡sí, apenas un púlpito, el de la iglesia de san Agustín!- fuera destruido y vejado. Un vívido cuadro de César Álvarez Dumond ha dejado retratado para siempre este denuedo impar y entusiasta. La vida no vale la pena gastarla y perderla sino es en resguardo de los derechos de Dios.

Santa Catalina: contágianos tu fuego misionero, apostólico y combatiente. Santa Catalina: ruega por la patria. Santa Catalina: que seamos viriles.

 

LA NEGACIÓN DE LA CORREDENCIÓN DE MARÍA, EL MENSAJE DE LA VIRGEN DE FÁTIMA Y “LOS ERRORES DE RUSIA”

  Los “errores de Rusia”: El mesianismo judío anticristiano y naturalista, financiado por los banqueros internacionalistas, implementado por...